Arequipa, la Ciudad Blanca

En nuestra revisión de las ciudades más importantes que visitaremos en nuestro viaje ONEIRA a Perú de Semana Santa 2019 no podemos dejar a un lado Arequipa, cuyo Centro Histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988 y es cuna del importante escritor Mario Vargas Llosa a quien dedicaremos en su momento un espacio en nuestro blog. Que por cierto, nos encontramos a Mario Vargas en el Aeropuerto de Arequipa durante nuestra visita a Perú con PERIPLOS, en 2014.  Y es que nos encontramos al visitar Arequipa en una emocionante aventura peruana, con todo tipo de sorpresas.  Esta metrópoli artística, atrevida e inagotable nos cautivará desde el primer minuto, Ya lo decía Jorge Polar, afamado poeta y escritor arequipeño, “No se nace en vano al pie de un volcán”. La ciudad está amparada por tres grandiosos volcanes y sus calles están repletas de edificios barrocos. Restos de asentamientos preincaicos procedentes del Titicaca hicieron pensar que los aimara fueron los que dieron nombre a la ciudad (ari significa “pico” y quipa “detrás”, por lo que Arequipa es “el lugar detrás del pico” del Misti). Sin embargo, la leyenda de Mayta Cápac, el cuarto inca, cuenta que éste estaba de viaje por el valle y le encantó, ordenando a su comitiva “Ari, quipay”, que significa “Sí, parad”.

¿Qué os podemos sugerir en vuestra visita a Arequipa, si los lances de la vida te llevan a este admirable lugar? La visita al Museo Santuarios Andinos es indispensable. Aquí se conserva una momia congelada, Juanita, conocida como la doncella de hielo, la cual fue desenterrada en el año 1995 en lo alto del Nevado Ampato. Fue una chica inca de 12 años sacrificada (su muerte fue provocada por un golpe de garrote en el cráneo) y ofrendada a los dioses Apus, montañas sagradas, en la década de 1450. En el museo existen otras momias de niños o adolescentes sacrificados ritualmente a la montaña, al volcán y al Pachamama, posiblemente para obtener sus favores o calmar la furia de los dioses. Es una visión interesante en todos los sentidos. Atravesando el centro histórico de la ciudad, podemos situar la Casa Tristán del Pozo, cuyo frontón de la fachada es considerado para muchos arquitectos el mejor ejemplo de ornamentación típica de la ciudad. Se construyó en el año 1738. Su diseño y dimensiones al estilo barroco mestizo tiene particularidades propias de la escuela arquitectónica regional de Arequipa. La Iglesia de la Compañía de Jesús y los Claustros, os puede sorprender con una exuberante decoración en su portada que data del siglo XVIII.  A la izquierda del altar está la Capilla de San Ignacio, conocida como la Capilla Sixtina de Arequipa, cubierta de murales de flores tropicales, frutas, aves, guerreros y ángeles. Su color, viveza e intensidad se manifiestan a través de los siglos. Al lado de la Iglesia, Los Claustros alojan actualmente uno de los centros comerciales más bellos de Sudamérica. El Mercado San Camilo fue fundado en 1881 aunque años más tarde, en 1938, se construiría la actual infraestructura. El local fue llamado mercado San Camilo debido a que en el lugar existía una iglesia de la orden de los Camilianos, devotos a San Camilo de Lellis. Tampoco podemos olvidarnos de la Plaza de Armas, la principal de Arequipa. Lugar de fundación de la ciudad, se erigió como museo de piedra blanca de origen volcánico (sillar), con una elegante estética. Varios de sus lados están bordeados por impresionantes balcones y columnas y en el último lado se encuentra la Catedral de Arequipa, eclipsada por los dos volcanes Misti y el Chanchani, ambos dos como centinelas protegiendo el cielo. Está levantado a partir de sillares blancos y el interior es sencillo, espacioso y muy luminoso. Además, es una de las pocas basílicas del mundo con la bandera vaticana exhibida (menos de 100 pueden mostrarla en el mundo).

Pero la visita que más disfrutamos en Arequipa fue el Monasterio de Santa Catalina de Siena. Se trata de una pequeña ciudadela erigida en barro y sillar con bellas pinturas al fresco ocupando un área de 20.000 m2. Las primeras mujeres que ingresaron en el monasterio fueron criollas, mestizas e incluso indígenas, aunque también entraron monjas pobres y damas de la ciudad que no abrazaron la vida religiosa. De influencia española, hay cierta fusión de elementos españoles y criollos, poseyendo 400 piezas de colecciones de pinturas religiosas de las más importantes de América Latina. De estructura laberíntica, sus intrincados pasillos, sus ascéticas dependencias, su mobiliario de época y el arte religioso que atesora llama profundamente la atención. En este privilegiado convento, las monjas tenían doncellas o esclavos y solían invitar a músicos para celebrar fiestas y se daban la gran vida, cosa poco frecuente en otros conventos de la Cristiandad. Tras tres siglos de hedonistas tejemanejes el Papa Pio IX mandó en 1871 a una estricta monja dominica, la Hermana Josefa Cadena, a poner orden en tales impíos jolgorios.  Destacan los claustros, la sala De Profundis, una sala funeraria, una cocina comunal y una pequeña plaza (Zocodober), así como la legendaria celda de sor Ana, una religiosa conocida por sus profecías inquietantemente acertadas. 

Arequipa ofrece mucho más al viajero, pero aquí os hemos dejado constancia de lo más importante del lugar.

Daniel Bermejo

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Chiclayo, Ciudad de la Amistad

Chiclayo  es una de las ciudades más importantes del Perú. Sita al noroeste del país, a 13 km del mar, capital del departamento de Lambayeque y cuenta con casi 700.000 habitantes. La palabra "Chiclayo" es un vocablo mochica que significa "verde que cuelga". En su origen, la ciudad fue fundada como "Santa María de los Valles de Chiclayo". Os proponemos un pequeño recorrido por importante población de Perú que pronto conoceremos.

Chiclayo ha cambiado enormemente. Actualmente es una animada urbe, conocida como la "Ciudad de la Amistad" y tiene una gastronomía exclusiva e inmejorable. También aquí destacan los curanderos en cuyos mercados podemos encontrar hierbas medicinales, elixires y objetos chamánicos, siendo la ciudad uno de los lugares más creyentes y devotos de la cultura chamánica. En los alrededores hay yacimientos arqueológicos de las culturas mochica y chimú. La civilización Mochica se desarrolló entre los siglos I y VII d. C., habitando una región que se extendió en lo que actualmente es buena parte de la costa norte de Perú.  Con un muestrario artístico muy característico sobre cerámica, tejidos y objetos de metal, con escenas realistas, figuras y motivos agrícolas, y un destacado conjunto de arte erótico que conoceremos en nuestra visia al Museo Larco, en Lima.  El pueblo Chimú se desarrolló posteriormente, hasta el siglo XV, con tendencia a la producción artística masiva. En 1471 fueron conquistados por los incas.

El Fenómeno de El Niño fue un desastre que ocasionó la desaparición de los mochicas. La civilización Sicán se manifestó entre los siglos VII y XIV d. C. y su influencia cultural se extendió por casi toda la costa peruana. Digno de conocer es el Mercado de Brujos, con puestos en los que se pueden comprar todo tipo de amuletos, huesos de ballena, pieles de serpiente, frascos con tónicos de todo tipo, cactus alucinógenos y hierbas aromáticas.

Lo más destacado del lugar son los museos,  las exposiciones y los sitios arqueológicos que podemos recorrer si la visitamos. El Museo Nacional de Sicán expone reproducciones de las costumbres y formas de vida de esta cultura y de las tumbas de 12 metros del yacimiento sicán de Batán Grande, de las más grandes encontradas en América del Sur. Se trata de sepulturas recónditas, como la del Señor de Sicán, que fue hallado boca abajo en posición fetal, con la cabeza separada del cuerpo. Al lado de este, reposaban dos mujeres y dos adolescentes, cuyas tumbas estaban defendidas por un complejo sistema de seguridad para evitar los robos de los saqueadores. Otra tumba importante contenía a un aristócrata sentado con las piernas cruzadas mirando hacia el este, con una máscara y un tocado de oro y plumas, junto con de otras tumbas menores y nichos con los cuerpos de un hombre y 22 mujeres. El Complejo Arqueológico de Batan Grande se encuentra en medio del Santuario Histórico Bosque de Pómac, donde grandes pirámides de adobe levantadas entre los siglos VIII y XII d. C. determinan un importante yacimiento arqueológico de la región. Éstas habrían funcionado como templos, viviendas, cementerios y talleres artesanales, destacando la huaca La Ventana, donde se descubrieron hermosas obras en metal como el distinguido Tumi de oro. La cultura Sicán dominó buen parte de la costa norte de Perú en su máximo esplendor, siendo sus pobladores hábiles orfebres, los cuales crearon piezas en oro, cobre arsenical y tumbaga. También en Lambayeque se encuentra el moderno Museo Tumbas Reales de Sipán, el cual cuenta con 10 salas de exhibición en todo su recorrido, donde se puede apreciar los tesoros del señor de Sipán y su gran colección de objetos de oro, plata y cobre. Está considerado uno de los mejores museos de Latinoamérica.

Daniel Bermejo

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Trujillo, "Capital de la Eterna Primavera"

En nuestro recorrido por el Perú más ancestral de Semana Santa 2019 tendremos ocasión de visitar la ciudad de Trujillo y sus monumentos y recintos arqueológicos más importantes, además de disfrutar de su aroma colonial. ¿Queréis conocer algo más de la tercera ciudad más importante de Perú?

Las fascinantes calles coloniales de Trujillo no han cambiado en los últimos siglos. A pesar del tráfico estridente, la ciudad conserva el aroma tradicional de sus elegantes edificios y sus iglesias coloniales. No obstante, la belleza de la ciudad es absorbida por los extraordinarios yacimientos arqueológicos preincaicos cercanos a Trujillo. La zona ha sido poblada desde hace miles de años y varias civilizaciones preincaicas importantes se materializaron en este fértil oasis. Trujillo fue fundada en 1534 por Francisco Pizarro, que le dio a este rincón del desierto el nombre de su ciudad natal extremeña. Trujillo ha sido rico en poetas, como el gran César Vallejo, que está presente en cada rincón de la ciudad.

¿Qué podemos visitar en Trujillo? Del interior destacamos la Plaza de Armas, la más limpia de América y una de las más bonitas. Acoge un colorido conjunto de edificios coloniales bien conservados y una cautivadora estatua dedicada a la libertad, el trabajo y las artes. Muy cerca de la plaza se encuentra la Catedral, de color vivo amarillo canario. Se inició en 1647, fue destruida en 1759 y reconstruida poco tiempo después. Con hermosos retablos, en su sótano hay misteriosos frescos. En la misma plaza se encuentra el Monumento a la Libertad, escultura pública construida con mármol travertino y diseñada por Edmund Möeller entre 1921 y 1929. Este monumento nacional es un homenaje a la independencia de la Intendencia de Trujillo, hecho histórico que precedió la emancipación de Perú a la corona española. Alrededor, la Casa García Holguín ostenta los murales más antiguos de la ciudad y la Casa Urquiaga, hermosa mansión colonial, es propiedad del Banco Central de la Reserva del Perú desde 1972. Data del año 1604 aunque se destruyó por completo con el terremoto de 1619. Posteriormente fue reconstruida y desde entonces se conserva espléndida, con un magnífico mobiliario de época que incluye un importante escritorio que fue usado por Simón Bolívar, En 1824 éste último planeó desde Trujillo gran parte de su campaña de liberación del Perú contra el Imperio Español. Además, hay una pequeña colección de cerámica moche, nazca, chimú y vicús. Caminando por el Paseo peatonal Pizarro llegaremos a la Casa de la Emancipación, conocido por ser el lugar donde se declaró formalmente la independencia de Trujillo del poder colonial el 29 de diciembre de 1820. Con suelos de mármol en cubos de Cajabamba, su estilo es una mezcla de colonial y republicano con hermosas ventanas neoclásicas. Al este de la plaza de Armas, está el Palacio Iturregui, mansión del siglo XIX de color amarillo canario y de estilo neoclásico. Tiene espléndidas rejas en las ventanas, 36 elegantes columnas interiores y molduras de oro en los techos. Aquí vivió el famoso general Juan Manuel Iturregui tras proclamar la independencia y es la actual sede del Club Central.

A 60 km de Trujillo y en el valle de Chicama, se encuentra el Complejo Arqueológico Huaca El Brujo. Comprende la recién excavada Huaca mochica Cao Viejo, la Huaca el Brujo, donde están empezando las excavaciones y la Huaca Prieta. La Huaca Cao viejo es una pirámide truncada de 27 metros. Tiene algunos de los mejores frisos de la zona. Estos muestran increíbles relieves multicolores, con estilizados guerreros, presos y sacerdotes de tamaño natural, así como sacrificios humanos. También hay muchos yacimientos funerarios de la cultura Lambayeque, que siguió cronológicamente a la mochica. Respecto a la Huaca prieta, se trata de uno de los yacimientos precolombinos más estudiados del país, ofreciendo magníficas vistas de la zona costera. En el Museo de Cao se exhiben las piezas encontradas en la tumba de la Dama de Cao (joyas en oro, plata, piedras preciosas y cerámicas entre otras cosas). También se expone la momia de la Dama de Cao, con tatuajes de serpientes, arañas en los brazos y piernas.

Si nos queremos relajar un tanto, podemos dirigirnos por la tarde al área marítima de Trujillo. Huanchaco es un tranquilo y tradicional pueblo pesquero famoso por sus embarcaciones mochicas. En la antigüedad estuvo habitado por las culturas Moche y Chimú y su fama se debe a las largas y estrechas balsas de juncos que se ven bordeando el malecón (caballitos de totora, antiguas embarcaciones mochicas). Unos pocos pescadores de la zona siguen usando estas técnicas ancestrales y se suelen ver algunas que regresan con el botín del día. Su nombre proviene de Guaukocha que significa hermosa laguna con peces dorados. Huanchaco es un tranquilo y tradicional pueblo pesquero famoso por sus embarcaciones mochicas. En la antigüedad estuvo habitado por las culturas Moche y Chimú y su fama se debe a las largas y estrechas balsas de juncos que se ven bordeando el malecón (caballitos de totora, antiguas embarcaciones mochicas). Unos pocos pescadores de la zona siguen usando estas técnicas ancestrales y se suelen ver algunas que regresan con el botín del día. Su nombre proviene de Guaukocha que significa hermosa laguna con peces dorados. 

Daniel Bermejo

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