Antiguo Egipto: el misterio de Nefertiti y su tumba

Nefertiti fue la Gran Esposa Real de Akhenatón y es una de esas figuras legendarias del Antiguo Egipto sobre las que se hablará de continuo. Vivió hace casi 3.500 años en el período más fascinante de Egipto. Su protagonismo fue central en la corte de Amarna, el Horizonte del Sol, que fundara Akhenatón en honor a Atón, el dios Sol, ya que asumió las funciones de corregente de su esposo, como reina-faraón, según apuntan las crónicas de sociedad de la época.  En el Museo Nuevo de Berlín (por donde me acercaré este fin de semana) aún puede visitarse su bello y elegante busto policromado, hallado en Amarna en 1912, y que el egiptólogo Zahi Hawass no cesa de reclamar para su país siempre que tiene oportunidad. También allí encontramos una estela de Amarna que muestra a Akhenatón y Nefertiti jugando destendidamente con su prole.  Y el rostro sereno de Nefertiti, puede contemplarse en el Museo Egipcio de El Cairo en una Cabeza de cuarcita inacabada de sublime hermosura. La visitaremos con nuestros amigos de Oneira club de viajeros este mes de mayo 2020 (viaje aplazado por excepcionalidad COVID-19)  en un viaje en grupo al Antiguo Egipto.  Vamos a conocer mejor a la fascinante Nefertiti, ahora que al parecer algunos egiptólogos informan, atención,  que su tumba está próxima a encontrarse en Egipto.

Neferu Atón Nefertiti (1.370 – 1.330 a. C.) fue reina de la dinastía XVIII de Egipto. Su nombre significa: “Bondad de Atón, la bella ha llegado”. Su belleza es legendaria, más si cabe que la de la simpar  Cleopatra de Alejandría.  Ha sido frecuentemente representada con su esposo Akhenaton en la intimidad y no tenemos constancia fehaciente de que reinara con el nombre de Semenejkara o Neferneferuatón sucediendo a su marido Akhenaton. En mi artículo de 10/5/2019 en el blog de Oneira “Juego de Tronos y el Antiguo Egipto” aludo a las apreciaciones del profesor Aidan Dodson al respecto, quien también afirmaba que la famosa tumba de Tutankhamón que hallara Carter estaba originalmente destinada para Nefertiti.  En numerosos grabados y obras de arte Nefertiti aparece en igualdad de condiciones respecto de Akhenatón e incluso en alguna de las estelas su figura se descubre tocada con doble corona y dos cartuchos reales en vez de uno.

Los grabados y representaciones de Nefertiti y Akhenaton muestran iconográficamente la vida privada de la pareja real con poses muy románticas. En algunos relieves Nefertiti aparece sentada sobre las piernas de Akhenatón o abrazándose o besándose cálidamente.  Vemos esculturas con los esposos caminando juntos con las manos entrelazadas. Pensaréis que era una representación de amor atemporal, de sentimientos auténticos. Pero no, al parecer según los egiptólogos respondía a un montaje de propaganda muy estudiado. El triunfo de Atón, desterrando a los dioses antiguos y a sus imágenes obligaba a mostrar a la pareja real como única intermediaria entre el el dios sol Atón y el resto de la humanidad. Nunca antes el espinazo de los cortesanos se ha doblado tanto ante la presencia del faraón y su reina. La pareja real vivía en un palacio fortificado separado de la ciudad.

Estas últimas semanas hemos recibido con excitación la noticia de que Nefertiti podría estar enterrada en la tumba de Tutankhamón. Un análisis de georradar afirma haber registrado una cámara funeraria en el Valle de los Reyes.  Estas revelaciones corresponden a la revista Nature  respecto de unas excavaciones y trabajos realizados por Mamdouh Eldamaty, exministro de Antigüedades de Egipto. Al parecer se habría localizado un espacio secreto en forma de pasillo de dos metros de alto por 10 de largo, aledaño a la habitación donde fue descubierto el sarcófago y la momia de Tutankhamón.  Sin embargo, este postulado ha sido descartado por otras instancias de Egipto, ya que las pruebas no son consistentes para afirmar con tal rotundidad que la tumba de Nefertiti se hubiera hallado definitivamente. Entre los escépticos encontramos al egiptólogo Zahi Hawass que acudió a Madrid a dar una conferencia el pasado 1 de febrero en el marco de la Exposición de Ifema Tutankhamón – La Tumba y Sus Tesoros. En el blog Oneira recogimos un resumen de su intervención en Onda Cero en la que claramente apunta a la teoría alternativa de que la momia de Nefertiti está enterrada en la parte occidental del Valle de los Reyes junto a Amenofis III y que tiene 280 arqueólogos trabajando para encontrar su tumba. Afirmó también que la tecnología que ha usado el equipo de Eldamaty no es confiable.

Si se confirma el descubrimiento de Mamdou Eldamaty sería el mayor acontecimiento arqueológico de la historia desde el descubrimiento de la tumba de Tutankhamón. El estar más cerca de la ubicación de la tumba de Nefertiti nos parece excitante. Si Nefertiti fue enterrada como un faraón y ello saliera a la luz representaría un gran avance para la Egiptología.

Alberto Bermejo 

ONEIRA club de viajeros

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Cuaderno de bitácora: Viaje a Egipto Oneira Diciembre 2019

Nuestros amigos viajeros de Oneira visitaron en diciembre de 2019 el Antiguo Egipto, en un viaje atrás en el tiempo para penetrar sus misterios; descubriendo historias y leyendas de los grandes faraones, sus construcciones y el desarrollo artístico que implicó su civilización. Dirigieron la expedición nuestros dos colegas Gloria Jordán y David Esteso de Más Que Un Plan Agencia de Viajes  Descubriendo el Antiguo Egipto, país de las pirámides, las esfinges, dioses, templos, momias y faraones, cuna de  civilizaciones, de la mano de uno de los más reconocidos e influyentes egiptólogos, el Doctor Sayed Salama, escritor natural de El Cairo, que además de su doctorado en la Universidad Helwan de El Cairo cuenta con una Licenciatura en Bellas Artes y Periodismo por la Universidad de Bostón (EEUU) y en Filología Hispánica y Francesa por la Universidad de Einshamr, Heliópolis, y una decena de títulos y reconocimientos oficiales. Políglota (habla y escribe en español, francés y hebreo, además de en su lengua natal) es el mejor cicerone que podríamos tener para Oneira club de viajeros, en un viaje apasionante e inolvidable.

Nuestros viajeros comenzaron su aventura en Luxor, la antigua Tebas, importante centro espiritual, intelectual y económico de Egipto, descrita por Homero como “la ciudad de las cien puertas”, con la mayor concentración de monumentos antiguos de todo Egipto, ciudad sagrada de Amón-Ra, dios supremo y fuente de toda legitimidad para los faraones. Tebas se alzó como capital del Antiguo Egipto durante la undécima dinastía egipcia (2055  a.C.) y se mantuvo como capital religiosa hasta 1655 a.C. Tebas quedó dividida en barrios y suburbios en torno a los templos de Karnak y Luxor. En la orilla izquierda del Nilo se ubicó la necrópolis, los templos funerarios y los talleres de momificación. La belleza y el poderío de Tebas llegaron a oídos de los antiguos griegos mil años antes de nuestra era.

Dendera y Abydos se encuentran a un par de horas  de autobús desde Luxor. En Dendera, en medio del desierto y de bancales de cebolla han visitado el  espectacular Templo de Hathor, (Tolomeo XII Auleto 88-51 a.C.) de los pocos que conservan su techumbre. Hathor presidía en el templo los juegos del amor y en su honor de celebraban fiestas con música y danzas. La sala hipóstila con sus seis anexos y el santuario con sus once capillas son impresionantes, así como el techo, decorado con motivos astronómicos. El Dr. Sayed Salama les explicó las distintas significaciones de las estatuas y la decoración interior, así como el alcance de la resurrección de Osiris (que nos recuerda mutatis mutandi, la resurrección de Jesucristo de la tradición cristiana), descuartizado por su hermano Set y reconstruido por la diosa Isis, concibiendo con él a Horus, heredero real.  En Abydos, la ciudad de Orisis, visitaron el Templo de Seti I, el más completo y bonito de Egipto, con siete entradas dedicadas a los dioses Osiris, Isis, Horus, Amón-Ra, Ra-Horaity y Ptah. Un aire misterioso envuelve la atmósfera de este templo, al recorrer sus oscuras salas y santuarios. Una curiosidad: la inglesa Dorothy Eady, conocida como “Omm Sety” en los ambientes, fue una de las últimas residentes; creía ser reencarnación de la sacerdotisa del templo y amante de Seti I. Vivió 35 años en Abydos y se le permitió realizar antiguos rituales en el templo.

El grupo visitó el fantástico Museo de Luxor, que exibe objetos encontrados en la antigua Tebas. El Dr. Sayed Salama dirigió la visita con explicaciones detalladas sobre el  conjunto de esculturas halladas en 1989 en el Templo de Luxor, las momias de Ahmosis I y Ramsés I, fundador de la XIX dinastía y padre de Seti I. Destacadísima la figura de alabastro de Amenofis III protegido por el gran dios cocodrilo Sobek.  La noche acabó disfrutando de un Espectáculo de Luz y Sonido en el Templo de Karnak, con recorrido del templo al atardecer y con la ejecución de un conmovedor espectáculo desde el Gran Lago Sagrado, descubriendo la historia de Tebas con juego de luces, colores y música.

Nuestros viajeros se trasladaron al Valle de los Reyes, la necrópolis real conocida como “el lugar de la verdad”, con 63 magníficas tumbas reales en la orilla occidental de Luxor. Todo apunta a que los faraones escogieron el lugar para su eterno descanso por la forma piramidal natural de la picuda cima de la montaña Tebana además de para intentar burlar a los saqueadores. El Valle de los Reyes permite descubrir las tumbas de los faraones de las XVIII y XIX dinastías.  Debido a los graves daños sufridos, actualmente sólo es posible visitar una decena de tumbas y todas no podremos verlas: el Departamento de Antigüedades de Egipto ha introducido un sistema de rotaciones abriendo un número limitado de tumbas cada día, pudiéndose visitar únicamente tres de las tumbas más importantes.

La siguiente visita fue al Templo de Hatshepsut, un monumento extraordinario “el más sagrado de los sagrados”, distribuido en terrazas. El templo se integra armónicamente con los acantilados donde se talló, revelando una de las mejores estructuras del Antiguo Egipto. En época de Hatshepsut (1473-1458 a.C.) debió impresionar mucho más por la calzada procesional flanqueada por esfinges; las que quedan se hallan en el Museo Metropolitano de Nueva York. Fue diseñado por Senenmut, amante de la reina. El grupo se trasladó posteriormente a el área donde se erigen los dos Colosos de Memnón, sin rostro, representación de Amenofis III que se levantan 18 m sobre la llanura. El Dr. Salama les habló sobre la leyenda afirma que los Colosos hablaban o silbaban, según  cuentan los antiguos griegos y romanos; ellos creían que era el saludo de Memnón a su madre Eos. A continuación descubrieron el Memorial de Ramsés III en Medinat Habú, vinculado al dios Amón, rodeado por un recinto fortificado, cubriendo más de ocho hectáreas, incluyendo capillas, anexos, patios, murallas, restos del palacio del faraón, etc., con bajorrelieves y paneles exquisitos. La última visita del día fue a Deir Al Medina, donde yacen los grandes artistas y obreros que trabajaron en las tumbas del  Valle de los Reyes y el Valle  de las Reinas. Es un lugar importantísimo desde el punto de vista histórico y artístico (y científico), pues los continuos descubrimientos (el último de ellos nuevos hallazgos de Zahí Hawass que comentamos en nuestro artículo en el Blog de Oneira del 20/11/19) han permitido conocer las costumbres y la vida cotidiana de personas anónimas, alejadas de la aristocracia egipcia y que nos han aportado un gran conocimiento sobre la vida en el Antiguo Egipto, por los ostracones encontrados en yacimientos, papiros y objetos hallados. Cuenta con detalle sobre todo ello nuestro guía Dr. Salama a todos nuestros viajeros.

Cerramos esta etapa dejando al grupo embarcado en su Motonave, en la que iniciarán su Crucero por el Nilo los próximos cuatro días.

Durante la mañana siguiente y antes de iniciar el crucero, nuestros amigos viajeros realizaron la visita del Templo de Karnak. El nombre que Karnak recibió en la antigüedad fue Ipet Sut, “el lugar más venerado”; designa el “centro del mundo”, el lugar donde Amón, tras crearse a sí mismo, dio vida a los seres y a las cosas. Un conjunto espléndido de santuarios, quioscos, pinoles y obeliscos, erigidos a mayor gloria de los dioses. Las escenas en las paredes interiores del templo muestran a los sacerdotes y la realeza en actitudes religiosas, y en las exteriores están dedicadas al todopoderoso faraón. A continuación tocaba regresar para el almuerzo e iniciar travesía por el río Nilo, el mayor río de África, unido física y espiritualmente a Egipto. La mayor parte de los habitantes del Antiguo Egipto vivieron en sus orillas. Nos deleita el escriba con un poema copto de hace milenios “el peregrino del tiempo”: “Mi alma peregrina del tiempo, pasea por las orillas del Nilo/Y me trae mil recuerdos… arrastrados…/Por los vientos del Sur… más allá del desierto/En donde arena y viento… dibujan un nuevo sueño”. Cerca de la hora de la cena nuestro crucero alcanzó la esclusa de Esna, un buen motivo para activar las cámaras fotográficas; una esclusa que el barco debe salvar. Permite el paso de dos barcos cada 30-35 minutos. El grupo Oneira disfrutó antes de la cena de un par de horas relajadas en Edfú, una ciudad religiosa de gran importancia económica para Egipto. Nuestros viajeros aprovecharon para recorrer la ciudad en coche de caballos.

El lunes antes de continuar la navegación no podíamos dejar dejar de visitar el Templo de Horus de Edfú, del dios Halcón, construido entre el 237 y el 57 a. C. , uno de los mejores conservados del Antiguo Egipto. Los relieves de las paredes han proporcionado una gran información a los arqueólogos sobre los rituales del templo y el gran poder que detentaban los sacerdotes. En la última parada de nuestro crucero, el grupo descubrió el Templo de Kom Ombo, sito en uno de los más bellos emplazamientos del valle del Nilo, muy cerca de donde antaño se tumbaban al sol los cocodrilos sagrados. El templo está dedicado a dos divinidades, al dios local Sobej y a Horus el Viejo, dos templos simétricos en uno.

La noche en nuestra motonave fue especialmente jubilosa. Se organizó una fiesta tradicional árabe, y debidamente disfrazados, correspondía bailar al ritmo de la música que un improvisado DJ ofrecía para los viajeros del crucero, mezclando clásicos de discoteca occidental con algunas canciones árabes muy bailables. Una noche divertida.

El martes alcanzamos Asuán. Aquí el desierto cambia de aspecto. Es la atmósfera nubia, la auténtica África, la frontera del Antiguo Egipto. Las aguas de un Nilo ancho, indolente y bonito se abren paso a través de rocas graníticas rodeando la Isla de Sehel. Desde la Antigüedad, Asuán es un inmenso mercado sito en una encrucijada de caminos procedentes de África. En la Isla de File visitamos el Templo de Philae (o Templo de Isis), la “perla del Nilo”,  uno de los más importantes y bellos a orillas del río, el último templo construido en estilo clásico egipcio. Atrajo peregrinos durante miles de años, uno de los últimos templos paganos en funcionamiento tras la extensión del cristianismo. El culto a Isis en File se remonta al s. VII a. C. y se mantuvo hasta el 550 d.C. Un templo extraordinario y bello. En la capilla de Osiris se celebraban los misterios del dios, con paredes cubiertas  sobre el mito de la muerte y resurrección de Osiris. Nos acercaremos a la orilla oriental de Asuán para conocer el espectacular Obelisco Inacabado sito en las canteras, explotadas desde la VI dinastía hasta la época grecorromana. Su peso está calculado en 1.200 toneladas, con 36 m de longitud.

Por la tarde realizamos una navegación en faluca (típico velero egipcio) por el Nilo, donde no faltó un poco de jolgorio a cargo de uno de los músicos de abordo que animó al grupo invitándolos a un baile monocorde, con percusión, muy africano. Dicen que la música que escucharon los antiguos faraones es la música que se escucha en Nubia.  A continuación, el grupo realizó una excursión al poblado Nubio, montados en camello,  para conocer la vida cotidiana de sus habitantes. Preciosas sus coloridas casas hechas de adobe y sus puestos de comidas y especias, y las inevitables tiendecillas de vendedores,  con las que se ganan la vida, descubriendo la amabilidad de sus gentes de piel oscura y hechizante mirada. Los nubios perdieron sus casas y hogar tradicionales tras la construcción de la antigua presa en el río Nilo.

A la finalización del crucero hicimos algunas visitas en el entorno de Asuán, una vez visitada la Gran Pesa Alta de Asuán. Más allá del dique se extiende el lago artificial Nasser. En nuestra ruta hacia Abu Simbel visitamos el Templo de Kalabasha, una impresionante estructura ptolemaica y romana dedicada al dios solar nubio Meruel.  Cerca encontramos el Templo de Beit Al Wali, construido por Ramsés II y excavado en  roca. De nuevo con relieves conmemorando los triunfos de Ramsés II sobre sus enemigos nubios y sirios. Al norte del Templo de Kalabasha se hallan las ruinas del Templo o Kiosko de Kertassi, Los restos son muy pintorescos, mostrando dos columnas de Hathor, un gran arquitrabe y cuatro columnas con capiteles papiriformes.

Llegamos a nuestro destino, a Abu Simbel. Los templos de Abu Simbel fueron erigidos por Ramsés II de forma tal que los rayos del sol penetraran en el interior de la montaña e iluminaran el santuario del dios los días de su aniversario y su coronación, el 21 de febrero y 21 de octubre. El imponente Templo de Ramsés II, es la edificación funeraria subterránea ( o espeo) más meridional del Antiguo Egipto. Los cuatro colosos de Ramsés II vueltos hacia Levante se muestran altivos en una fachada de 33 m de alto por 33 m de largo. El Templo de Nefertari, también conocido como Templo de Hathor es el más pequeño de los templos de Abu Simbel. En su fachada excavada en roca se reproduce el tema del coloso real de Ramsés II alternando con las efigies de su gran esposa Nefertari, con su traje de Hator-Sotis y las de sus hijos. Juan Goytisolo escribió sobre Abú Simbel en EL PAÍS el 14 de enero de 2012: “… me fascinó contemplar unas estelas y pinturas de prodigiosa modernidad.  No me enfrentaba allí a un arte hermoso, pero muerto y museizado, sino a expresiones artísticas de una energía misteriosa que no me remitía a lo creado hace casi cuarenta siglos, sino a picassos y giacomettis. Mientras me abstraía en su contemplación dudaba del siglo en que vivía…”.  Aprovechamos la estancia en este lugar apartado de Egipto para contemplar por la tarde/noche el Espectáculo de Luz y Sonido de Abú Simbel, con proyecciones en las fachadas mayor y menor del templo, mostrando su aspecto original; con maravillosa iluminación, música y narraciones.

Nos queda, amigos, disfrutar de Menfis… en El Cairo. La última parte del viaje la dedicaríamos a visitar la Ciudadela, construida en el Medievo por Saladino; sobresaliendo magníficamente la Mequita de Alabastro, donde también nos fotografiamos en grupo. Nuestra primera visita el primer día en la capital de Egipto fue trasladarnos a visitas la única de las siete maravillas del mundo antiguo que han permanecido en pie hasta nuestros días: La Gran Pirámide de Keops. Nada más alucinante sobre la Tierra (que no sea un espectáculo natural). ¿Quién construyó estas pirámides en la Meseta de Guiza? ¿Cómo se levantaron y por qué? Además de la de Keops, la Pirámide de Kefrén, y la de Micerinos; esta última hermosa en su forma, pero la más pequeña de las tres.  La segunda aún conserva el revestimiento de caliza original. Podemos imaginarnos estas pirámides en su origen, cubiertas con piedra blanca y pulida, de brillo cegador. Su revestimiento fue arrancado para uso en palacios y mezquitas. El grupo, los que quisieron entrar, visitaron las cámaras y pasadizos del interior de Keops, otra magnífica experiencia.  Continuamos todo el día realizando múltiples visitas: el Coloso Tumbado de Ramsés II, una “colosal” estatua esculpida en un solo bloque de más de 10 m. No dejamos de visitar la Pirámide Escalonada de Zoser, el monumento de piedra más antiguo del mundo, rodeada por un enorme recinto funerario. En Menfis también visitaríamos dos nuevas tumbas excavadas: Tumba de Mereuka y la Tumba de Mijo, esta última recientemente aperturada. Mereruka fue visir y yerno del faraón Teti de la dinastía VI, su tumba, en forma de mastaba se halla al noreste de la pirámide de este rey. Ocupa 1000 m2 y mide 40 m de largo por 24 m de ancho.

Las visitas del día siguiente, además de a la parte antigua musulmana de Egipto, se centraron en disfrutar al máximo el Museo Egipcio de El Cairo, actualmente dispuesto en dos plantas. Pasear por sus pasillos representa un auténtico viaje al pasado, al Antiguo Egipto. Hay más de 100.000 objetos en 15.000 m2. Algunas de las galerías más importantes son:  Galerías de Tutankamón; ocupan gran parte del primer piso. Salas del Imperio Antiguo, 42, 37 y 32. Sala Amarna, con el protagonismo de Akenatón. Tumbas reales de Tanis; sala con joyas de oro y piedras preciosas. Las diferentes galerías de momias, incluidos algunos restos embalsamados de animales. Según sus creencias, el alma existía y podía regresar y reencarnarse en el cuerpo del difunto. La momificación está basada en la leyenda de Osiris; Seth descuartiza su cuerpo para impedir su resurrección y es Isis quien reúne los trozos y recompone el cuerpo, lo venda y le devuelve el soplo de vida. Algunas de sus piezas más importantes:  la musculosa estatua de Kefrén, las cabezas de Nefertiti, el sillón de la esposa real Satamón (hija de Amenofis III), el Tesoro de Tutankamón, grupo colosal de piedra de siete metros de alto descubierto en Medina Habu y las estatuas de Rahotep y Nofret, entre muchas otras.

Y hasta quí dio de sí nuestro fulgurante  viaje al misterioso Antiguo Egipto.  Pronto estableceremos una nueva fecha para armar un nuevo grupo para descubrir estos antiguos tesoros arqueológicos. Desde aquí nuestro agradecimiento a Gloria

Alberto Bermejo

Gloria Jordán y David Esteso (MQUP)

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El club de viajeros Oneira en el Antiguo Egipto

Nuestros amigos viajeros de Oneira visitan visitan en diciembre de 2019  el Antiguo Egipto, en un viaje atrás en el tiempo para penetrar sus misterios; descubriendo historias y leyendas de los grandes faraones, sus construcciones y el desarrollo artístico que implicó su civilización. Les acompañan nuestros compañeros de Más Que Un Plan Agencia de Viajes, David y Gloria.   Descubrirán el Antiguo Egipto, país de las pirámides, las esfinges, dioses, templos, momias y faraones, cuna de  civilizaciones, de la mano de uno de los más reconocidos e influyentes egiptólogos, el Doctor Sayed Salama, escritor natural de El Cairo, que además de su doctorado en la Universidad Helwan de El Cairo cuenta con una Licenciatura en Bellas Artes y Periodismo por la Universidad de Bostón (EEUU) y en Filología Hispánica y Francesa por la Universidad de Einshamr, Heliópolis, y una decena de títulos y reconocimientos oficiales. Políglota (habla y escribe en español, francés y hebreo, además de en su lengua natal) es el mejor cicerone que podríamos tener para Oneira club de viajeros, en un viaje apasionante e inolvidable.

Nuestros viajeros ya llevan unos días en el país de los faraones, desde el pasado jueves, y han comenzado su aventura en Luxor, la antigua Tebas, importante centro espiritual, intelectual y económico de Egipto, descrita por Homero como “la ciudad de las cien puertas”, con la mayor concentración de monumentos antiguos de todo Egipto, ciudad sagrada de Amón-Ra, dios supremo y fuente de toda legitimidad para los faraones. Tebas se alzó como capital del Antiguo Egipto durante la undécima dinastía egipcia (2055  a.C.) y se mantuvo como capital religiosa hasta 1655 a.C. Tebas quedó dividida en barrios y suburbios en torno a los templos de Karnak y Luxor. En la orilla izquierda del Nilo se ubicó la necrópolis, los templos funerarios y los talleres de momificación. La belleza y el poderío de Tebas llegaron a oídos de los antiguos griegos mil años antes de nuestra era.

La primera visita de nuestros viajeros fue a Dendera y Abydos, a un par de horas  de autobús desde Luxor. En Dendera,en medio del desierto y de bancales de cebolla han visitado el  espectacular Templo de Hathor, (Tolomeo XII Auleto 88-51 a.C.) de los pocos que conservan su techumbre. Hathor presidía en el templo los juegos del amor y en su honor de celebraban fiestas con música y danzas. La sala hipóstila con sus seis anexos y el santuario con sus once capillas son impresionantes, así como el techo, decorado con motivos astronómicos. El Dr. Sayed Salama les explicó las distintas significaciones de las estatuas y la decoración interior, así como el alcance de la resurrección de Osiris (que nos recuerda mutatis mutandi, la resurrección de Jesucristo), descuartizado por su hermano Set y reconstruido por la diosa Isis, concibiendo con él a Horus, heredero real.  En Abydos, la ciudad de Orisis, visitaron el Templo de Seti I, el más completo y bonito de Egipto, con siete entradas dedicadas a los dioses Osiris, Isis, Horus, Amón-Ra, Ra-Horaity y Ptah. Un aire misterioso envuelve la atmósfera de este templo, al recorrer sus oscuras salas y santuarios. Una curiosidad: la inglesa Dorothy Eady, conocida como “Omm Sety” en los ambientes, fue una de las últimas residentes; creía ser reencarnación de la sacerdotisa del templo y amante de Seti I. Vivió 35 años en Abydos y se le permitió realizar antiguos rituales en el templo.

A continuación el grupo visitó el fantástico Museo de Luxor, que exibe objetos encontrados en la antigua Tebas. El Dr. Sayed Salama dirigió la visita con explicaciones detalladas sobre el  conjunto de esculturas halladas en 1989 en el Templo de Luxor, las momias de Ahmosis I y Ramsés I, fundador de la XIX dinastía y padre de Seti I. Destacadísima la figura de alabastro de Amenofis III protegido por el gran dios cocodrilo Sobek.  La noche acabó disfrutando de un Espectáculo de Luz y Sonido en el Templo de Karnak, con recorrido del templo al atardecer y con la ejecución de un conmovedor espectáculo desde el Gran Lago Sagrado, descubriendo la historia de Tebas con juego de luces, colores y música.

Al día siguiente nuestros viajeros se trasladaron al Valle de los Reyes, la necrópolis real conocida como “el lugar de la verdad”, con 63 magníficas tumbas reales en la orilla occidental de Luxor. Todo apunta a que los faraones escogieron el lugar para su eterno descanso por la forma piramidal natural de la picuda cima de la montaña Tebana además de para intentar burlar a los saqueadores. El Valle de los Reyes permite descubrir las tumbas de los faraones de las XVIII y XIX dinastías.  Debido a los graves daños sufridos, actualmente sólo es posible visitar una decena de tumbas y todas no podremos verlas: el Departamento de Antigüedades de Egipto ha introducido un sistema de rotaciones abriendo un número limitado de tumbas cada día, pudiéndose visitar únicamente tres de las tumbas más importantes.

La siguiente visita fue al Templo de Hatshepsut, un monumento extraordinario “el más sagrado de los sagrados”, distribuido en terrazas. El templo se integra armónicamente con los acantilados donde se talló, revelando una de las mejores estructuras del Antiguo Egipto. En época de Hatshepsut (1473-1458 a.C.) debió impresionar mucho más por la calzada procesional flanqueada por esfinges; las que quedan se hallan en el Museo Metropolitano de Nueva York. Fue diseñado por Senenmut, amante de la reina. El grupo se trasladó posteriormente a el área donde se erigen los dos Colosos de Memnón, sin rostro, representación de Amenofis III que se levantan 18 m sobre la llanura. El Dr. Salama les habló sobre la leyenda afirma que los Colosos hablaban o silbaban, según  cuentan los antiguos griegos y romanos; ellos creían que era el saludo de Memnón a su madre Eos.

A continuación descubrieron el Memorial de Ramsés III en Medinat Habú, vinculado al dios Amón, rodeado por un recinto fortificado, cubriendo más de ocho hectáreas, incluyendo capillas, anexos, patios, murallas, restos del palacio del faraón, etc., con bajorrelieves y paneles exquisitos. La última visita del día fue a Deir Al Medina, donde yacen los grandes artistas y obreros que trabajaron en las tumbas del  Valle de los Reyes y el Valle  de las Reinas. Es un lugar importantísimo desde el punto de vista histórico y artístico (y científico), pues los continuos descubrimientos (el último de ellos nuevos hallazgos de Zahí Hawass que comentamos en nuestro artículo en el Blog de Oneira del 20/11/19) han permitido conocer las costumbres y la vida cotidiana de personas anónimas, alejadas de la aristocracia egipcia y que nos han aportado un gran conocimiento sobre la vida en el Antiguo Egipto, por los ostracones encontrados en yacimientos, papiros y objetos hallados. Cuenta con detalle sobre todo ello nuestro guía Dr. Salama a todos nuestros viajeros.

Un grupo de viajeros, junto a Gloria y David, volaron en globo por el Valle de los Reyes y Luxor, una experiencia alucinante que os recomendamos realizar si visitáis Egipto. Cerramos esta etapa dejando al grupo embarcado en su Motonave Kon-Tiki, en la que iniciarán su Crucero por el Nilo los próximos cuatro días.

Alberto Bermejo 

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El valle de los Reyes, panteón de los faraones del Antiguo Egipto

La necrópolis real conocida como el  Valle de los Reyes, "el lugar de la verdad",  se encuentra en el lado más occidental de Tebas (Luxor). Y ya lo dijo en su momento Howard Carter, El Valle de los Reyes, ¡Cómo hace soñar ese simple nombre! De todas las cosas maravillosas de Egipto no hay ninguna que excite de tal manera nuestra imaginación. Lejos de los sonidos y de la rutina, en este valle de puro desierto sobre una cima en forma de pirámide natural, reposan más de 30 reyes del Antiguo Egipto, sus faraones. Son 63 tumbas magníficas.

Los ocupantes eligieron en vida este lugar para su eterno descanso por la forma piramidal natural de la picuda cima de la montaña Tebana; con intención asimismo de burlar a los saqueadores. Debido a los graves daños sufridos actualmente solo es posible visitar una decena de tumbas y todas no se pueden ver: el Departamento de Antigüedades de Egipto ha introducido un sistema de rotaciones abriendo un número limitado de tumbas cada día. Los panteones más destacados son: Tumba de Ramsés IX, Tumba de Merenptah, Tumba de Ramsés I, Tumba de Ramsés VI, Tumba de Ramsés III, Tumba de Horemtheb, Tumba de Amenofis II y Tumba de Setnajt.

Durante 5 siglos y 3 dinastías, las XVIII, XIX y XX, de 1552 a 1069 a. C., el Valle de los Reyes fue empleado para acoger las momias de los faraones y de algunos mandatarios aceptados a quedarse por toda la eternidad junto a los soberanos que marcaron con su espíritu aquella magnífica época conocida como el Imperio Nuevo. Por ejemplo, Tutmosis III, Tutankhamon o Ramsés II fueron enterrados aquí. Durante el Reino Antiguo y el Reino Medio, los reyes del Antiguo Egipto eran sepultados en enormes pirámides levantadas en la zona norte del país, cerca de la capital, Menfis.

Tras la construcción de las últimas pirámides, Egipto se adentró en un intenso periodo de crisis generando la pérdida de poder de los faraones. A través de Asia accedieron a Egipto los hicsos, que terminaron dominando la zona del Delta. Al mismo tiempo, la región sur del país terminó en manos de una familia gobernante instalada en Tebas, provocando la división de Egipto en dos. Cuando la familia real de Tebas se apoderó de todo el territorio y sus miembros adquirieron el título de nuevos faraones, decretaron que Tebas se convertiría en la nueva capital del país y que no se construirían más pirámides, ya que estas eran muy grandes y fáciles de robar. Esta decisión implicó el enterramiento de las momias en un lugar más discreto y apartado, donde nadie pudiera acceder y con mayor seguridad. Este lugar es el Valle de los Reyes. La última tumba de las 63  descubiertas fue la de Tutankamón. Suelen estar embellecidas con relieves y fragmentos del Libro de los Muertos junto a otros escritos funerarios.  Es interesante conocer la importancia que concedían los reyes al denominado Libro de los Muertos. Se colocaban estos textos sagrados con las fórmulas que había que pronunciar ante los guardianes en las entradas de cada una de las doce horas de la noche. Estas fórmulas estaban contenidas en estos textos, que realmente los egipcios llamaban "Libro de la salida a la luz".

Los sarcófagos de madera se introducían unos dentro de otros a la manera de muñecas rusas, en ataúdes sucesivos; protectores todos ellos de la momia real. Los primeros féretros son trabajados en madera finalmente labrada y/o tejidos. Los siguientes son elaborados con materiales nobles como oro y vidrio en imitación de piedras preciosas. Los sarcófagos externos son terminados en piedra. Aunque hay diferencias dependiendo de los distintos reyes. Fascinante, ¿no es así?

Daniel Bermejo y Alberto Bermejo

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