Opatija. Situado en el norte oriental de la Península de Istria, protegido de fríos vientos y sumergido en una siempre verde vegetación, el lugar se deleita de los increíbles beneficios de su maravilloso clima mediterráneo, advirtiendo a los viajeros de su belleza. Opatija es conocido como la Reina del turismo o la bella del Adriático. Desde finales del siglo XIX, Opatija fue para el Imperio Austrohúngaro un complejo de instalaciones de salud e invierno, donde aún quedan numerosos hoteles de lujo como recuerdo del antiguo esplendor. El lugar rebosa de villas, grandes edificios, parques y bellezas arquitectónicas a su alrededor, siendo también conocido por sus deliciosos vinos, cafés y chocolates.

En el año 1844 un patricio de Rijeca, Hignio Scarpa, construyó el árbol de la bahía y repobló los bosques de robledales de la plaza.  Los habitantes de Opatija han tenido un especial cuidado por sus jardines privados, donde plantan kiwis, mandarinas y otros cítricos. Estos parques han sido cuidados durante siglos por donaciones que realizaban muchos marineros que recalaban en su puerto.  De hecho el símbolo de la ciudad es la camelia japonesa. El buen clima atrajo a la aristocracia europea, adonde se trasladaban para invernar huyendo de los rigores climáticos de Centroeuropa. Desde el siglo XIX Opatija se convirtió en un centro de salud, hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial.  En esta ciudad pasaron largas temporadas monarcas como Francisco José I, el músico Gustav Mahler, Isadora Duncan o Chekhov. 

En Opatija se pueden visitar algunas galerías de arte como el Pabellón de Arte Juraj Spörer y la Galería-Estudio Giulio Bonacic entre otros. Recomendamos también visitar la Iglesia de St James junto a su monasterio, el Jardín Botánico de la ciudad, singular y espléndido, el Ucka Natural Park, valioso en flora y fauna como el buitre leonado, la iglesia de la Anunciación con su poderosa fachada neorromántica y la Fontana de Helios y Selena, representante del Sol y la Luna. Los hoteles y las villas son impresionantes, pero si hay que mencionar uno de ellos, recomendamos Villa Angelina, levantado en 1.844 que se puede visitar en el Jardín Botánico, ya que actualmente es un museo.

Daniel Bermejo

Alberto Bermejo

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