Enlaces e Información Viaje a Egipto Oneira diciembre 2019

Amigos de Oneira club de viajeros: en breve iniciamos una apasionante aventura por las tierras del Antiguo Egipto, en diciembre de 2019. Los viajeros apuntados a este viaje van a disfrutar de una experiencia fascinante en el país de los faraones, de la mano del afamado egiptólogo Doctor Sayed Salama, que será nuestro guía acompañante de lujo. Hemos previsto experiencias muy especiales en nuestro recorrido.

Siempre nos gusta acompañar cierta información de especial interés para los que nos acompañarán en este periplo, en especial de carácter cultural, aunque ya hemos ido publicando artículos de interés en nuestro blog Oneira y compartido información con nuestros amigos viajeros en nuestro dossier que servirá de programa de viaje para todos vosotros. No os perdáis revisar el enlace a  @ProyectoDjehuty dirigido por españoles.

No quiero dejar de compartir con vosotros un enlace fundamental, el del Proyecto Djehuty @ProyectoDjehuty www.excavacionegipto.com  En Facebook. Este proyecto tiene como objetivo la excavación, restauración, publicación científica y divulgación de un conjunto de monumentos funerarios y enterramientos en la colina de Dra Abu el-Naga (al norte de la antigua ciudad de Tebas). La clave de este proyecto es que está dirigido por españoles, desde el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC Madrid, y su alma mater es José Manuel Galán un afamado egiptólogo español, Director del proyecto. Merece la pena echar un vistazo a la información en la Web, el diario de las excavaciones, el material audiovisual. Indispensable para todo amante del Egipto faraónico; para conocer la actividad de los españoles en el país.

Un libro, muy especial. Especialmente editado. “Tutankhamón. El viaje por el Inframundo”.  Una exquisitez de Sandro Vannini,  publicada en el centenario de la primera expedición de Howard Carter. Vannini es un experto fotógrafo, especializado en la reproducción fotográfica de murales y objetos del antiguo Egipto. Una guía iluistrada sobre el viaje de este faraón tras su muerte. Para deleitarse con ella sin prisas. Yo estuve ojeándola en una librería madrileña.

Abordamos a continuación algunas noticias sobre Egipto.  Descubierta una necrópolis predinástica en Ismailia. Perteneciente a ese período un tanto oscuro que se desconoce extraordinariamente. Una cronología entre 3300 – 3150. Aquí tenéis algo de información.

En su búsqueda de las tumbas de Nefertiti y la esposa de Tutankhamón, Zahí Hawass, el incombustible egiptólogo egipcio (y Exministro de Antigüedades) se ha topado con hallazgos de importancia en los valles de los Reyes y de los Monos. Estos descubrimientos se vinculan a personas que horadaron en el desierto tumbas para los faraones: preparación de ajuar funerario, áreas de descanso para los artistas y obreros, talleres, etc. En este caso no se trata de objetos pertenecientes a la realeza, sino vasijas y todo tipo de elementos que cuentan la historia de las gentes que construyeron las tumbas del Valle de los Reyes.

Todos somos un poco fans de los trabajos de National Geographic. Aquí tenéis un enlace donde encontraréis fotos preciosas del lugar que vais a visitar.

Si tenéis Netflix o Movistar tendréis acceso a múltiples documentales sobre Egipto. Me encontré no obstante este otro documental en Internet de lo más interesante: El Libro de los Muertos  un documental de lo más completo (hora y media) que profundiza en las creencias de los antiguos egipcios tras la muerte, con historias de tumbas y de momias. Fascinante. Buena calidad. Lo tenéis en Youtube.

Valgan todos estos enlaces e informaciones como introducción a nuestra aventura de diciembre. ¡En dos semanas salimos de viaje a descubrir los misterios del Antiguo Egipto!  Nos vemos en los viajes.

Alberto Bermejo 

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Wadis de Omán, Sur y Musandam

Nos quedan pocas semanas para disfrutar en grupo uno de los territorios más hermosos de Oriente Medio. Será nada mas comenzar el año 2020. Descubriremos juntos Omán y Emiratos Árabes en enero 2020. Si quieres descubrir este tesoro con tus amigos de Oneira, han quedado libres unas plazas recientemente. Hoy volvemos a hablar de Omán, de variados paisajes, para centrarnos en sus oasis y wadis.  El génesis nos relata que lo primero que Dios creó fue un jardín llamado Edén, un oasis lleno de árboles, plantas y riachuelos. Estas piscinas naturales salpican la geografía de Omán. El Wadi Shab es uno de los más hermosos del mundo, que conoceremos.

Al norte de Al-Kamil y ascendiendo en zigzag por la cordillera de Hajar atravesando un precioso paisaje de tonos ocres y rojos se alcanza Wadi Bani Khalid. El lugar está compuesto por un conjunto de pueblos y plantaciones situados cerca del wadi (valle o cañón). El agua brota durante todo el año de un manantial en la parte superior del wadi, lo que beneficia la aparición de abundante vegetación y lo que provoca que el lugar se convierta en una tierra tan fértil y bella. La mayoría de viajeros se dirigen hacía el nacimiento del manantial, donde se encuentran una serie de piscinas naturales profundas que alegran a cualquiera. Las ganas de bañarte en un lugar como este, que posee un paisaje tan inverosímil de aguas cristalinas harán que apenas quieras adentrarte al interior del cañón.

Tras unas horas recorriendo la carretera en dirección norte se alcanza la ciudad costera de Sur. Capital de la región de Ash Sharquiyah, cuenta con una población aproximada de 120 mil habitantes y se encuentra a 150 km de la capital del país, Mascate. Históricamente, la ciudad ha sido conocida por ser un punto de destino importante entre los marineros. Alrededor del siglo VI, Sur fue un centro de comercio importante con el este de África. Durante el siglo XVI estuvo gobernada por los portugueses, pero fue liberada por el Imán omaní Nasir ibn Murshid que facilitó una reanimación económica gracias al comercio con la India y el este de África. Este crecimiento se vio disminuido cuando los británicos prohibieron el comercio de esclavos. La ciudad entró en declive cuando se abrió el Canal de Suez mientras veía que el comercio con la India se desvanecía. La ciudad goza de un bonito paseo marítimo, playas magníficas, dos fuertes y una importante tradición de construcción de dhows (barcos de madera tradicionales). Su paseo marítimo ofrece unas vistas increíbles del precioso pueblo de Ayjah. De hecho, en la antigüedad los dhows eran transportados a buen puerto junto a las 3 atalayas de Ayajh, que señalan el ingreso a la laguna, donde aún se puede apreciar como arreglan los barcos. Al contemplar la faena de los trabajadores de los astilleros de dhows de la ciudad, puliendo a mano los tablones de madera, el viajero no necesitará mucho tiempo en darse cuenta de apreciar el verdadero arte sucedido por los maestros artesanos, de generación en generación. Wadi Shab es un lugar capaz de dejar sin palabras a cualquier viajero. Tras adentrarse al interior del valle se llegaba a algo parecido al edén de los wadi, ya que aquí el agua fluye sin parar y se puede recorrer el lugar a nado durante largo tiempo. Aquí el agua sigue siendo azul turquesa y transparente y cuanta más luz, más maravilloso es el lugar. El tiempo y conociendo ya Wadi Bani Khalid sólo nos permitirá realizar una parada fotográfica.

FIORDOS DE MUSANDAM, LA NORUEGA DE ARABIA

Cliché o no, los delfines que se escurren entre estos fiordos al más puro estilo noruego son el objetivo y deseo de la placentera península de Musandam, al sur del estrecho de Ormuz y separada del resto de Omán por la costa oriental de los EAU. El lugar destaca por sus khors (fiordos) al estilo nórdico bañados por las aguas marinas. De ahí que este maravilloso lugar sea conocido mundialmente como la Noruega de Arabia gracias a sus atractivas y altas montañas, la brisa del mar y sus fiordos. Lógicamente son cosas distintas y puede ser muy atrevido compararlas, pero eso no quita que sea encantador lanzarse al agua con un dhow (el barco tradicional árabe), disfrutar de un almuerzo agradble y relajarse en este extraordinario lugar. La zona cuenta con una de las biosferas más particulares y sorprendentes del mundo, con una apasionante vida marina que traspasa las montañas de Haja a lo largo de 16 km y que cuenta con corales, peces, invertebrados y tortugas entre sus huéspedes. Sus aguas cristalinas y tranquilas de color azul turquesa resaltan los maravillosos acantilados de piedra caliza de color blanco. Si se tiene suerte, se puede observar a los delfines acercándose a las embarcaciones y acompañar a los viajeros como si de escoltas se tratasen. Otro elemento esencial del viaje en barco es la posibilidad de darse un baño en estas magníficas aguas, con la posibilidad de hacer buceo o simplemente disfrutar del paisaje con una deliciosa bebida fría en la mano.

¿Nos acompañas en nuestra aventura de enero de 2020?

Alberto Bermejo

Daniel Bermejo 

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Un viaje a tus sueños

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Callejeando por La Habana (Cuba)

La Habana es inacabable. Y viajar a Cuba es como retroceder en el tiempo varias década. Hay cientos de experiencias que podemos disfrutar en la capital de Cuba. Una de ellas es un Paseo en Coches Clásicos por la ciudad de La Habana, donde se puede disfrutar de vehículos descapotables clásicos americanos de los años 50. Es como viajar en el tiempo, uno se siente cruzando La Habana de la época revolucionaria y visualizando las zonas más importantes de la ciudad. Gracias a restauraciones milagrosas consiguen circular pese a que algunos ya han superado su "edad de jubilación". Os contamos la historia sobre estos coches antiguos y algunas visitas que son imprescindibles en la Habana, y no acabamos en este post... ¿te vienes con Oneira de viaje a Cuba?

A causa del embargo comercial norteamericano decretado en Cuba en 1962 con el fin de intentar frenar la Revolución Cubana, el país se vio imposibilitado para obtener recambios de las marcas Chevrolet, Plymouth, Dodge, Packard y otras marcas estadounidenses que estaban establecidas en el país. A causa de esto los cubanos tuvieron que emplear al máximo su imaginación y hacer uso de cualquier recurso local para mantenerlos en funcionamiento: desde motores procedentes de tractores soviéticos hasta refrigeradores obtenidos en antiguas neveras pasando por cualquier chapuza que diera vida al coche de nuevo ya que en muchas ocasiones era la única forma de contar con uno. Algunos periodistas cubanos creen que el nombre se debe a la forma de almendra que estos coches de los 50 poseen. Otros dicen que a causa de los constantes cambios de color y material se parecen a una. De hecho, el propio gobierno castrista ya considera estos vehículos como parte del patrimonio nacional. De cualquier forma todo viajero puede disfrutar de un paseo por esta perla del Caribe, realizando un viaje en el tiempo y sintiéndote como una diva (o divo) del Hollywood de los años 50. 

Otro lugar que puedes visitar en la Habana es el Museo de la Revolución, un museo-palacio que cuenta la historia reciente del país desde el punto de vista del castrismo. Aquí se guarda el despacho desde donde gobernaba el antiguo dictador Fulgencio Batista y numerosas estancias donde se reunían los ministros. Otro lugar es el Parque Central, insólito ya que no posee forma de parque. Todo surgió porque Nueva York tenía un “Central Park” y los cubanos también querían uno, por lo que le quitaron un trozo de calle al Paseo del Prado y de ahí su forma peculiar. Otra de sus curiosidades es que está cercado por 3 grandes hoteles. El Hotel Inglaterra, establecido por los españoles; el Hotel Telégrafo, construido por los americanos y el Hotel Parque Central levantado por la Revolución. Dicho de otra forma, 3 hoteles construidos durante los 3 procesos de la historia reciente del país. Este parque cuenta con una estatua de mármol de José Martí de 1905. Otro edificio representativo es el Gran Teatro de La Habana, un espléndido edificio ubicado en el Paseo del Prado y sede del famoso Ballet Nacional de Cuba. El Capitolio Nacional, hecho a partir de caliza blanca de Capellanía y granito, es una de las construcciones más representativas de La Habana. Es idéntico al de Washington, pero los cubanos presumen de este ya que posee un metro más de ancho, un metro más de alto, un metro más de largo y cuenta con muchos más detalles. Su levantamiento comenzó en 1926 por orden del dictador cubano Gerardo Machado con respaldo de los estadounidenses. Para hacer frente a la obra hicieron falta más de 5 mil obreros y casi 3 años y medio de trabajo junto a una inversión de 17 millones de dólares. Al principio fue usado como sede del Parlamento Cubano, pero desde 1959 alberga la Biblioteca Nacional de Ciencia y Tecnología y la Academia Cubana de las Ciencias. Posee una cúpula de 62 metros junto a una copia de la estatua de bronce del escultor Giambologna. Justo debajo de la cúpula y en la segunda planta hay un diamante de 25 quilates. A 15 minutos del Capitolio está el Malecón, el mítico paseo marítimo de 8 km de longitud que conecta la Habana Vieja y Miramar. Un lugar para disfrutar de la puesta de sol, la música improvisada de algún grupo local a la vista de los edificios más emblemáticos, una cerveza fresquita, ver a los pescadores habaneros terminando la jornada y a niños saltando de las rocas al mar, pararte a hablar con los locales e intentar empaparte del ritmo cubano. 

El famoso Callejón de Hamel, situado cerca de la zona de Vedado en el barrio de Cayo Hueso, es una referencia cultural del legado africano del país en su máximo esplendor a base de esculturas conmovedoras, arte urbano, fachadas multicolores, letras, símbolos, imágenes de dioses africanos y diablitos Abakuá.  El proyecto cultural comenzó en los años 90 de mano de su artista más importante, Salvador González Escalona. El callejón es como un lugar de fantasía donde la creatividad se puede saborear, escuchar, observar, sentir y oler. El cóctel típico de la zona es el Negrón, hecho a partir de ron, miel, albahaca y mucho hielo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982 y al otro lado de la Bahía de la Habana está el Complejo Histórico Militar Morro – Cabaña, obra del arquitecto militar italiano Giovanni Bautista Antonelli comenzada en 1589 por orden del gobernador Juan de Tejeda. El Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro fue ideado para divisar a los barcos enemigos, especialmente los de los corsarios. Era muy común que barcos repletos de tesoros del Nuevo Mundo atracaran en La Habana en su destino hacia España, por lo que era de vital importancia su defensa. El faro del Morrillo, el lugar más alto de toda la colina, se hizo a partir de piedra y mantiene la lámpara original, la cual tiene una capacidad de alumbramiento de 30 km de radio. En la actualidad, el castillo junto a la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña forman el Complejo Histórico. Esta última fortaleza se construyó después de recuperar la ciudad una vez fue conquistada por los británicos en 1762. Las tropas españolas necesitaron más de 11 meses para reconquistar La Habana, valiéndoles de escarmiento para fortificar la colina que controlaba el puerto. La fuerte remodelación costó casi 15 millones de pesos, un elevado precio que, según la tradición oral, cuando el rey español Carlos III fue avisado al respecto, demandó un catalejo alegando que una construcción tan costosa debía observarse desde sus aposentos en Madrid. La Cabaña es un enorme polígono que mezcla el típico diseño de las escuelas militares de Francia junto a elementos del ingeniero español Silvestre Abarca. La Habana es una ciudad enorme, de ahí la enorme necesidad de grandes descripciones.

Os seguiremos contando más sobre la Habana en futuros artículos.

Daniel Bermejo 

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Minorías étnicas en Vietnam

En Vietnam conviven 53 minorías étnicas (aproximadamente 14 millones de individuos) con una larga historia de independencia, y en su mayoría se concentran en el norte del país, en las exuberantes montañas que conforman la frontera natural entre China y Laos. Cada etnia tiene sus propias costumbres, idioma, vestimentas y creencias religiosas. Los medios de comunicación las muestran como primitivas y exóticas, y lo cierto es que se encuentran en el nivel más bajo de la escala económica y educativa del país. A nosotros como viajeros nos sorprenderán, cuando visitemos el área norte del país, Sapa, uno de los platos fuertes de nuestro viaje Oneira a Vietnam de Semana Santa de 2020. En nuestro itinerario por ese paraje montañoso, los trekkings previstos, el conocimiento de pueblos, aldeas y  mercados, descubriremos las minorías étnicas más importantes,  vietnamitas que se acercan curiosos a conocer a los hombres y mujeres blancas venidos de Europa. Toda una experiencia antropológica que nos fascinará. Vamos a conocer mejor a las etnias más importantes de Vietnam.

Tay (1,6 millones de habitantes). Habitan las zonas menos elevadas entre Hanoi y la frontera china, en particular en Ha Giang. La vivienda típica de esta etnia se erige sobre pilares y hecha de madera. Viven principalmente de la agricultura.  Se identifican por su color de traje índigo, muy sencillo. Cuentan con un rico acervo folclórico y una tradición literaria que incluye leyendas, cuentos de hadas y cantos. Son seguidores del budismo, confucianismo y el taoísmo, venerando también a genios y espíritus locales.

Thai (1,5 millones de habitantes). Originarios del sur de China. Habitan zonas montañosas del norte y también en la parte norte del centro de Vietnam. Cuentan con su propio sistema de lenguaje. Sus casas son similares a las de la minoría Tay y también cultivan el arroz. Los Thai blancos visten prendas blancas con falda negra y también blusas negras. Las muchachas Thai tienen costumbre de bañarse desnudas al aire libre. Están muy experimentados en el trabajo con la tierra. En lo espiritual son animistas y mantienen la tradición de culto a sus antepasados.

Muong (1,4 millones de habitantes). Dominada por varones, se encuentran en la provincia de Hoa Binh en el norte de Vietnam. Viven en aldeas de palafitos. Su literatura, poemas y música son célebres, como también lo son los ritmos de gongs, los bailes de senh tien, su folclore y la ceremonia de Mo Muong. Rinden culto a sus antepasados y conviven con genios a su alrededor (el del suelo, el de las aguas…). Las mujeres llevan falda en forma de tubo, con tejidos de color.

Hmong (Un millón de habitantes). Se encuentran esparcidos por las montañas del norte de Vietnam. Se dividen en diversos grupos con indumentarias diversas. Son cultivadores y no ganaderos. Llegaron a Vietnam hace 300 o 500 años. Construyen sus casas en pendientes orientadas hacia arroyos y manantiales. Son animistas. Piensan que todos los objetos tienen alma y en la casa conviven con todo tipo de espíritus. La autoridad del patriarca es muy fuerte y el linaje es muy importante. Cultivan arroz y crían animales.

Nung (800.000 habitantes). Viven en pequeñas aldeas en los territorios alejados del noreste. Son artesanos.  Son parte de la nacionalidad zhuang de China meridional. Con sus canciones celebran acontecimientos importantes. Viven en comunidad, apoyándose mutuamente. Y son celosos de la identidad cultural de su pueblo. Combinan ritos de culto ancestrales.

Jarai (350.000 habitantes). Elaboran de forma artesanal tejidos, cestería e instrumentos musicales. Se asientan en las montañas del centro de Vietnam.  Son animistas y rinden culto a sus antepasados y a la naturaleza con la intermediación de distintos anfritriones o genios (yang). Sus cementerios son elaborados y muestran efigies de los difuntos a modo de tótem.

Sedang (150.000 habitantes). También ocupan las montañas del centro-sur de Vietnam.  No emplean apellidos y afirman una igualdad total entre los sexos. Entre sus costumbres se encuentra abandonar las tumbas y dar a luz en la linde del bosque.

¿Te vienes con Oneira club de viajeros a conocer el norte de Vietnam y descubrir sus pobladores?

Alberto Bermejo 

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La Habana, el alma de Cuba

La Habana, con más de 2 millones y medio de habitantes, es el corazón y el alma de Cuba, la capital de su bien amado país, su ciudad más característica, su pasión y su pesar. Es su ron, su son, sus mojitos, su ropa vieja, sus guayaberas, los atardeceres en El Malecón, la combinación entre estilo colonial y modernidad, los coches antiguos, es retroceder en el tiempo 70 años, una ciudad nostálgica y decadente pero también ecléctica, es su vitalidad y su exotismo, es una ciudad maravillosa,  para que engañarnos. El viaje que hemos preparado para nuestros amigos de Oneira club de viajeros para febrero de 2020 no puede dejar de incluir un buen tour por buena parte de La Habana, con todas las visitas y múltiples actividades. Os lo contamos en nuestro blog Oneira.

La Habana posee tal personalidad que te atrapa, una ciudad repleta de paradojas y contradicciones, que cuenta con un casco histórico excepcional, una apasionante arquitectura, la iconografía cubana de la Revolución, el calor de su gente, su gastronomía y su música. Las 4 zonas más importantes de la ciudad son La Habana Vieja, Centro Habana, Vedado y Playa Miramar. Aunque fue fundada en 1519, no fue hasta 73 años después que Felipe II le confirió el título de ciudad, La villa se fortaleció durante el siglo XVII por orden real en nombre de la “Llave del Nuevo Mundo y fortaleza de las Indias Occidentales”, haciendo de La Habana la región mejor defendida de América. Además y durante la misma época se levantaron edificaciones enormes tanto de carácter religioso como civil como es el convento de San Agustín, la Ermita del Humilladero, el Castillo de El Morro, la iglesia del Santo Ángel Custodio, el hospital de San Lázaro, etc… Una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad fue el faro ubicado en la fortificación de El Morro, el cual data del siglo XVIII. En 1837 se inauguró el primer tramo de ferrocarril uniendo Güines y La Habana a lo largo de 51 km. Este hecho hizo que Cuba se convirtiera en el quinto país del planeta en poseer línea de tren, lo cual se tradujo una década después en el crecimiento de las industrias del país, entre ellas la tabacalera y azucarera. Posteriormente se fomentó el alumbrado público, el telégrafo, el transporte urbano y los teléfonos. En esta misma época se levantan centros culturales como son el Liceo Artístico y Literario, el Teatro Coliseo y el Teatro Tacón, uno de los más lujosos del planeta. Posteriormente, el país se ve inmerso en tres guerras de independencia representadas por los patriotas de la isla, culminando a punto de finalizar el siglo XIX cuando el acorazado norteamericano Maine se hunde en condiciones aún enigmáticas,provocando un pretexto que EE.UU aprovechó para entrar en combate con la ya débil España y dando lugar a la ocupación de la isla en mayo de 1902. En este mismo mes España firma la independencia definitiva de la isla y Cuba acaba siendo controlada desde la sombra por los estadounidenses.

Durante la etapa republicana del presidente Batista (1902-1958) se levantaron muchos edificios y se ejecutaron numerosos desarrollos urbanísticos, especialmente en el oeste de la urbe. También se construyeron lujosos hoteles, clubes nocturnos y casinos, haciendo de la ciudad la capital del juego en toda la región. De hecho, durante esta época La Habana era conocida como Las Vegas del Caribe, aunque esta situación trajo problemas a la ciudad, como la mafia y los negocios ilegales, haciéndola también conocida como la Gomorra de las Antillas. Todo esto terminó con la culminación de la Revolución Cubana en enero 1959, momento en que los insurrectos liderados por Fidel Castro dieron un golpe de estado que terminó con el totalitarismo de Fulgencio Batista. A partir de este momento se estableció un régimen socialista que nacionalizó todas las empresas y propiedades de los “ricos”. Durante bastante tiempo el régimen estuvo recibiendo apoyo por parte de la URSS pero con su disolución en 1991 empezó una nueva época conocida como Período Especial. Los productos básicos que terminaban en el pueblo fueron controlados férreamente por el gobierno y se produjo una lamentable dejadez de las propiedades de la isla. Ante el embargo por parte del gobierno de los Estados Unidos, Cuba se aferró al turismo como principal fuente de ingresos. 

Ya en la ciudad hay cientos de cosas que se pueden realizar. Una de ellas es un Paseo en Coches Clásicos por la ciudad de La Habana, donde se puede disfrutar de vehículos descapotables clásicos americanos de los años 50. Es como viajar en el tiempo, uno se siente cruzando La Habana de la época revolucionaria y visualizando las zonas más importantes de la ciudad. Otra cosa que se debe ver es el Museo de la Revolución, un museo-palacio que cuenta la historia reciente del país desde el punto de vista del castrismo. Aquí se guarda el despacho desde donde gobernaba el antiguo dictador Fulgencio Batista y numerosas estancias donde se reunían los ministros. Otro lugar es el Parque Central, insólito ya que no posee forma de parque. Todo surgió porque Nueva York tenía un “Central Park” y los cubanos también querían uno, por lo que le quitaron un trozo de calle al Paseo del Prado y de ahí su forma peculiar. Otra de sus curiosidades es que está cercado por 3 grandes hoteles. El Hotel Inglaterra, establecido por los españoles; el Hotel Telégrafo, construido por los americanos y el Hotel Parque Central levantado por la Revolución. Dicho de otra forma, 3 hoteles construidos durante los 3 procesos de la historia reciente del país. Este parque cuenta con una estatua de mármol de José Martí de 1905. Otro edificio representativo es el Gran Teatro de La Habana, un espléndido edificio ubicado en el Paseo del Prado y sede del famoso Ballet Nacional de Cuba. El Capitolio Nacional, hecho a partir de caliza blanca de Capellanía y granito, es una de las construcciones más representativas de La Habana. Es idéntico al de Washington, pero los cubanos presumen de este ya que posee un metro más de ancho, un metro más de alto, un metro más de largo y cuenta con muchos más detalles. Su levantamiento comenzó en 1926 por orden del dictador cubano Gerardo Machado con respaldo de los estadounidenses. Para hacer frente a la obra hicieron falta más de 5 mil obreros y casi 3 años y medio de trabajo junto a una inversión de 17 millones de dólares. Al principio fue usado como sede del Parlamento Cubano, pero desde 1959 alberga la Biblioteca Nacional de Ciencia y Tecnología y la Academia Cubana de las Ciencias. Posee una cúpula de 62 metros junto a una copia de la estatua de bronce del escultor Giambologna. Justo debajo de la cúpula y en la segunda planta hay un diamante de 25 quilates. A 15 minutos del Capitolio está el Malecón, un paseo marítimo de 8 km de longitud que conecta la Habana Vieja y Miramar. Un lugar para disfrutar de la puesta de sol, la música improvisada de algún grupo local a la vista de los edificios más emblemáticos, una cerveza fresquita, ver a los pescadores habaneros terminando la jornada y a niños saltando de las rocas al mar, pararte a hablar con los locales e intentar empaparte del ritmo cubano.  El famoso Callejón de Hamel, situado cerca de la zona de Vedado en el barrio de Cayo Hueso, es una referencia cultural del legado africano del país en su máximo esplendor a base de esculturas conmovedoras, arte urbano, fachadas multicolores, letras, símbolos, imágenes de dioses africanos y diablitos Abakuá.

  El proyecto cultural comenzó en los años 90 de mano de su artista más importante, Salvador González Escalona. El callejón es como un lugar de fantasía donde la creatividad se puede saborear, escuchar, observar, sentir y oler. El cóctel típico de la zona es el Negrón, hecho a partir de ron, miel, albahaca y mucho hielo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982 y al otro lado de la Bahía de la Habana está el Complejo Histórico Militar Morro – Cabaña, obra del arquitecto militar italiano Giovanni Bautista Antonelli comenzada en 1589 por orden del gobernador Juan de Tejeda. El Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro fue ideado para divisar a los barcos enemigos, especialmente los de los corsarios. Era muy común que barcos repletos de tesoros del Nuevo Mundo atracaran en La Habana en su destino hacia España, por lo que era de vital importancia su defensa. El faro del Morrillo, el lugar más alto de toda la colina, se hizo a partir de piedra y mantiene la lámpara original, la cual tiene una capacidad de alumbramiento de 30 km de radio. En la actualidad, el castillo junto a la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña forman el Complejo Histórico. Esta última fortaleza se construyó después de recuperar la ciudad una vez fue conquistada por los británicos en 1762. Las tropas españolas necesitaron más de 11 meses para reconquistar La Habana, valiéndoles de escarmiento para fortificar la colina que controlaba el puerto. La fuerte remodelación costó casi 15 millones de pesos, un elevado precio que, según la tradición oral, cuando el rey español Carlos III fue avisado al respecto, demandó un catalejo alegando que una construcción tan costosa debía observarse desde sus aposentos en Madrid. La Cabaña es un enorme polígono que mezcla el típico diseño de las escuelas militares de Francia junto a elementos del ingeniero español Silvestre Abarca. La Habana es una ciudad enorme, de ahí la enorme necesidad de grandes descripciones.

Hay mucho más, os lo seguiremos contando en otro artículo.

Daniel Bermejo 

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Templos de Angkor: lo mágico es eterno

Angkor Wat, Templos de Angkor. Este impresionante conjunto de templos de casi 300 km2 de extensión refleja todo el esplendor de un Imperio ya desaparecido: el Imperio Jemer o Khmer, que floreció bajo el reinado de Jayavarmán II entre el 800 y el 1.225 d.C. Es uno de los lugares más maravillosos de la Tierra, una de las grandes manifestaciones del espíritu humano. Como sabéis, en Semana Santa de 2020 Oneira club de viajeros organiza el mejor viaje a Vietnam, el más completo, de los últimos años, teniendo en cuenta nuestros anteriores viajes de PERIPLOS. Aquellos viajeros que así lo deseen podrán descubrir en una extensión opcional Angkor Wat, al finalizar el programa principal de Vietnam. Hoy dedicamos nuestro blog Oneira a conocer algunos detalles sobre estos templos maravillosos y en especial su descubrimiento.

En 1860, un explorador y científico francés llamado Henri Mouhot viajó a través de la densa jungla de Camboya. Además de ser un viajero, Mouhot era un erudito naturalista. Trabajó para la Real Sociedad Geográfica de Gran Bretaña y para la Sociedad Zoológica de Londres. Estos colectivos le habían enviado al sudeste de Asia a explorar y recoger muestras de plantas locales. Esta región, cubierta de espesas selvas, rica en plantas y animales, incluía la actual Tailandia (antes conocida como Siam), Laos y Vietnam. En 1860 llegó a la pequeña nación de Camboya.

Mientras Mouhot viajaba por Camboya, durante una etapa repleta de calor y humedad, seguramente trastornada por sonidos de insectos y animales, alcanzó el sueño de todo explorador: el descubrimiento de un envidiable tesoro. Se especula que se encontró con esta riqueza persiguiendo a una mariposa. Ésta le mostró los restos de una gran ciudad. La mayoría de las construcciones yacían en ruinas, pero, un templo gigante todavía permanecía alto e imponente: Angkor Wat. Lo que su mirada observaba era de inconmensurables dimensiones y de una belleza misteriosa, por lo que podemos entender que lo consideraran un elegido.

El conjunto arquitectónico de Angkor, construido según las indicaciones de la mitología hindú y cuyo valor arqueológico es comparable al de construcciones egipcias, mayas e incas (Patrimonio de la humanidad desde 1992), consta de casi 300 km2 de longitud. Tiene cinco enormes torres de piedra que surgen de la jungla hacia el cielo, esconde más de 100 templos incomparables, cientos de esculturas e incontables bajo relieves entre otras muchas cosas. Además, Angkor fue la capital del reino de Camboya entre, aproximadamente, los siglos IX y XV, el apogeo del poderoso imperio jemer. Destacan los grupos de templos de Angkor Wat, Ta Phrom y Angkor Thom.

El templo de Angkor Vat fue construido para honrar al dios Visnú y es de proporciones grandiosas. Las cinco torres del templo presiden una serie de galerías escalonadas, la inferior de las cuales está decorada toda ella con bajorrelieves de tema épico-cortesano, que cubren unos dos kilómetros de muro.  Ta Phrom  es una exótica construcción que desapareció en la jungla. Su terreno fue literalmente invadido por los árboles que la rodeaban, quedando prácticamente oculto al mundo por la selva, lo que le da un aspecto casi fantasmagórico. Los árboles y las ruinas componen una atmósfera única que por decisión de las autoridades, se conserva del mismo modo en que fue encontrado. Angkor Thom  es la antigua ciudadela imperial de la dinastía Khmer, construida bajo el reinado de Jayavarman VII a finales del siglo XII. Alrededor hay un enorme foso de 100 metros de profundidad y 12 km. de longitud. Fue dedicada al dios Visnhu, aunque más tarde se dedicaría al tardío budismo. En el centro está el Templo Bayón. Conocido por sus torres, con la cara de Buda por los cuatro lados; las paredes estaban cubiertas de relieves mostrando escenas de la vida del rey y del pueblo. Hay una escultura del rey Jayavarman VII, que estés donde estés, parece que te persigue con la mirada.

La sociedad jemer fue en cierta manera una réplica perfecta del modelo indio. En ella se mezclaron las creencias del hinduismo, el budismo y el culto a los antepasados. Sus soberanos gozaron de una posición equiparable a la de los Dalai Lama en el Tibet, ya que aparte de soberanos absolutos eran dioses vivientes La administración del reino estaba confiada a una numerosa burocracia estatal. El régimen de castas o "varnas", al modo hindú, se pudo mantener gracias a la riqueza de sus campos, grandes productores de arroz, situados especialmente entre los deltas de los ríos Menam y Mekong, que permitían entre dos y tres cosechas anuales. Fue un Estado basado en la agricultura, aunque también tuvieron importancia las actividades marítimas y comerciales.

La fuerza que ejerce Angkor sobre los viajeros es estrictamente responsabilidad del vehemente Mouhot. Siendo meramente objetivos, él no lo descubrió, ya que los camboyanos la conocieron siempre, y, de hecho, en el siglo XVI, Angkor Wat se reconvirtió en un monasterio budista, aunque nunca podremos negar la influencia de este personaje tan importante en la historia arqueológica europea, el cual nos permitirá disfrutar de una de las mejores experiencias de nuestra vida en nuestro viaje de ONEIRA club de viajeros, en esta extensión a Camboya.

Fue el libro póstumo de Mouhot Voyage dans les royaumes de Siam, de Cambodge et de Laos, el primero en advertir al mundo occidental que lo que observaron allí, en Indochina, estaba a la altura de la escultura y la pintura de Miguel Ángel. Ya en el siglo XIX, un impresionado Guy de Portalès, dejó unas palabras para la posteridad: “Tengo ante mí, no sólo una capital vacía, sino 700 años sin memorias. Y el más atroz fenómeno de la muerte: el silencio”. Con este silencio el autor hacía honor a la decadencia política que pudo traer muerte a tal magnífica civilización. Su centro, la ciudad sagrada de Angkor, deja patente la belleza sin igual de un lugar que mezcla divinidad y humildad terrenal, algo mágico, algo eterno.

Pd. La ilustración superior muestra la entrada principal a Angkor Wat poco después de su redescubrimiento. Las plantas de la jungla se amontonan en la carretera principal y cubren muchas estatuas y pequeñas estructuras. La imagen apareció en un libro de 1873 sobre las exploraciones francesas en el sudeste de Asia.

Alberto Bermejo 

Daniel Bermejo

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Creencias y religión en Vietnam

Las creencias vietnamitas se muestran como una amalgama de confucianismo, budismo y taoísmo, unido a un núcleo tradicional de creencias en los espíritus y dioses. Los altares en honor a los antepasados se encuentran en todas las casas; para el vietnamita, los muertos son una presencia activa que interactúan con los vivos. Anualmente, los vivos y los muertos celebran una comunión en un festín durante el Tet. Durante nuestro viaje a Vietnam Oneira Semana Santa 2020 conoceremos mucho mejor las inquietudes espirituales de los vietnamitas.

El Tet es la celebración del Año Nuevo lunar, la más popular entre los vietnamitas,  que fagocita cualquier otra festividad en Vietnam. Esta palabra procede del “tiet”: el nudo de los segmentos de una caña de bambú, con una equivalencia a la noción de transición. La fiesta se mueve entre finales de enero y principios de febrero. Es una fiesta familiar, durante la que se come banh chung, un pastel de arroz pegajoso. Las familias llevan frutas y flores para ahuyentar los malos espíritus. A medianoche, en la víspera del Año Nuevo se elevan plegarias durante la ceremonia de Gia Thua, pidiendo a los antepasados la entrada a sus casas. El dios de la cocina informa al Emperador de Jade, señor supremo del taoísmo y la familia reza para recibir favores. Los mayores regalan a los niños algo de dinero y se suceden las visitas de familiares. El Tet acaba después del tercer día, cuando los antepasados vuelven al reino espiritual.

Pese a la tradición de sincretismo en este país, la mayoría de los vietnamitas, sin embargo, se reconocen a sí mismos como budistas. No obstante los chinos llevaron el confucianismo hacia en sur, en el s. II a. C.; el budismo llegó desde la India y China un siglo después y el taoísmo se filtró demandado por las élites. Los vietnamitas necesitan las tres creencias mencionadas, que ellos asumen como Tam Giao. Fue la secta Cao Dai, fundada en 1920 (y que visitaremos uno de sus templos en nuestro viaje a Vietnam Oneira de Semana Santa 2020) quien mejor sintetizó el Tam Giao integrando aspectos del catolicismo y otras religiones occidentales. En el Tam Giao no hay dogmas, escrituras, creencias o jerarquías.

El culto a Confucio o Confucianismo se realiza en los templos de la literatura (van mieu) sobre todo y preside las relaciones sociales. La ética de Confucio prescribe la jerarquía y la obediencia, buscando el orden social; la educación es más importante que las riquezas. El culto a los antepasados y a los espíritus es una forma de devoción. En cada casa, el altar familiar ocupa el lugar más sagrado, lleno de ofrendas. Este altar une a los antepasados y a la familia.

El budismo se ocupa de la salvación personal. La escuela más extendida es la Mahayana, “el gran vehículo”, con sus tres ramas: el Zen, la Tierra Pura y el Tantra. Sabemos que el budismo carece de dioses, sin embargo en los templos vietnamitas proliferan todo tipo de divinidades (guerreros, reyes, guardianes y otros bodhisattvas). Una trinidad de Budas (tam the) representan al Buda del pasado, del presente y del futuro.

El taoísmo es la creencia más mística del Tam Giao, con el Emperador de Jade como dios supremo. Su filosofía se concentra en la nada, la ausencia de ambición, deseo o placer sensual. Para ellos el mundo es ilusión. El ying y el yang simbolizan la armonía de las contradicciones. El taoísmo es magia y se fusiona perfectamente con las creencias vietnamitas más animistas.

Los espíritus y los genios tienen un papel fundamental para los vietnamitas.  Ong Troi (Señor Cielo) domina el universo, y a menudo es invocado. Los espíritus viven en los árboles y en las piedras, y pueden ser malignos o benignos. Los devotos alimentan al espíritu con ofrendas simbólicas que representan dinero y bienes materiales. Los adivinos (thay) se ofrecen para celebrar rituales en las casas.

El cristianismo no tiene una representación importante en Vietnam, ni sus creencias han sabido encajar en la espiritualidad vietnamita. Los misioneros católicos no tuvieron mucha suerte en sus visitas a este país, los cuales siempre fueron considerados como una amenaza extranjera. Vietnam cuenta con seis millones de católicos (8% de la población).

Alberto Bermejo 

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La influencia del Antiguo Egipto en Occidente

Recordad la cita de Napoleón,  quien desde lo alto de las Pirámides arengó a sus tropas: ¡cuarenta siglos os contemplan! Con la expedición de Napoleón (el joven Bonaparte) a Egipto de 1798 comenzó la egiptomanía en toda Europa, y más seriamente la egiptología, aunque esta última también se la vincula a 1799, fecha del hallazgo de la piedra de Rosetta que Champollion descifraría, permitiendo entender los jeroglíficos egipcios.

Os contábamos en diciembre de 2018 en nuestro blog Oneira la historia del viaje de Vivant Denon por el Antiguo Egipto https://oneira.es/vivant-denon-de-viaje-por-el-antiguo-egipto/ que formara parte del grupo de expertos en distintas ramas del saber que acompañaron a Napoleón, y  que a la postre  compilarían la  Description de l’Égypte (1809-1813) la primera obra científica sobre el Antiguo Egipto con láminas en color que sobrecogieron a todos los estudiosos de su tiempo.

La influencia que el Antiguo Egipto y la cultura faraónica ha ejercido sobre nuestra propia cultura occidental es de gran calado y hoy me permito repasar algunos de estos elementos, que a buen seguro serán desarrollados en nuestro viaje Oneira de diciembre de 2019, aquellos que ya formáis parte del grupo de viajeros.

Sin ir más lejos podemos fijarnos en la iconografía cristiana, ¿hasta qué punto la mayoría de los iconos y símbolos cristianos pertenecen a la tradición judeocristiana?.  Fijémonos en algunos ejemplos representativos: la creencia en la resurrección de base cristiana la encontramos originariamente en la resurrección de Osiris, asesinado por Set y devuelto a la vida gracias a su esposa Isis. ¿A qué os recuerda la representación cristiana de la Virgen María con su hijo Jesús en su regazo? Pues ni más ni menos a las muy extendidas representaciones de Isis (incluso alguna Isis negra) con Horus sobre sus rodillas. No deja de ser una representación de la Magna Mater.  Otro concepto importante que vemos en creencias antiguas: la psicostasis, el pesaje de las almas, procedimiento que determinaba la salvación o condenación eterna; que observamos en la referencia al Juicio Final que encontramos en la fachada occidental de la Catedral de León, con San Miguel pesando las almas. En Job, 31, 6, leemos: ¡Péseme Dios en balanza justa, y Dios reconocerá mi integridad!.  Pues sabed que la referencia más antigua a la psicostasis la encontramos en el “Libro de los Muertos” originario del Antiguo Egipto, pesando el corazón y la pluma.  Los condenados, recordemos, se encuentran con el Leviatán o demonio en el infierno cristiano, y de forma similar en la iconografía egipcia éstos se enfrentan a una bestia salvaje que los devoraba, siendo quemados o cocidos en un caldero. Otro ejemplo curioso, la imagen de  San Jorge o San Miguel lanceando a un dragón, una escena muy característica de nuestra tradición cristiana. Pues bien, en las pareces o bajorrelieves de los templos egipcios aparece Horus alanceando a su tío (Set) -representado por distintos animales- por haber matado a Osiris, lo cual nos resulta de lo más curioso.

Los obeliscos son otro ejemplo de la influencia que Egipto tuvo en nuestra civilización occidental, aunque en este caso como incorporaciones al conjunto monumental de algunas ciudades. Para los antiguos egipcios los obeliscos son símbolos de conexión entre el rey y el dios Sol, un rayo de sol, una corriente espiritual entre el cielo y la tierra. Una especie de conductor de poder. Debían construirse en una única pieza de roca maciza; así lo creían los antiguos. Nos impresionan estas agujas de piedra que podemos encontrar por todo el mundo, iconos que se hallan en Londres, París, Nueva York, Roma, hasta en el Vaticano; un monumento totalmente pagano en medio de la Plaza de San Pedro.

La milenaria cultura del Antiguo Egipto despertó gran fascinación entre nuestros antepasados griegos, que encontraron en Egipto los orígenes de su propia civilización. Las primeras esculturas griegas mantenían la rigidez y las formas que solemos encontrar en el arte egipcio. Los primeros filósofos griegos hicieron acopio de parte de su sabiduría en visitas que hicieron al Valle del Nilo, según se cuenta en algunos registros. Los griegos quedaron asombrados por la inmensidad del Nilo, el desierto, los grandes monumentos faraónicos y por la profunda religiosidad y sabiduría de los sacerdotes y escribas. Por ejemplo, Solón o Heródoto hacen referencia a un templo en Karnak donde el dios Thot (Hermes para los griegos) registró todos los conocimientos en dos grandes columnas. Algunos mitos griegos hunden su origen en historias conectadas con Egipto; según el mito, tras ser convertida en ternera blanca por Zeus para salvarla de los celos de Hera, Ío llegó a Egipto donde recuperó su forma humana. Este mito se puede observar en un fresco del templo de Isis en Pompeya.  Los nombres de casi todos los dioses han venido a Grecia procedentes también de Egipto, según aseguraba el cronista Heródoto.

Desde siempre, la fascinación por Egipto y su civilización milenaria ha sido una constante para el mundo occidental. La cultura egipcia ha tenido un prestigio inigualable en todo el mundo antiguo y aún sigue manteniéndolos y claramente, su ascendencia, su bagaje, forma parte material e inmaterial de nuestra civilización occidental.

Alberto Bermejo 

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Bayamo, cuna de la Independencia cubana

Bayamo es considerada la cuna de la independencia de Cuba, capital de la provincia de Granma.  Se trata de una atractiva ciudad que guarda de forma inalterada las costumbres tradicionales del pueblo cubano, aunque desgraciadamente no su arquitectura colonial, que fue destruida en el incendio que le dio notoriedad en la provincia de Granma. Aquel incendio de 1869 fue originado por sus propios habitantes para impedir que la ciudad cayera en manos enemigas. El nombre de la provincia donde se asienta Bayamo procede del barco con el que Fidel Castro desembarcó en Cuba a iniciar su revolución. En esta tierra murió José Martí y donde Carlos Manuel de Céspedes (nacido en Granma) liberó a sus esclavos declarando la independencia en 1868. En esta ciudad es habitual escuchar resonar los cascos de los caballos: la mitad de su población sigue desplazándose a diario en este tipo de vehículos, en los que realizaremos una excursión para conocerla in situ en nuestro viaje Oneira de febrero de 2020.

Bayamo tiene una larga historia por su implacable rebeldía que fue instaurada por conquistadores españoles en el año 1513, haciendo de Bayamo una de las más antiguas de la isla. Antes de la llegada de estos y tras una breve pero feroz oposición por parte de los indios nativos de la zona, fallecieron a causa de enfermedades desconocidas que trajeron los colonos desde España. Un suceso que inspiró al escritor Silvestre Balboa con su poema épico "Espejo de paciencia",  fue que unos años después de la conquista española, un esclavo ejecutó al pirata Gilberto Girón y mostró su cabeza en la plaza principal. Durante el siglo XVI, Bayamo se convirtió en símbolo de esplendor gracias a las riquezas generadas por la explotación de la caña de azúcar y por el comercio con los piratas. Curiosamente, en Bayamo han nacido varias estrellas del ajedrez, entre ellas Carlos Manuel de Céspedes, abogado que comandó al ejercito en 1868 para liberar a la ciudad de la ocupación española y que se convirtió en héroe nacional por ello. Por esto mismo, el nombre del himno nacional de Cuba se llama La Bayamesa. No obstante, la sublevación no fue exitosa y para eludir la inminente ocupación, Bayamo se prendió fuego a si misma e hizo desaparecer prácticamente cualquier indicio de existencia española en la ciudad. A pesar de que casi todas las antiguas mansiones coloniales fueron destruidas, el fuego no pudo acabar con la intensa personalidad e idiosincrasia cubana. Ya en la ciudad, el lugar más representativo es el parque Céspedes o plaza de la Revolución de Bayamo, en cuyo centro se encuentra la estatua del libertador Carlos Manuel Céspedes y el lugar donde se proclamó la independencia de la isla en 1868. Otro característico lugar es la Plaza del Himno, donde sonó por primera vez la Bayamesa, himno nacional del país. Otros lugares destacables de la ciudad son la Casa natal de Carlos Manuel Céspedes por su importancia en la independencia del país y la Iglesia Parroquial Mayor de San Salvador.

Una histórica ciudad, en suma, repleta de encantos y con monumentos de gran importancia.

Daniel Bermejo 

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El éxito del cine de Corea del Sur

Conectando con nuestra propuesta de viaje a Cora del Sur que estamos preparando para octubre de 2020, me apetece señalar estos días la importancia de uno de los elementos culturales en los que Corea destaca de forma importante, y no es otro que el cine. En Corea se hace muy buen cine, aunque llega a cuentagotas a nuestras salas. Estas semanas cobra especial protagonismo, por estar en cartelera,  la película Parásitos de Bong Joon-ho, Palma de Oro en el Festival de Cannes de este año y cabe mencionar que durante la próxima semana, del 5 al 10 de noviembre, se celebra en Madrid la XII Edición del Festival de Cine Coreano. Vamos a conocer un poco mejor Corea desde la perspectiva de su cinematografía.

Ayer sábado me refugié en una de mis salas favoritas para visionar Parásitos, la peli de Bong Joon-ho, aclamada en Cannes. Una peli a lo “Alex de la Iglesia” pero en coreano. Los críticos la elevan a la categoría de obra maestra, por sus grandes valores cinematográficos, y por su condición de metáfora social de nuestro tiempo. Me resultó muy inquietante pero he de decir que a mí no me enganchó extraordinariamente, aunque no deja de ser una valoración subjetiva.

El cine coreano está de moda. Cuenta con producciones muy destacadas que han conseguido premios internacionales en certámenes de importancia. No es un cine plomizo y pedante, sino que es en cierto sentido bastante comercial y con una puesta en escena narrativa muy convincente. Para conocer algo más sobre la cinematografía de Corea del Sur, hay una serie de películas clave que hay que tener muy presentes, como Oldboy de 2003, una historia de venganza de Park Chan Wook y que ganó en Sitges en 2004, violenta como pocas. Bong Joon-ho, el autor de Parásitos, hizo incursiones en todos los géneros, pero su obra más aclamada es Crónica de un asesino en serie, un thriller de intriga y brutalidad de los que dejan poso. Park Chan Wook bordó la excelencia (eso dicen, ya que ésta película no la he visto aún) en el thriller erótico “La doncella”, con una perturbadora exhibición de poderío visual ambientado en la Corea de 1930 durante la ocupación japonesa, con una puesta en escena muy hipnótica. El romance y el drama también ha sido cultivado en el cine coreano, cuya mejor propuesta es Hierro 3 de 2004, de Kim Ki-Duk. Otra cinta de éxito fue Tren a Busán de Yeon Sang-ho una película de zombies de 2016, todo un Apocalipsis ferroviario.

 

El cine de Corea ha vivido etapas muy convulsas en su desarrollo. Sus primeros trabajos están ligados estrechamente con el folklore de esta región del mundo; se potenció por las restricciones impuestas por el gobierno colonial de Japón, que siempre se mostró en contra de fomentar el desarrollo de la identidad coreana. Tras el final de la ocupación y finalizada la Guerra de Corea, la industria floreció, resurgiendo la “Edad de Oro” de su cinematografía entre los años 1955 y 1966. Los años 70 se consideran un período de declive, debido a la censura. Pero son los finales de los 90 y el cambio de milenio cuando el cine coreano alcanza sus más altas cotas, con éxitos internacionales en festivales y una gran creatividad. La cara visible del cine contemporáneo de Corea del Sur para los grandes aficionados no es otro que Park Chan-Wook, del que ya hemos mencionado un par de películas. Obtuvo reconocimiento internacional con su Trilogía de la Venganza.

Si queréis conocer más sobre el cine coreano de nuestro tiempo, os invito a acudir a la XII edición del Festival de cine coreano que se celebra en el Centro Cultural Coreano de Madrid entre el 5 y el 10 de noviembre de 2019, con nueve emblemáticas cintas de Corea del Sur que se proyectarán en el Palacio de la Prensa y en dicho centro cultural. A destacar el drama En la playa sola de noche, de Hong Sang-soo, en la que una famosa actriz lo abandona todo y viaja a Hamburgo; el thriller Door Lock, de Lee Kwon, con una mujer que descubre a un intruso en casa; o The Host, de Bong Joon-hoo, sobre un monstruo que siembra el terror en Seoul.

¿Os gusta el cine coreano, viajeros?

Alberto Bermejo 

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