Ston será una de tantas localidades hermosas de Croacia que tristemente no tendremos oportunidad de explorar en profundidad en nuestro viaje Oneira de octubre de 2019. ¡Son tantas las maravillas que encierra Croacia!. Sin embargo, merece la pena dedicarle un pequeño espacio para conocerla.

Ston se encuentra en la península de Peljesac. Esta península se adentra 65 km en el mar. El monte de San Elías con 961 m se levanta en la cadena montañosa que recorre la península. Pareciera que este paraje fue pensado para dar lustre a la gastronomía de la región, pues abundan los viñedos y los árboles frutales, además de que la principal actividad pesquera aquí es el cultivo de ostras, dada la poca profundidad de las aguas de Ston, además del trabajo de las salineras.  La península ha sido colonizada por griegos y romanos, e incluso por los bizantinos, acabando  bajo el poder de Dubrovnik entre 1333 y 1808.

Ston, con  2.000 habitantes,  es conocida por tener una de las murallas más largas del planeta llamada Paredes de Piedra, siendo solamente superada en longitud por la Muralla China. Poseen 5 km de longitud y se comenzaron a construir en 1333, contando con más de 30 torres rectangulares utilizadas para hacer la guardia. Esta se construyó para proteger a los comerciantes de sal, temerosos de perder sus pertenencias en una zona donde las salinas eran un importante producto. Las 41 torres, los 7 bastiones y los 2 fuertes convierten su construcción en uno de los complejos defensivos más destacados e interesantes del Adriático, e incluso de todo el mundo. Si visitas Ston con tiempo suficiente puedes visitar edificios interesantes como el conjunto de  Veliki Ston y el complejo de la iglesia y monasterio franciscano de San Nicolás, de finales del s. XIV. El fuerte Koruna se encuentra en Mali Ston, hacia el centro de la ciudad, con magníficas vistas.

El pueblo se dedica entre otras cosas a la recogida de ostras y mejillones, los cuales tendremos oportunidad de probar en nuestro viaje de octubre 2019. La historia de las propiedades afrodisíacas de las ostras es originaria del Renacimiento donde estos manjares se disfrutaban en los banquetes de los nobles locales. Los moluscos se consumían en los banquetes organizados en Dubrovnik, procedentes de la bahía de Mali Ston, considerándose esta uno de los mejores lugares del mundo donde obtener marisco de calidad gracias a sus claras y limpias aguas. En la actualidad la bahía de Mali Ston es una zona protegida valorada como reserva natural especial, con el fin de proteger y desarrollar de forma sostenible el cultivo de ostras y otros moluscos.

Daniel Bermejo

Alberto Bermejo

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