Canadá y el pensamiento indígena contemporáneo

Occidente nos ha enseñado a ver el mundo como una pirámide y el tiempo como una línea recta. En esta visión, el hombre está en la cima, la naturaleza en la base (en disposición de ser manipulada y extraída), y la historia es una marcha implacable desde un pasado primitivo hacia un futuro de progreso tecnológico. Sin embargo, si escuchamos a los grandes pensadores indígenas contemporáneos de Canadá, como Thomas King y la difunta Lee Maracle, descubrimos que el mapa que hemos estado usando es erróneo.

La verdadera geografía no es lineal, sino circular. No es una jerarquía, sino una comunidad. Para entender el pensamiento indígena, debemos abandonar el reloj y la escalera, y adentrarnos en la historia y el círculo. Sigue leyendo en nuestro blog Oneira:

Thomas King: las historias que nos contamos

«La verdad sobre las historias es que eso es todo lo que somos». Con esta frase lapidaria, Thomas King, de ascendencia cherokee y griega, abre su obra maestra The Truth About Stories. Para King, las historias no son mero entretenimiento folclórico ni mitos del pasado; son los ladrillos con los que construimos la realidad.

En la cosmología occidental (pensemos en el Génesis), el mundo se crea a través de un acto de autoridad divina, estableciendo una jerarquía inmediata: Dios, Hombre, Naturaleza. King contrasta esto con el mito de la creación indígena del «Buceador de la Tierra», donde el mundo se crea mediante la colaboración. En los orígenes del tiempo, cuando el mundo solo era agua, una tortuga ofrece su espalda, y un pequeño animal (una rata almizclera) se sumerge para traer lodo, que utilizará la mujer del cielo para hacer el continente entero (La isla de la Tortuga). No hay un dictador solitario; hay un esfuerzo comunitario en el que participa desde un ser celestial a los animales más humildes.

King nos enseña que el peligro de la mentalidad colonial reside en las historias binarias: Civilizado vs. Salvaje, Blanco vs. Indio. Él argumenta que el «Indio» es una invención de la imaginación norteamericana, una historia mal contada que ha atrapado a personas reales. Para sanar la comunidad, dice King, debemos cambiar las historias que nos contamos, porque «una vez que una historia se cuenta, no se puede retirar. Queda suelta en el mundo».

Lee Maracle y la espiral del tiempo

Si King nos advierte sobre el poder de la narrativa, Lee Maracle, la prolífica autora y oradora de la nación Stó:lō (fallecida en 2021), nos reeducó sobre la naturaleza del tiempo.

En la visión occidental, el tiempo es lineal: el pasado quedó atrás, muerto y superado. Para Maracle, el tiempo no es una flecha que se aleja, sino una espiral o un paisaje en el que habitamos. El pasado no «pasó»; está acumulado bajo nuestros pies, vivo en el presente. Los ancestros no son recuerdos; son presencias activas que informan el ahora.

En su libro My Conversations with Canadians, Maracle desafió la noción de progreso lineal. Explicaba que la sociedad colonial, obsesionada con correr hacia el futuro, padece una amnesia crónica que la desconecta de las consecuencias de sus actos. El concepto de «Tiempo no lineal» implica que cada acción reverbera en todas direcciones. Esto da lugar a la filosofía de las «Siete Generaciones»: no tomamos decisiones para el próximo año fiscal, sino considerando cómo afectarán a la séptima generación después de nosotros, y honrando a las siete generaciones anteriores.

La Cosmología del Círculo

Tanto King como Maracle basan su pensamiento en la geometría sagrada de América del Norte: el Círculo.

A diferencia de la pirámide europea, donde el poder se acumula en la cima, en un círculo todos los puntos son equidistantes del centro. No hay «arriba» ni «abajo». Esta no es solo una metáfora social, sino cosmológica. En el círculo, los humanos no son los dueños de la creación, sino un miembro más de una comunidad ampliada que incluye a los animales, las plantas, las rocas y los ríos, todos importantes por igual.

Esto redefine radicalmente el concepto de comunidad. En la visión de Maracle, la comunidad no es solo un grupo de personas que viven en el mismo código postal. Es una red de responsabilidades recíprocas. Si el río es un pariente (y no un recurso), tengo obligaciones morales hacia él. Si el tiempo es circular, dañar a la tierra hoy es dañarme a mí mismo mañana, porque el futuro volverá a encontrarse con el pasado.

Conclusión: caminar de otra manera

La filosofía de Thomas King y Lee Maracle no es un intento de «volver atrás» a un pasado pre-colonial idealizado. Es una invitación urgente a adoptar una tecnología intelectual sofisticada para sobrevivir al futuro.

Nos piden que veamos la realidad a través de la lente de la relación en lugar de la extracción. Nos enseñan que somos las historias que contamos (King) y que caminamos sobre un tiempo que está vivo y nos observa (Maracle).

Al final, su legado es una pregunta que resuena en la vastedad canadiense: ¿Somos capaces de bajarnos de la pirámide para sentarnos en el círculo? Porque en el círculo, nadie queda atrás y nadie está por encima.

A. Bermejo Vesga

ONEIRA club de viajeros

www.oneira.es

info@oneira.es

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

Facebook:   https://www.facebook.com/Oneiraviajes/

Twitter:        https://twitter.com/OneiraViajes

Instagram: https://www.instagram.com/oneiraviajes/

 

Uso de cookies

“Utilizamos "cookies" propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad personalizada a través del análisis de su navegación. Si continúa navegando acepta su uso. Pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies