Georgia: El Cáucaso y la carretera militar georgiana

NOTA IMPORTANTE: DEBIDO A LA SITUACIÓN ACTUAL DE CONFLICTO EN LA PARTE ORIENTAL DE EUROPA, ESTE VIAJE A GEORGIA Y ARMENIA SE HA REPROGRAMADO PARA 2023 - SI ESTÁS INTERESADO EN ESTE VIAJE CONTACTA CON NOSOTROS:  info@oneira.es

Seguimos conociendo en esta serie de entradas en nuestro Blog Oneira algunas de las particularidades de los países (Georgia y Armenia) a visitar en Semana Santa de 2022 por nuestro club de viajeros ONEIRA. En nuestro viaje tendrá un gran protagonismo las montañas del Cáucaso, una parte importante de nuestra ruta  y  especialmente una carretera mítica: la Carretera Militar Georgiana. 

La Cordillera del Cáucaso

La Cordillera del Cáucaso se localiza entre el Mar Negro y el Mar Caspio. Se la ha considerado tradicionalmente uno de los límites entre Europa Oriental y Asia Occidental, si hacemos caso a La Grande Encyclopédie francesa (1886-1902).  Estamos a las puertas del mundo asiático. El nombre procede del griego Kaukasos, la denominación de un pastor escita asesinado por Crono. En la mitología griega, el Cáucaso o Kaukasos definía a uno de los pilares sobre los que desacansaba el mundo. Como tendremos oportunidad de descubrir en nuestro viaje, muchas de las cimas de la cordillera superan los 4500 m, siendo un espectáculo apabullante. El techo es el Monte Elbrús, en el Gran Cáucaso, con 5.642 m. Tiene dos cumbres, con cúpulas volcánicas inactivas. Se localizan paisajes variados, desde tierras bajas de bosque subtropical a glaciares, pero también mesetas estepas y praderas alpinas. Esta cordillera es prácticamente infranqueable, con muy pocas sendas de acceso. Políticamente, el Cáucaso pertenece a Armenia, Azerbaiyán, Georgia y Rusia. Se localizan importantes yacimientos de granito, gneis, petróleo y gas natural en la zona. Las montañas aledañas a Sochi fueron la sede de parte de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014.

La espectacular Carretera Militar Georgiana

Con más de 200 km de longitud y un trazado escarpado la Carretera Militar Georgiana, que atravesaremos en nuestro viaje, ha sido históricamente la única comunicación entre Osetia del Norte (Rusia) y Georgia. No ollvidemos que el Cáucaso se configura con montañas infranqueables, difíciles, como frontera natural entre Georgia y Rusia. Esta carretera es hoy por hoy un acceso rápido y pintoresco al Gran Cáucaso desde Tblisi.  Esencialmente es una antigua ruta comercial usada durante milenios por distintos ejércitos que cruzaban estas tierras en sus campañas militares. Es más, al atravesar magníficos y bellos enclaves (preciosas postales), se la ha considerado como una de las más bonitas carreteras de montaña del orbe. Las primeras noticias sobre este camino ancestral provienen de persas y griegos, en referencia a la Puerta de los Alanos, pueblo que habitó esta zona. Destaca el desfiladero sobre el río Terek de unos 13 km de longitud con paredes que alcanzan los 1800 m de altura. La leyenda cuenta que Alejandro Magno llegó a fortificar uno de dichos desfiladeros (las Puertas Caspias), aunque no se han encontrado restos arqueológicos que evidencien esta historia. Si bien, con distintas denominaciones (Porta Caucásica, Forte Sarmática, etc) es  comentado en sus escritos por Estrabón, Ptolomeo, Plinio el Joven y Flavio Josefo, determinando por tanto como esencial esta ruta incluso en la Edad Antigua. En la Edad Media toda la región tuvo un valor geoestratégico, aunque llegó a usarse menos con motivaciones comerciales. A partir de 1783  (y hasta 1863) y por la influencia de Rusia se comenzaron obras de reconstrucción y mejora, resultando el germen de la actual carretera que ahora conocemos: un alarde de ingeniería en todos los sentidos.

Alberto Bermejo | ONEIRA, un viaje a tus sueños

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La Catedral de Svetitskhoveli y la Túnica sagrada

Seguimos revisando los lugares y las leyendas con las que nos encontraremos en nuestro viaje Oneira a Georgia y Armenia.  Hemos fijado nuestra aventura para Semana Santa de 2022. 

En Mtskheta, Georgia, vamos a visitar la Catedral de Svetitskhoveli, originaria del s. IV y  declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994. Como comentamos, su construcción se inició en el s.IV, consolidándose en el s. XI. Ha sobrevivido a los lances de hordas persas, árabes, soviéticos. Está amurallada y presenta un imponente aspecto. Es el Catholicos-Patriarca de toda Georgia (algo así como el Vaticano georgiano). Con plano en forma de cruz y decoración exterior e interior en piedra tallada, este lugar es muy venerado por que la leyenda afirma que en la misma se encuentra la Túnica Inconsútil (sin costuras) de Jesucristo,  debajo de la nave central, bajo una columna decorada con descoloridos frescos de la conversión de Kartli. Y por cierto, encontraremos otros frescos que decoran sus paredes, una verdadera joya medieval georgiana. Varios monarcas georgianos están enterrados aquí.

Cuenta la tradición que en el s. I un judío de Mtskheta llamado Elías, se encontraba en Jerusalén cuando Jesús fue ajusticiado en la cruz.  Elías se apresuró a comprar la Túnica del Señor a un soldado romano en el mismo Gólgota y se la trajo de vuelta a su país. Allí su hermana Sidonia tocó la Túnica y de forma sorpresiva falleció por las emociones generadas por la Túnica sagrada. El Manto quedó adherido al cuerpo de Sidonia y la familia decidió enterrarla con ella. El sitio donde Sidonia yace enterrada con la túnica es exactamente donde se encuentra en la Catedral de Svetitskhoveli. La historia que ha prevalecido nos cuenta que en la tumba de Sidonia creció un cedro colosal. Tras su tala, con la madera de este y otros cedros, se levantó el templo. San Nino fue quien se ocuparía de tallar siete pilares para cimentar la nueva iglesia. Para sorpresa del santo, descubrió que el séptimo pilar tenía propiedades milagrosas, levitando en el aire. Esa noche la dedicó a la oración y consiguió que el pilar quedara depositado en tierra. Se cuenta que del pilar fluía un líquido sagrado que curó a cientos de personas de diversas enfermedades. El nombre de la catedral recuerda a la leyenda, pues sveti significa en georgiano “pilar” y tskhoveli, “dador de vida”.

En el interior de la catedral se puede contemplar una iconografía  que nos recuerda esta bella historia.

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