El club de viajeros Oneira en el Antiguo Egipto

Nuestros amigos viajeros de Oneira visitan visitan en diciembre de 2019  el Antiguo Egipto, en un viaje atrás en el tiempo para penetrar sus misterios; descubriendo historias y leyendas de los grandes faraones, sus construcciones y el desarrollo artístico que implicó su civilización. Les acompañan nuestros compañeros de Más Que Un Plan Agencia de Viajes, David y Gloria.   Descubrirán el Antiguo Egipto, país de las pirámides, las esfinges, dioses, templos, momias y faraones, cuna de  civilizaciones, de la mano de uno de los más reconocidos e influyentes egiptólogos, el Doctor Sayed Salama, escritor natural de El Cairo, que además de su doctorado en la Universidad Helwan de El Cairo cuenta con una Licenciatura en Bellas Artes y Periodismo por la Universidad de Bostón (EEUU) y en Filología Hispánica y Francesa por la Universidad de Einshamr, Heliópolis, y una decena de títulos y reconocimientos oficiales. Políglota (habla y escribe en español, francés y hebreo, además de en su lengua natal) es el mejor cicerone que podríamos tener para Oneira club de viajeros, en un viaje apasionante e inolvidable.

Nuestros viajeros ya llevan unos días en el país de los faraones, desde el pasado jueves, y han comenzado su aventura en Luxor, la antigua Tebas, importante centro espiritual, intelectual y económico de Egipto, descrita por Homero como “la ciudad de las cien puertas”, con la mayor concentración de monumentos antiguos de todo Egipto, ciudad sagrada de Amón-Ra, dios supremo y fuente de toda legitimidad para los faraones. Tebas se alzó como capital del Antiguo Egipto durante la undécima dinastía egipcia (2055  a.C.) y se mantuvo como capital religiosa hasta 1655 a.C. Tebas quedó dividida en barrios y suburbios en torno a los templos de Karnak y Luxor. En la orilla izquierda del Nilo se ubicó la necrópolis, los templos funerarios y los talleres de momificación. La belleza y el poderío de Tebas llegaron a oídos de los antiguos griegos mil años antes de nuestra era.

La primera visita de nuestros viajeros fue a Dendera y Abydos, a un par de horas  de autobús desde Luxor. En Dendera,en medio del desierto y de bancales de cebolla han visitado el  espectacular Templo de Hathor, (Tolomeo XII Auleto 88-51 a.C.) de los pocos que conservan su techumbre. Hathor presidía en el templo los juegos del amor y en su honor de celebraban fiestas con música y danzas. La sala hipóstila con sus seis anexos y el santuario con sus once capillas son impresionantes, así como el techo, decorado con motivos astronómicos. El Dr. Sayed Salama les explicó las distintas significaciones de las estatuas y la decoración interior, así como el alcance de la resurrección de Osiris (que nos recuerda mutatis mutandi, la resurrección de Jesucristo), descuartizado por su hermano Set y reconstruido por la diosa Isis, concibiendo con él a Horus, heredero real.  En Abydos, la ciudad de Orisis, visitaron el Templo de Seti I, el más completo y bonito de Egipto, con siete entradas dedicadas a los dioses Osiris, Isis, Horus, Amón-Ra, Ra-Horaity y Ptah. Un aire misterioso envuelve la atmósfera de este templo, al recorrer sus oscuras salas y santuarios. Una curiosidad: la inglesa Dorothy Eady, conocida como “Omm Sety” en los ambientes, fue una de las últimas residentes; creía ser reencarnación de la sacerdotisa del templo y amante de Seti I. Vivió 35 años en Abydos y se le permitió realizar antiguos rituales en el templo.

A continuación el grupo visitó el fantástico Museo de Luxor, que exibe objetos encontrados en la antigua Tebas. El Dr. Sayed Salama dirigió la visita con explicaciones detalladas sobre el  conjunto de esculturas halladas en 1989 en el Templo de Luxor, las momias de Ahmosis I y Ramsés I, fundador de la XIX dinastía y padre de Seti I. Destacadísima la figura de alabastro de Amenofis III protegido por el gran dios cocodrilo Sobek.  La noche acabó disfrutando de un Espectáculo de Luz y Sonido en el Templo de Karnak, con recorrido del templo al atardecer y con la ejecución de un conmovedor espectáculo desde el Gran Lago Sagrado, descubriendo la historia de Tebas con juego de luces, colores y música.

Al día siguiente nuestros viajeros se trasladaron al Valle de los Reyes, la necrópolis real conocida como “el lugar de la verdad”, con 63 magníficas tumbas reales en la orilla occidental de Luxor. Todo apunta a que los faraones escogieron el lugar para su eterno descanso por la forma piramidal natural de la picuda cima de la montaña Tebana además de para intentar burlar a los saqueadores. El Valle de los Reyes permite descubrir las tumbas de los faraones de las XVIII y XIX dinastías.  Debido a los graves daños sufridos, actualmente sólo es posible visitar una decena de tumbas y todas no podremos verlas: el Departamento de Antigüedades de Egipto ha introducido un sistema de rotaciones abriendo un número limitado de tumbas cada día, pudiéndose visitar únicamente tres de las tumbas más importantes.

La siguiente visita fue al Templo de Hatshepsut, un monumento extraordinario “el más sagrado de los sagrados”, distribuido en terrazas. El templo se integra armónicamente con los acantilados donde se talló, revelando una de las mejores estructuras del Antiguo Egipto. En época de Hatshepsut (1473-1458 a.C.) debió impresionar mucho más por la calzada procesional flanqueada por esfinges; las que quedan se hallan en el Museo Metropolitano de Nueva York. Fue diseñado por Senenmut, amante de la reina. El grupo se trasladó posteriormente a el área donde se erigen los dos Colosos de Memnón, sin rostro, representación de Amenofis III que se levantan 18 m sobre la llanura. El Dr. Salama les habló sobre la leyenda afirma que los Colosos hablaban o silbaban, según  cuentan los antiguos griegos y romanos; ellos creían que era el saludo de Memnón a su madre Eos.

A continuación descubrieron el Memorial de Ramsés III en Medinat Habú, vinculado al dios Amón, rodeado por un recinto fortificado, cubriendo más de ocho hectáreas, incluyendo capillas, anexos, patios, murallas, restos del palacio del faraón, etc., con bajorrelieves y paneles exquisitos. La última visita del día fue a Deir Al Medina, donde yacen los grandes artistas y obreros que trabajaron en las tumbas del  Valle de los Reyes y el Valle  de las Reinas. Es un lugar importantísimo desde el punto de vista histórico y artístico (y científico), pues los continuos descubrimientos (el último de ellos nuevos hallazgos de Zahí Hawass que comentamos en nuestro artículo en el Blog de Oneira del 20/11/19) han permitido conocer las costumbres y la vida cotidiana de personas anónimas, alejadas de la aristocracia egipcia y que nos han aportado un gran conocimiento sobre la vida en el Antiguo Egipto, por los ostracones encontrados en yacimientos, papiros y objetos hallados. Cuenta con detalle sobre todo ello nuestro guía Dr. Salama a todos nuestros viajeros.

Un grupo de viajeros, junto a Gloria y David, volaron en globo por el Valle de los Reyes y Luxor, una experiencia alucinante que os recomendamos realizar si visitáis Egipto. Cerramos esta etapa dejando al grupo embarcado en su Motonave Kon-Tiki, en la que iniciarán su Crucero por el Nilo los próximos cuatro días.

Alberto Bermejo 

ONEIRA club de viajeros

www.oneira.es

info@oneira.es

 

 


Grandeza de Tebas: Templos de Karnak y Luxor

La grandeza y el poder de Tebas llegaron a oídos de los antiguos griegos 1000 años antes de nuestra era. Ya en la ciudad y muy cerca del Museo de Luxor se encuentra el Templo de Karnak, el más grande de Egipto conocido como el gran santuario de Amón. Antiguamente fue llamado Ipet Sut (el lugar más venerado) y se designó como el “centro del mundo”, el lugar donde Amón, tras darse vida a sí mismo, creo a los seres vivos y a las cosas. Durante casi 2000 años (desde el 2200 hasta el 360 a. C.), los faraones embellecieron el principal y más importante centro de culto del Antiguo Egipto, ofrendado a Amón, el gran dios del nuevo imperio. Los faraones más destacados que participaron en su construcción fueron Hatshepsut, Seti I, Ramsés II y Ramsés III, los mismos que competían erigiendo obeliscos y edificios para honrar al dios. Antes de entrar al templo se encuentra la Avenida de las Esfinges, donde hay 40 esfinges con cabeza de carnero, las cuales en el pasado llegaban hasta el Templo de Luxor y el río Nilo cumpliendo la función de protectoras y guardianas del templo. Con total seguridad lo más fascinante del Templo de Karnak es su sala hipóstila en forma de papiros gigantes, rodeada por las casas de Mut y Jonsu, ocupando un área amplísima y conteniendo más de 130 columnas, de las cuales 12 se encargaban de mantener el techo a 23 metros de altura, actualmente destruido. Las escenas en las paredes interiores muestran a los sacerdotes y a la realeza en actitudes religiosas mientras que en las exteriores se muestran al omnipotente faraón. Asimismo, en el templo se desarrolla una de las exhibiciones de sonido y luz más famosas del país. El espectáculo se basa en ir progresando a través del templo mientras se disfruta de una historia y se van iluminando distintas partes del templo. El gran patio es la zona más amplia de Karnak, hallándose a su izquierda el santuario de Seti II y en la esquina sureste el templo de Ramsés III. Entre el séptimo y el octavo pilón se extiende el lago sagrado. Al templo se accedía por El Pórtico y más allá se encontraba la Capilla de Arco Iris, donde se guardaba la barca sagrada de Amón. Este conjunto monumental muestra diversas salas e importantes estancias, más allá del Gran Templo de Amón-Ra. El Primer Patio estaba ocupado por el Quiosco de Taharqa (una sola columna queda). La Capilla Central está precedida de dos estatuas reales. Saliendo de la sala hipóstila se accede al Patio de los Obeliscos, simétricos, construidos por Tutmosis I. A destacar asimismo la Sala de la Barca y Palacio de Maat; en sus paredes, decoración con escenas del faraón haciendo sus ofrendas a Amón-Ra. En el Ajmenu y sus anexos los muros se encuentran en estado calamitoso, aunque se conservan algunas pinturas murales. Entre los Edificios Orientales se encuentran los restos del Templo-De-Amón-Que-Escucha-Las-Oraciones. Otras interesantes áreas son la Avenida de las procesiones y el Templo de Opet entre muchas otras.

El Templo de Lúxor fue descubierto hace 135 años y está considerado uno de los templos más maravillosos de todo el país. El templo posee una extensión de 260 metros y está ofrendado a Amón, dios de los vientos. Curiosamente, el obelisco que resplandece en la Plaza de la Concordia de París es un regalo por parte de Mohamed Alí hace más de 180 años que procede de este maravilloso templo. A destacar el Gran Pilono a modo de fachada del templo y el Patio de Ramsés II. En una esquina una Capilla a modo de triple sala para las barcas sagradas de Amón, Mut y Jonsu. La Gran Columnata muestra una decoración interior que data del efímero reinado de Tutankamón. El Patio de Amenofis III puede admirarse casi por completo con sus pórticos con columnas fasciculadas; comunica con una sala profunda: el pronaos. En la Mammisi (sala del Nacimiento) la madre del rey se casaba anualmente con Amón-Ra. Las dependencias de Amón en Luxor se articulaban en torno a una gran sala con columna transversal.

En el Museo de Luxor se exhiben objetos de valor imponderable procedentes de la antigua Tebas. El museo fue erigido hace más de 40 años por el prestigio arquitecto egipcio Mahmud El Hakim y ofrece una cuidada recopilación de antigüedades. En la sala principal se encuentra la cabeza de la diosa vaca recuperada del sarcófago de Tutankamón También destaca el espléndido conjunto de esculturas encontradas en el Templo de Luxor en 1989, entre ellas las de Akhenatón y las estatua de Tutmosis III. Otras estatuas de gran belleza representan a las diosas Iunit y Hator. Destacable es la estela de Kamosis, que relata la victoria de los tebanos frente a los hicsos, verdadero nacimiento del Imperio Nuevo. Atención a un hermoso coloso osiriaco de Sesostris I.

Os seguiremos contando historias del Antiguo Egipto en próximos posts.

Alberto Bermejo y Daniel Bermejo

ONEIRA club de viajeros

www.oneira.es

info@oneira.es