Os seguimos describiendo en nuestro blog algunos de los lugares extraordinarios que conoceremos en nuestro viaje a Jordania ONEIRA de este mes de junio.

En la región de la antigua y brillante ciudad de Gadara, perteneciente en el pasado a la Decápolis grecorromana, se encuentra Umm Qais. La ciudad, también llamada Antiochia o Antiochia Seminaris, se sitúa en el extremo noroeste del país, cerca de las fronteras con Israel y Siria, en un promontorio a 378 metros sobre el nivel del mar. Según la Biblia (Mateo 8: 28-34), aquí fue donde Jesús efectuó el milagro de los cerdos de Gadara, expulsando a los demonios de dos hombres permitiéndoles entrar en una manada de cerdos.

En la antigüedad, Gadara se encontraba muy bien situada, unida por una serie de vías comerciales clave que enlazaban Siria y Palestina y además fue bendecida con suelos fértiles y abundantes precipitaciones. Durante el reinado del emperador Augusto, la ciudad floreció intelectualmente y se diferenció por su ambiente cosmopolita. Atrajo a escritores, filósofos, artistas y poetas, entre ellos Menipo de Gadara, referente de la escuela sátira (siglo III a. C.), el epigramista (poeta) Meleagros y el retórico Theodoros. La ciudad alcanzó su máxima prosperidad en el siglo II d. C. Nuevas calles con columnas, templos, teatros y baños públicos brotaron. Meleagros comparó a Gadara con Atenas, lo que confirma el estatus de la ciudad como centro creativo del helenismo en el antiguo Cercano Oriente.

El lugar es sorprenderte por la yuxtaposición de ruinas romanas junto con un pueblo deshabitado de la época otomana, así como por sus espectaculares vistas con panorámicas al mar de Galilea, los altos del Golán y la garganta del río Yarmuk. Buena parte del teatro romano occidental se ha mantenido pese al paso del tiempo. El pasillo abovedado sustenta filas de asientos, levantado con piedras de basalto. Cerca de la orquesta hay una serie de asientos tallados para dignatarios, y en el centro había una blanca estatua de mármol sin cabeza de Tiqué, diosa de la fortuna y de la ciudad, que actualmente se encuentra en el museo local. Además, cerca del teatro construido con basalto negro, está la Terraza, que guarda un patio, una iglesia y una basílica. Al oeste se pueden ver las ruinas del Nymphaeum, un complejo con baños y un mausoleo romano en un buen estado de conservación.

Daniel Bermejo

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