El lago Bled y su leyenda

El lago Bled y su entorno es uno de los parajes más hermosos de Eslovenia que conoceremos en nuestro viaje Oneira a Croacia y Eslovenia de octubre 2019, para algunos es la representación del paraíso en la tierra, un fascinante lago alpino de origen glaciar situado a los pies de los Alpes Julianos. ¿Queréis conocer su leyenda?.

El lago Bled posee unas increíbles bellezas naturales, crónicas remotas e incluso poderes misteriosos para recuperar la felicidad. Bled es un pequeño pueblo de Eslovenia con unos 5 mil habitantes y Bled también es el nombre de su lago, a 475 metros sobre el nivel del mar y ambos junto al Parque Nacional más importante de la nación, el de Triglav. Es una de las más bellas imágenes de Eslovenia.

La leyenda del origen del lago cuenta una historia de unos jóvenes pastores que en un gran pasto verde pastoreaban sus ovejas. A menudo, estas ovejas se dirigían a una capilla en medio del pasto; sin embargo, los pastores no se percataron nunca de cómo estos animales profanaban el sagrado lugar. Por eso Dios tomó la decisión de crear alrededor de la capilla un precioso lago para protegerla, fundando el lago Bled y la iglesia en la islita. Antiguos antepasados eslovenos adoraban en el lago a Ziva, la diosa del amor y la fertilidad para los antiguos eslavos. Volviendo a Triglav, este es el pico más alto del país y se encuentra plasmado en la bandera nacional con la forma de 3 cumbres (Triglav se traduce como “3 cabezas” en esloveno). El lugar está ocupado por una infinidad de árboles de un penetrante verdor reflejado en las calmadas aguas, en uno de los lugares más pintorescos y mágicos de toda Europa.

A principios del s. XX se estableció aquí entro otros el balneario más hermoso del Imperio Austrohúngaro. En el interior de estas aguas emerge la única isla natural de Eslovenia, de 18 metros de longitud, suficiente para permitir que una hermosa iglesia barroca prevalezca entre los densos árboles. Esta es la Iglesia de la Asunción a la que se puede acceder en barco atravesando el misterioso lago azul que la protege. Algunos prefieren visitarla en embarcaciones tradicionales de madera, conocidas como pletna, controladas por pletnarji que se encargan de remar de pie. Al acceder a la isla hay 99 escalones de piedra que dirigen hacia el interior de la Iglesia, aunque imaginarse esta situación podría evocarnos a ascender a algún lugar mágico y encantado. De hecho, se rumorea que la campana de la iglesia de Bled, con casi 500 años de antigüedad, fue mandada a construir por el mismo Papa de Roma. Este obsequió la campana luego de que a causa de una tormenta se hundiera la original, propiedad de una mujer viuda que fundió toda su riqueza para construir una que sonara en honor a su marido. Por lo tanto, en Bled existen 2 campanas, una en lo alto de la Iglesia y otra en lo más profundo del lago.

Además de la Iglesia, la imagen más agradable del lago y de las cumbres alpinas que lo protegen se produce desde un castillo en lo alto de un acantilado, con una altura de 130 metros. El Castillo de Bled es de origen medieval, con una antigüedad superior a los mil años. Es uno de los lugares más bellos donde se pueden celebrar bodas en el continente, siendo en el pasado un importante lugar de encuentro entre diplomáticos y personalidades. Dispone de unas excelentes torres, un foso, un puente levadizo y en su interior hay un museo. El museo dispone de numerosos fragmentos arqueológicos que cuentan la interesante historia de la región de Bled. Sobresale un broche con la imagen de un pavo real, fechado en el siglo VI. Desde aquí se tienen unas increíbles vistas al lago y a las cumbres alpinas. Estas cumbres son características de los Alpes Julianos, de color blanco por estar formados por piedra caliza y con formas escarpadas, perfectas para los amantes de la escalada. Y es que, es mejor ver algo una vez que escuchar sobre ello mil veces, porque por mucho que escuchéis sobre este magnífico lugar, no habrá mejor narración que la aventura de acompañarnos.

Alberto Bermejo

Daniel Bermejo

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Herculano, la otra víctima del Vesubio

Las Ruinas de Herculano fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Es un lugar tan sobrecogedor como la misma Pompeya, a la que hemos dedicado un espacio en nuestro blog, con restos muy bien conservados. En nuestro viaje a Nápoles y Costa Amalfitana, viaje que realizamos el próximo mes de enero de 2019 realizaremos una visita a este espacio arqueológicoLas Ruinas de Herculano fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Es un lugar tan sobrecogedor como la misma Pompeya, a la que hemos dedicado un espacio en nuestro blog, con restos muy bien conservados. En nuestro viaje a Nápoles y Costa Amalfitana, viaje que realizamos el próximo mes de enero de 2019 realizaremos una visita a este espacio arqueológico. ¿Queréis conocer algo más de Herculano? seguid leyendo.

Herculano también fue arrasado por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d. C. Se encuentra asimismo a unos pocos kilómetros de Nápoles y a causa de su cercanía al volcán, incluso más cerca que Pompeya. Los ciudadanos no tuvieron tiempo de huir y fueron sepultados con mayor violencia. La erupción fue tan fuerte, que una masa de lodo caliente destruyó la ciudad en poco tiempo, junto con una lluvia de cenizas y gases que complicó las posibilidades de los supervivientes. Durante 1000 años después de la erupción la zona quedó despoblada y donde una vez estuvo Herculano se fundó una población llamada Resina. Unos siglos después, un granjero encontró trozos de mármol y columnas mientras cavaba un pozo, llegando a oídos del Duque de Elbeuf, que compró la granja para utilizar estos materiales en la construcción de su vivienda en Partici. Con el paso del tiempo, fueron apareciendo estatuas y otros objetos que utilizó para embellecer su vivienda, regalando algunas piezas a monarcas europeos. Unos años después, llegó a oídos de Carlos III de España y VII de Nápoles lo que estaba sucediendo y compró los terrenos al Duque, mandando realizar una cuidadosa excavación. Los descubrimientos asombraron en poco tiempo a toda Europa, impulsando un nuevo movimiento cultural, el Neoclasicismo. Hace 50 años, la población de Resina cambió su nombre por la de Ercolano, en honor a esta gran ciudad que tantos años ha perdurado oculta a nuestros ojos. Por lo sucedido, las ruinas se conservaron casi intactas, en un magnífico estado.

La ciudad estaba formada por 3 decumanos y cruzada por 5 cardos perpendiculares al mar. Como en Pompeya, las fachadas se abren hacia las principales intersecciones y su centro neurálgico es el foro. Las termas suburbanas son de las mejor conservadas de la antigüedad y fueron construidas en el siglo I d. C. Atravesando un pórtico con semicolumnas entramos a un vestíbulo que posee un estanque construido para recoger agua de lluvia junto con 4 columnas. De un pilar con el busto de Apolo fluía agua sobre una fuente que se calentaba en el praefurnium. Uno de los edificios más llamativos es el gimnasio, dedicado fundamentalmente a practicas deportivas cuya construcción data de la época de Augusto. Organizado en torno a dos terrazas, se puede acceder a través de un vestíbulo realzado por dos columnas. La terraza inferior consta de una gran área con varios pórticos y un criptopórtico en su lado Norte donde se encuentra la otra terraza. Además de termas suburbanas, también había otras termas superficiales abastecidas por pozos de grandes dimensiones y divididas en función del género. La sede de los Sacerdortes Augustales, dedicada al culto del emperador Augusto, estaba ubicada en las proximidades del foro. Es un edificio con cuatro columnas centrales y varios arcos ciegos en las paredes. Hay varios frescos en las paredes representando a Hércules en el Olimpo junto a Júpiter y a Juno y Minerva, dioses romanos.

Hemos de pararnos a pensar que únicamente el 25% de la ciudad ha sido excavada, por lo que aún podemos sorprendernos con lo que queda por descubrir debajo de la tierra y que en un futuro será revelado.

Daniel Bermejo

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