Al-Taghrooda: Poesía en los desiertos de Omán y Emiratos Árabes

En breve presentaremos nuestro flamante viaje a Omán y Emiratos Árabes que Oneira club de viajeros organiza para el próximo mes de enero de 2020. Un recorrido por la Arabia más auténtica, especialmente en Omán, un sultanato que mantiene las tradiciones como ningún otro país del entorno. Os iremos contando algunas de las maravillas que encierran estos dos estados. Hoy queremos hablaros de Al-Taghrooda, la poesía cantada de los beduinos. 

Se trata de poesía cantada tradicional de los beduinos de los Emiratos Árabes y del Sultanato de Omán. Este bien cultural fue inscrito en 2012 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (UNESCO).

Esta poesía tradicional es una composición recitada por los hombres que viajan a lomos de camello por los desiertos de Omán y Emiratos Árabes. Podemos imaginarnos a nuestros amigos beduinos recorriendo el desierto de Wahiba, que conoceremos en nuestro viaje de enero 2020, cantando y recitando en sus cabalgaduras para matar el tiempo. Los beduinos consideran que esta poesía cantada representa una distracción para los jinetes y estimula a los camellos para, por ejemplo, galopar al compás del ritmo de los versos.

Los poemas son relativamente cortos, de no más de siete versos y su principal característica es la improvisación y la repetición al recitar los poemas, con frecuencia a modo de una antífona, entre dos grupos de camelleros.

En general, un cantor principal propone la recitación de un primer verso y un segundo grupo responde colectivamente. Este despliegue de arte y poesía no sólo se realiza a lomos de los animales, sino que también se aprovechan momentos en los campamentos, en torno a una hoguera, en bodas o festividades tribales y nacionales. Muy especialmente los hombres se reúnen en sus recitativos cuando se celebran carreras de camellos.

Las mujeres también participan de la fiesta de la poesía. Algunas mujeres beduinas componen y recitan poemas cuando llevan a cabo sus faenas colectivas. Es importante destacar que durante el intercambio de versos se establece un vínculo social entre los ejecutantes, normalmente amigos y familiares. Los temas que son más comunes en los versos que componen estos recitativos tienen que ver con mensajes dirigidos a seres queridos, parientes, amigos y jefes de tribales.

Esta costumbre social sirve asimismo como medio de comentar entre los poetas cuestiones de interés social; también ayuda en la resolución de conflictos entre miembros de la tribu o entre personas pertenecientes a tribus diferentes; ponen de relieve temas de actualidad y logros históricos, favoreciendo buenas prácticas y costumbres y destacando cuestiones relativas al ámbito de la salud. También ofrece la oportunidad de poder expresar a la comunidad que los escucha embelesados información histórica de importancia y cuestiones relacionadas con el modo de vida tradicional.

El arte de la recitación y la composición de estos poemas se transmite de padres/abuelos  a hijos/nietos, por conductos de las familias y de los ancianos de la comunidad. Una tradición exquisita que conoceremos mejor en nuestro viaje del año próximo.

Alberto Bermejo

ONEIRA club de viajeros

www.oneira.es

info@oneira.es


Poemas de amor del Antiguo Egipto

En diciembre de 2019 Oneira club de viajeros organiza un viaje al Antiguo Egipto que nos permitirá conocer en profundidad la expresión artística de esta gran civilización. Hay algunos elementos pocos conocidos, literarios,  de esta cultura que me gustaría subrayar en nuestro blog Oneira.

Destaquemos inicialmente que los egipcios fueron muy discretos y comedidos al tratar y expresar sus opiniones respecto al sexo. El arte que refleja escenas eróticas en papiros o en decoración fueron productos de artistas o escribas que a modo de travesura plasmaron sus impresiones y sentimientos sobre el tema, siendo siempre un trabajo ajeno a la corte. Importante destacar que las mujeres en la sociedad faraónica gozaban de igualdad legal con respecto a los hombres, repercutiendo en una liberada vida sexual, que en no pocos casos implicaba tomar la iniciativa en la seducción. El lugar ideal para disfrutar los encantos del amado o la amada, uno era esencialmente perfecto para estas lides: el jardín, entre plantas o en un coqueto pabellón.

Empero lo  que quiero destacar en esta entrada son los poemas amorosos del Antiguo Egipto. Estos poemas nos hablan del amor de un modo que nos resulta muy cercano. Con equívocos, anhelos, desdichas y satisfacciones de enamorados; sentimientos de hace más de tres mil años, en el valle del Nilo. Los poemas de amor del Antiguo Egipto nos hablan de la fascinación por la amada, del deseo, de complicidades; sentimientos a todas luces eternos. El amado y la amada es representado como “hermano” o “hermana”, identificando al amor como fuerza de hermanamiento, de cercanía. Nos sorprenden con su ritmo y musicalidad, con una plasticidad y belleza admirables. Algunos, con unos toques de erotismo. Veamos:

A mi amado encontré en su lecho

Mi corazón rebosaba de alegría.

Nos dijimos “nunca de abandonaré”

Nuestras manos se han unido.

Caminamos juntos. Te acompaño

A todos los lugares agradables.

Para él, yo aventajo a todas las

Mujeres.

Nunca me romperá el corazón.

 

Oh amado. Qué dulce es seguirte

en el río…

y bañarme ante ti.

Quiero dejarte ver mis encantos a

Través del traje de las más finas telas,

cuando está mojado.

Yo entro en el agua contigo y salgo

Hacia ti con un pescado rojo bello en

mis manos.

Ven, mírame…

 

La poesía amorosa aparece exclusivamente en el Reino Medio, llamado Nuevo, entre el 1300 y 1100 a.C. Las cuatro colecciones de poeamas identificadas se encuentran 3 sobre papiro (Papyrus Harris 500 -British Museum-; Papyrus Turin 1996 y Papyrus Chester Beatty -British Museum-) y la cuarta como ostracón-el fragmento de una piedra alisada para escribir sobre ella o en un gran jarrón, como es el caso-

Los poemas se reflejaban en escritura jeroglífica, una expresión de la propia psicología de los egipcios. Para ellos, la realidad se encontraba más allá de lo aparente, de lo visible. Lo evidente para ellos se tornaba insuficiente o parte de una ilusión. De hecho el dibujo egipcio viene a representar una definición y exposición que contiene la suma máxima de realidad, representando a plenitud la esencia intermporal y permanente de los seres. Ello confería una gran expresividad a su poesía, mostrando la parte alegre y jovial del pueblo egipcio.

 

Encuentro a mi amado pescando

Con sus pies hundidos en los bajíos

Tomamos el desayuno juntos

Y tomamos cerveza.

Le ofrezco la magia de mis muslos

El queda atrapado en el hechizo.

 

¡Cuando nos besamos y sus labios se entreabren

vuelo a la altura de las nubes sin cerveza!

¡Qué paraíso ganado, qué plenitud,

qué vuelco celestial de los acontecimientos!

¡Ah, alza una para Menkat, Nuestra Señora del Licor,

pero mantén la boca apretada

sobre la muchacha!

 

Alberto Bermejo

Oneira CLUB DE VIAJEROS

www.oneira.es

info@oneira.es