La antigua Ciudad Imperial de Hue, uno de los centros históricos y culturales de mayor importancia de Vietnam, es famosa por su tradición intelectual, su refinada gastronomía y su devoción budista, como podremos descubrir en nuestro próximo viaje a Vietnam de Semana Santa 2020. Pese al perjuicio padecido durante las guerras de Indochina, continúa siendo un lugar de enorme belleza a través del cual discurre el sugerente río del Perfume.

Fue antigua capital del imperio de Vietnam de la dinastía Nguyen hasta 1945. La ciudad está enlazada con la dinastía de los emperadores Nguyen y exhibe con orgullo su apasionante historia de gloriosas y decadentes joyas impresionantes desperdigadas entre sus imponentes murallas: elegantes obras arquitectónicas, tumbas fascinantes que parecen palacios, vivas puertas ornamentadas que inspiran asombro al traspasarlas, y mucho más. La ciudad es parte de la extraordinaria Ruta de los Mandarines, que recorre Vietnam de norte a sur, y que comenzó con la exigencia de las pruebas literarias que tenían que realizar los aspirantes a mandarines desde todos los rincones de Vietnam, para tener acceso al ansiado cometido de trabajar al servicio de los emperadores.

La Ciudad Imperial de Hue fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Hue sigue siendo una de las ciudades más visitadas del país gracias a su increíble pasado histórico, sus monumentos, su inquieta vida cultural y sus amables gentes. Como ya suponíais, lo más destacable del lugar es la Ciudadela Imperial de Hue, construida por el emperador Gia Long (gobernó desde 1802 a 1820) en 1805. Esta enorme fortaleza de 520 hectáreas está compuesta por 3 recintos concéntricos: la Ciudad Cívica, la Ciudad Imperial y la Ciudad Púrpura Prohibida. La fortificación fue proyectada conjuntando los fundamentos militares del arquitecto francés Sebastien de Vauban y los preceptos de la geomancia china, dando como resultado un complejo con elegantes templos y palacios que conviven junto a bastiones, murallas y fosos. Durante el siglo XIX y parte del XX, la Ciudadela Imperial se consideró una clase de Ciudad Prohibida como en Pekín, por no mencionar las enormes influencias chinas del Vietnam de la época. De hecho, en su época de funcionamiento, entrar sin permiso en su interior era castigado con la muerte. Para entrar al recinto se debe traspasar la monumental puerta de Ngo Mon, tras la que se ubica un puente entre estanques de lotos que conduce hasta el maravilloso palacio de Thai Hoa. Detrás del palacio se despliega un patio abierto que mira en dirección al lugar donde antes estaba ubicada la Ciudad Púrpura Prohibida. Este conjunto contaba con más de 10 hectáreas y llegó a poseer más de 60 edificios en su interior pero sufrió considerables daños durante los bombardeos del 68. Si se accede por la puerta más próxima al río Perfume, se pueden apreciar 9 cañones de bronce. En 1803, el emperador Gia Long los mandó construir para salvaguardar la Ciudadela y decidió erigir solamente 9 porque simbolizaban las 4 estaciones del año más los 5 elementos de la naturaleza. Los cañones protegen las puertas de Ngan y Quang Duc, a ambos extremos de Cot Co (torre de la Bandera). Entre muchos sitios de su interior, uno de los más bonitos es el Palacio de Thai Hoa o de la Suprema Armonía, cuya construcción fue ordenada por Gia Long en 1805. Su interior acogía el salón del trono de los emperadores Nguyen. Es con mucha diferencia el palacio más extraordinario de los que se preservan en la ciudad. Este lugar fue escenario de coronaciones, recepciones de embajadores y cumpleaños reales. Para estos momentos el emperador ocupaba su trono engalanado por una corona de 9 dragones, un cinturón de jade, una túnica dorada y otros remates. En la habitación solo podían quedarse los mandarines más diestros, mientras que los otros debían esperar en el exterior. The Mieu o el templo de las Generaciones se sitúa en la zona suroeste de la Ciudad Imperial y está ofrendado a la familia Nguyen. Sus altares están consagrados a los emperadores desde Gia Long hasta Khai Dinh. El techo de la construcción está envuelto con tejas vidriadas amarillas y el caballete se embellece con una figura con forma de calabaza. Estos altares solían estar repletos de oro, pero fueron intercambiados por ornamentación dorada y lacada. Vacías por orden del emperador Minh Mang, las 9 Cuu Dinh o 9 urnas dinásticas tienen un peso de casi 3 toneladas cada una y 2 metros de altura. Están embellecidas con detalles simbólicos y diseños tradicionales, los cuales ejercieron una importante labor en la devoción a los antepasados imperiales. El Pabellón de Hien Lam se encuentra en el centro de The Mieu y fue erigido en 1824 por el emperador Minh Mang para ensalzar a aquellos que proporcionaron a la gran familia Nguyen su enorme estatus. De hecho y como muestra de respeto, se fijó que ningún edificio de la ciudadela podría rebasar en altura Hien Lam, distinguido por su forma piramidal y su preciosa fachada de madera.

En suma, Hue se muestra lánguidamente elegante, con gentes que parecen habitar otro tiempo, y su visita nos enamorará profundamente.

Daniel Bermejo

ONEIRA club de viajeros

www.oneira.es

info@oneira.es

Facebook:  https://www.facebook.com/Oneiraviajes/

Twitter:       https://twitter.com/OneiraViajes

Instagram: https://www.instagram.com/oneiraviajes/