Las Ruinas de Herculano fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Es un lugar tan sobrecogedor como la misma Pompeya, a la que hemos dedicado un espacio en nuestro blog, con restos muy bien conservados. En nuestro viaje a Nápoles y Costa Amalfitana, viaje que realizamos el próximo mes de enero de 2019 realizaremos una visita a este espacio arqueológicoLas Ruinas de Herculano fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Es un lugar tan sobrecogedor como la misma Pompeya, a la que hemos dedicado un espacio en nuestro blog, con restos muy bien conservados. En nuestro viaje a Nápoles y Costa Amalfitana, viaje que realizamos el próximo mes de enero de 2019 realizaremos una visita a este espacio arqueológico. ¿Queréis conocer algo más de Herculano? seguid leyendo.

Herculano también fue arrasado por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d. C. Se encuentra asimismo a unos pocos kilómetros de Nápoles y a causa de su cercanía al volcán, incluso más cerca que Pompeya. Los ciudadanos no tuvieron tiempo de huir y fueron sepultados con mayor violencia. La erupción fue tan fuerte, que una masa de lodo caliente destruyó la ciudad en poco tiempo, junto con una lluvia de cenizas y gases que complicó las posibilidades de los supervivientes. Durante 1000 años después de la erupción la zona quedó despoblada y donde una vez estuvo Herculano se fundó una población llamada Resina. Unos siglos después, un granjero encontró trozos de mármol y columnas mientras cavaba un pozo, llegando a oídos del Duque de Elbeuf, que compró la granja para utilizar estos materiales en la construcción de su vivienda en Partici. Con el paso del tiempo, fueron apareciendo estatuas y otros objetos que utilizó para embellecer su vivienda, regalando algunas piezas a monarcas europeos. Unos años después, llegó a oídos de Carlos III de España y VII de Nápoles lo que estaba sucediendo y compró los terrenos al Duque, mandando realizar una cuidadosa excavación. Los descubrimientos asombraron en poco tiempo a toda Europa, impulsando un nuevo movimiento cultural, el Neoclasicismo. Hace 50 años, la población de Resina cambió su nombre por la de Ercolano, en honor a esta gran ciudad que tantos años ha perdurado oculta a nuestros ojos. Por lo sucedido, las ruinas se conservaron casi intactas, en un magnífico estado.

La ciudad estaba formada por 3 decumanos y cruzada por 5 cardos perpendiculares al mar. Como en Pompeya, las fachadas se abren hacia las principales intersecciones y su centro neurálgico es el foro. Las termas suburbanas son de las mejor conservadas de la antigüedad y fueron construidas en el siglo I d. C. Atravesando un pórtico con semicolumnas entramos a un vestíbulo que posee un estanque construido para recoger agua de lluvia junto con 4 columnas. De un pilar con el busto de Apolo fluía agua sobre una fuente que se calentaba en el praefurnium. Uno de los edificios más llamativos es el gimnasio, dedicado fundamentalmente a practicas deportivas cuya construcción data de la época de Augusto. Organizado en torno a dos terrazas, se puede acceder a través de un vestíbulo realzado por dos columnas. La terraza inferior consta de una gran área con varios pórticos y un criptopórtico en su lado Norte donde se encuentra la otra terraza. Además de termas suburbanas, también había otras termas superficiales abastecidas por pozos de grandes dimensiones y divididas en función del género. La sede de los Sacerdortes Augustales, dedicada al culto del emperador Augusto, estaba ubicada en las proximidades del foro. Es un edificio con cuatro columnas centrales y varios arcos ciegos en las paredes. Hay varios frescos en las paredes representando a Hércules en el Olimpo junto a Júpiter y a Juno y Minerva, dioses romanos.

Hemos de pararnos a pensar que únicamente el 25% de la ciudad ha sido excavada, por lo que aún podemos sorprendernos con lo que queda por descubrir debajo de la tierra y que en un futuro será revelado.

Daniel Bermejo

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