En enero de 2019 tenemos programado nuestro primer viaje con ONEIRA club de viajeros a Nápoles y Costa Amalfitana, donde recorreremos algunos de los puntos más importantes de la Campania italiana. Os proponemos un pequeño recorrido virtual por tres de los lugares que conoceremos con nuestro grupo.

Salerno es la segunda ciudad más poblada de Campania. Es célebre por la Escuela Médica Salernitana, que fue la primera y la más importante institución médica de la Europa medieval, siendo considerada la precursora de las universidades modernas. La belleza de sus litorales costeros y el encanto de su historia fascina y conquista a todos aquellos que pisan esta bella tierra. Sus verdes valles atravesados por las aguas del río Sarno, con los Montes Picentini y Lattari que vigilan y protegen el lugar, nos muestran una tierra acogedora de sabores y olores característicos, naturaleza y tradición y belleza y sencillez. El paseo Marítimo de Salerno, conocido como Lungomare Trieste, es una avenida que conecta el Porto Turístico y la Piazza della Concordia con el centro histórico. Es un paseo marítimo ajardinado con vistas a edificios neoclásicos a un lado y al otro al golfo de Salerno junto con el puerto. Cerca de allí y siguiendo la avenida hacia la Via Duomo se encuentra la Catedral de Il Duomo. Ésta es la más importante de la localidad en honor al apóstol San Mateo, patrón de la ciudad. Construida en el siglo XI y de arquitectura normanda, su fachada se mantiene en buenas condiciones. Está formada por una basílica, una cripta de tipo barroca y un pórtico por el cual se entra a la catedral. El centro histórico es el alma de la ciudad de Salerno. Su vía principal es una calle peatonal repleta de locales, puestos, restaurantes, y cafeterías los cuales en buena medida mantienen la arquitectura medieval y religiosa tradicional haciendo del paseo de los viajeros un bello momento de admiración y placer. En Salerno también hay increíbles jardines como el de la Villa Comunale, en pleno centro de la ciudad. Se construyó alrededor de la Fontana di Don Tullio, de estilo barroco, que se utilizaba para apaciguar la sed de aquellos viajeros que llegaban al lugar por mar y tierra. El famoso Palacio de San Agostino se sitúa junto a la vía Roma, en el centro histórico de la ciudad. Fue originalmente un claustro dedicado a San Agostino, pero con el paso del tiempo se convirtió en un palacio de estilo neoclásico con una espectacular fachada. El castillo di Arechi, construido en el siglo VII por el lombardo Arechi II, se encuentra en el monte Bonadies, disfrutando de unas vistas panorámicas de la ciudad y del golfo. En el interior del castillo se encuentran piezas originales, herramientas de la época e incluso cerámicas feudales y monedas.

Paestum.  La ciudad fue inicialmente conocida como Posidonia cuyo nombre fue otorgado por sus fundadores, los griegos de Síbaris, pero después de la destrucción de éstos Paestum fue invadida por otras comunidades y poblaciones. Estuvo en manos de lucanos durante más de 2 siglos y fue posteriormente una colonia romana muy leal al imperio y muy próspera. Tras la devastación llevada a cabo por los sarracenos en el siglo IX y los normandos en el XI el lugar fue abandonado durante siglos y oculto por una espesa maleza. En el año 1752, Carlos VII mandó construir una carretera que atravesaba estas ruinas ocultas, saliendo sus restos nuevamente a la luz en su construcción. Una vez dentro de la ciudad, el Templo de Hera nos deleita con toda su belleza. Aunque inicialmente se confundió con una basílica, sus colosales columnas han llegado hasta nuestros días pese a que el frontón de su fachada colapsó en la época medieval. El Templo de Ceres, posiblemente dedicado a Atenea, se construyó en torno al 500 a. C. En la Edad Media se convirtió en Iglesia permitiendo su conservación y evitando ser destruido. En su interior contiene 3 tumbas cristianas. El templo de Neptuno, majestuoso y al mismo tiempo elegante, fue construido en el siglo V a. C. Es una enorme construcción levantada con travertino, de un cálido color dorado que varía según va pasando el día. El Templo de Hera, que se remonta al siglo VI a. C. es el mas antiguo de todos ellos. Tiene la misma estructura que el anterior y sin tejado. El anfiteatro fue fundado sobre el año 50 a. C., quedando muy poco de él en la actualidad. Mucha gente aprovecha para hacer picnic aquí ya que no está cerrado como el resto de templos. El Bouleuterion era el lugar donde el consejo se reunía en las antiguas ciudades griegas. Debatían sobre múltiples conflictos públicos que afectaban a la ciudad. En invierno se pueden observar sus gradas cubiertas de hierbas con un color verde muy atractivo para la vista. Además, e imprescindible, aquello que más deleita la vista en Paestum son sus ruinas. Calles llenas de calzadas de piedra en un gran estado de conservación repleto de edificios cuyos cimientos apenas han sobrevivido.

Caserta.  Esta increíble ciudad destaca especialmente por su inmenso Palacio Real, levantado por Carlos III de Borbón y obra del arquitecto napolitano Luigi Vanvitelli, considerado el edificio más grande construido en el siglo XVIII en Europa. Representa la victoria del barroco italiano, encantando a los viajeros y soñadores por su belleza interior y la grandeza y ostentación exterior. El espléndido palacio es de facto una mezcla original de la configuración de otras dos residencias reales: El Palacio de Versalles y el Palacio del Escorial. De 45.000 metros cuadrados, este conjunto monumental de 5 plantas mide 36 metros de altura. En su fachada principal hay 143 ventanas y 1200 habitaciones con 34 escaleras. Los pisos inferiores están envueltos en losas de travertino y toda la edificación se culmina con una cúpula central. Su interior está repleto de bajorrelieves, esculturas, frescos y suelos de mosaico. Impresiona la Sala del Trono, la más grande de los apartamentos reales utilizada para recibir a personalidades. La Capilla Palatina, diseñada por completo por Vanvitelli, es el lugar que con más claridad muestra el estilo de Versalles. La pinacoteca ofrece pinturas de naturalezas muertas, retratos familiares de los Borbón y acontecimientos bélicos. En el Apartamento Vecchio se encuentra el pesebre borbónico, afición de la familia que orientó la tradición napolitana para la decoración navideña. La Biblioteca Palatina está ornamentada con frescos y relieves, como el de los signos del Zodíaco y el de las constelaciones. La majestuosidad del conjunto también radica en su llamativo parque. Un jardín de estilo italiano. A lo largo de sus prados se suceden estanques, fuentes y cascadas adornadas junto a obras escultóricas. Este culmina con la Gran Cascada.

Daniel Bermejo

ONEIRA club de viajeros

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