Este domingo pasado fue un gran día senderista. Alejandro y yo cogimos el coche a primera hora de la mañana para irnos hacia el norte de la provincia de Alicante, a Vall de Laguar, en la Marina Alta, para recorrer un tortuoso desfiladero denominado “Barranco del Infierno” (Barranc de l’Infern). Lugar impresionante donde los haya para poner a prueba tu capacidad física e incluso técnica, ya que en el recorrido inferior, el fondo del barranco, el paso no es fácil en uno de los lados, con grandes piedras que hay que sortear manteniéndote en equilibrio y apostando a caerte lo menos posible. El lugar es conocido como “La Catedral del Senderismo”. Este día contabilizamos 27 kilómetros, hicimos una ruta circular bien amplia.

El desnivel es importante, si lo haces completo, 800 metros. 7000 escalones que prepararon sus pobladores, a lo largo de un mínimo de 12,26 kilómetros. El sendero a recorrer es el PRV-147. Y la ruta comienza en el pueblo de Fleix.  Y el barranco lo bajas y subes 4 veces durante el recorrido. No es sencillo.  El nombre de “infierno”, nos cuentas las historias del lugar,  que se deriva del lenguaje de los íberos y en la transformación que la palabra sufrió con los siglos – eso explica el gran número de barrancos y gargantas del infierno que hay en España-. Por cierto, los escenarios, el lugar, recuerda a paisajes norteafricanos montañosos, como el Rif.

Hoy me gustaría destacar en este post  algo de la historia del lugar. Una historia dura y dolorosa para los antiguos pobladores de estas tierras. Vall de Laguar fue el último reducto de los moriscos en el Reino de Valencia. Muy recientemente, en 2009, se cumplió el cuarto centenario de la expulsión definitiva de los moriscos, que tuvo lugar en noviembre de 1609. 17000 moriscos anduvieron en la zona acampados en Vall de Laguar, armados con hondas, piedras y ballestas, enfrentados a cinco mil soldados bien pertrechados de los tercios de Nápoles y Sicilia, el ejército de Felipe III. Fue un ataque importante, miles de moriscos murieron y otros tantos se refugiaron en los escarpados riscos de Cavall Verd donde resistieron hasta la capitulación final. Finalmente se materializó el Reino Cristiano de Valencia. Las tierras quedaron muy desiertas, de modo que se trajeron varias familias de Mallorca para repoblarlas. Historia dura, para sus pobladores de varios siglos. Cuentan que muchos de los que emigraron al norte de África aguardaban desde allí el momento de regresar, conservando las llaves de las que fueron sus casas.

Si queréis ver un par de fotos, podéis asomaros a mi cuenta en Instagram

También dejé unas fotos en historia destacada en Instagram “Montaña Mágica” las últimas fotos.

Alberto Bermejo

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