Montañas de los Tatras y Zakopane

Mientras no nos permita el cautiverio viajar por nuestros destinos preferidos, continuaremos recorriendo lugares con el poder de nuestra imaginación.  Al sur de Polonia, en la región de Podhale, se ubica Zakopane, meca del montañismo polaco. Esta villa alpina se encuentra a 107 km de Cracovia y a una altura de entre 750 y 1100 metros sobre el nivel del mar, siendo considerada la ciudad más alta del país. Algunos la conocen como la alta montaña más pequeña del mundo ya que Polonia es esencialmente plana. Distinguida como la capital del invierno en Polonia por sus increíbles estaciones para esquiar (hay más de 20), es de visita obligatoria también en verano por las bellas y cautivadoras tradiciones polacas que aquí se observan, por sus construcciones de madera, por su rica gastronomía y por la naturaleza en estado puro del Parque Nacional de los Tatras. Estos montes son parte de la Cordillera de los Cárpatos y muestran un paisaje hechizante formado por verdes praderas, montes boscosos, lagos y montañas donde la preservación de la cultura y la música folclórica no hacen más que incrementar lo atractivo del lugar. En nuestro viaje previsto para julio de 2020  no hay programada ninguna actividad senderista, pero aconsejamos que en una segunda visita a Polonia prepares una buena caminata en este entorno. Los Tatras ofrecen 300 km. de senderos variados, un enclave ideal para los amantes de las caminatas de montaña. Todos los senderos están señalizados; el más popular es la del Parque Nacional de los Tatras. Si solo deseas dar un corto paseo, al sur de Zakopane hay valles pintorescos repletos de bosques, siendo el más atractivo Dolina Strazyska.  El techo de los Tatras el el monte Giewont (1894 m). La acampada está prohibida en el parque, pero puedes alojarte en albergues de montaña. 

La gran mayoría casas de Zakopane están construidas a partir de madera y poseen techos inclinados. El origen de este estilo tradicional radica en paredes levantadas con troncos de árboles situados paralelos al suelo, junto con rasgos del modernismo austriaco que describen sin lugar a duda el único estilo arquitectónico 100% polaco. El responsable de la apasionante afición por construir todo con madera fue el arquitecto Stanislaw Witkiewicz. La primera casa de madera que se levantó en la zona, Villa Koliba, alberga actualmente el Museo del Estilo Zakopane. Estas únicas casas de montaña polacas se levantaron a finales del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellas albergan museos, hoteles, pensiones, o han quedado bajo control de propietarios privados.  Aparte de por la increíble estampa visual que se genera al ver semejante naturaleza poética, grandes pintores, poetas, escritores y compositores decidieron alojarse aquí en numerosas ocasiones por la curiosidad creada en el siglo XX con el atractivo estilo en madera.

Es bastante común realizar el Descenso en balsas del río Dunajec, un descenso plácido y apasionado entre colinas envueltas por frondosa vegetación, cercados por la delicada sensación de naturaleza y un silencio cautivador. El río erosiona un hermoso cañón que hace frontera natural entre Eslovaquia y Polonia. Ya en la ciudad es imprescindible visitar la Iglesia de la Sagrada Familia, uno de las pocas construcciones de piedra de la villa alpina. El templo presenta unos preciosos motivos decorativos y la bancada es de madera. Sus vidrieras representan las estaciones del via crucis. El Antiguo Cementerio Peksowy Brzyzek es un panteón donde descansan decenas de personas prestigiosas de Polonia como escaladores, políticos, escritores, artistas, arquitectos y en general gente local de todas partes del país. En su momento era el lugar de descanso eterno de la gente local de la región, pero desde que comenzó a adquirir popularidad y renombre muchos polacos decidieron terminar aquí. Cuando Polonia fue ocupada por potencias extranjeras estas montañas generaban una sensación de aislamiento que mantenía un fuerte sentimiento patriótico. De hecho, aquí se reunieron políticos polacos para planificar la independencia de la nación y para alcanzar la definitiva libertad. La piedra y la madera característica en los monumentos fúnebres junto al verde del césped y de los árboles se fusionan al cielo dominante envuelto por nubes que le dan un toque filmográfico al cementerio. En definitiva, este cementerio es al mismo tiempo una colección de arte funerario polaco. Desde lápidas de madera envueltas por diminutos edificios al estilo Zakopane hasta curiosas losas como la de un músico junto a un violonchelo de piedra o una roca enorme junto a la tumba de un escalador. La calle más importante de la villa es Krupówki, una calle peatonal y agitada, con farolas típicas inclinadas y numerosos pequeños comercios del famoso queso oscypek junto a tiendas, restaurantes y hoteles. Un lugar para los amantes de la montaña y la naturaleza que deja absorto a todo el que lo visita. 

Daniel Bermejo

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La huella judía en Cracovia

Epicentro de la cultura judía durante centurias, Kazimierz fue uno de los lugares que más padecieron el terror nazi durante la Segunda Guerra Mundial,  y en su mayor parte, los judíos que habitaron este barrio fueron trasladados forzosamente al gueto de Podgorze. Os contamos algo más sobre la triste historia de este emblemático barrio de Cracovia y algunos aspectos interesantes sobre la huella judía en esta gran ciudad de Polonia que es Cracovia.

El  Barrio Judío de Kazimierz durante buena parte de su temprana historia fue una región independiente con sus propias normas y fueros donde cristianos y judíos convivían puerta con puerta. En el año 1335, el monarca Casimiro III el Grande fundaría Kazimierz en la periferia sur de la ciudad. Los privilegios otorgados propiciaron el fuerte crecimiento de la comunidad, la constitución de su propio ayuntamiento y la construcción de una plaza casi tan grande como con la cuenta Cracovia. El lugar fue cercado por una muralla y a finales del siglo XIV se convirtió en la ciudad más importante y próspera después de Cracovia.

Los primeros judíos se establecieron en Kazimierz poco después de que su creación, pero no fue hasta el año 1494, momento en que fueron desterrados a extramuros de la ciudad por orden del rey Jan Olbracht, cuando su población creció abrumadoramente. Reasentados al noreste del barrio cristiano, un muro dividía a las dos comunidades. Desde entonces, la historia de Kazimierz se caracterizó por las inundaciones, incendios y plagas, con cristianos y judíos viviendo próximos pero separados. Evadiendo las persecuciones sufridas a lo largo y ancho del viejo continente, judíos de todas partes de Europa llegaron al barrio, haciendo que este creciera exponencialmente y marcando el carácter de la ciudad entera. En cuanto comenzó la II Guerra Mundial, Kazimierz era un barrio de la periferia con mayoría judía que poseía una cultura y un ambiente únicos. Los alemanes mandaron forzosamente a los habitantes judíos hacia un gueto de entrada restringida en Podgórze. Desde este lugar los judíos eran enviados a campos de concentración y de trabajos forzados, donde, con el paso del tiempo, serían ejecutados por el régimen nazi.

En el año 1939 la ciudad contaba con 65 mil judíos y tras el final de la IIGM solo sobrevivieron 6000, menos de un 10% de su población original. Durante la época comunista el barrio sería completamente olvidado y todo cambió cuando que se estrenó La Lista de Schlinder, que sirvió para recordar al mundo la inhumana historia en contra de los judíos. Este es el segundo barrio de la ciudad considerado por la Unesco en 1978 como Patrimonio de la Humanidad. La atractiva e imprescindible Calle Szeroka es el centro de gravedad del barrio. Es bonito pasear a través de algunas de sus calles más importantes, como Józefa, Bozego Ciala o Miodowa, o callejones como los de Lewkowa, Ciemna o Izaaka. Es bastante común visitar alguna sinagoga. Cracovia es, sin duda, una ciudad inigualable que te dejará atónito. Actualmente el barrio desempeña una doble función: reúne numerosos lugares importantes e interesantes (por ejemplo, iglesias, sinagogas y museos) y alberga alguno de los más aclamados y animados cafés, locales de ocio y restaurantes de Cracovia.  El Barrio Judío propiamente hablando se encuentra en la parte oriental de Kazimierz y es un núcleo cultural judío que no tiene parangón en Polonia. El barrio ha recuperado algo de su personalidad judía por inauguración de restaurantes kosher con música klezmer en directo, al lado de museos centrados en la cultura judía. Si cruzas el río encontrarás la conocida Fábrica de Oskar Schindler (Muzeum Schindlera) gracias a la película mundialmente conocida “La Lista de Schindler” y dirigida por Steven Spielberg. Oskar Schindler fue un habilidoso hombre de negocios que, miembro del Partido Nazi en busca de oportunidades de negocio, fue inscrito por las SS como informante, algo que le posibilitó establecer un fuerte vínculo con el alto poder nazi. Una vez Polonia fue invadida, Schindler se adueñó de una fábrica de ollas llamada Deutsche Emaillewaren-Fabrik en la que tomó la decisión de elaborar utensilios de campaña. A causa de que la mano de obra alemana era excesivamente cara, resolvió elegir a sus empleados entre los judíos que se hallaban en el campo de trabajo de Plaszow. Una vez fue adquiriendo conocimiento de como los nazis trataban a los judíos, Schindler empezó a tomar conciencia y negoció para que sus empleados pudieran mantenerse lejos del campo de trabajo de Plaszow, alojándolos a todos en la fábrica. A medida que pasaba el tiempo, la fabricación de ollas dejó de ser rentable, por lo que empezó a construir cápsulas de proyectiles, dando la orden de que una parte de ellos fueran defectuosos. Gracias a la labor tan peligrosa que realizó pudo salvar la vida a más de 1200 personas. Actualmente se conserva como el Museo de la Fábrica de Schindler donde alberga una exposición permanente denominada “Cracovia bajo la Ocupación Nazi entre 1939 y 1945”. 

Sentimos aún dolor por el gran exterminio de que fue objeto el pueblo judío por el régimen nazi. Lo pude sentir, virtualmente, en mi reciente visita a Berlín y al Campo de Concentración de Sachsenhausen... pero esto es otra historia que más adelante os contaremos.

Daniel Bermejo 

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Cracovia, capital espiritual de Polonia

Cuenta la leyenda que Cracovia se creó tras la derrota de un dragón que vivía en las cavernas de la colina de Wawel saliendo victorioso el príncipe eslavo Kraus, de ahí que sus preciosas plazas y calles exuden una atmósfera mítica. Ubicada a orillas del río Vístula, Cracovia es considerada la niña mimada de Polonia y una de las ciudades de mayor importancia del país. De hecho en nuestro viaje Oneira de julio de 2020 le dedicamos una atención especial y la conoceremos al completo, no solo los bellos lugares que encierra la ciudad, los puntos más importantes de su entorno. No olvidemos que el ejército alemán indultó a esta ciudad y apenas arremetió con sus bombas contra ella: apenas sufrió daños en la II Guerra

Esta urbe, la cual se lleva todos los elogios por su envidiable belleza, tuvo la suerte de salir prácticamente ilesa de la desolación que produjo la II Guerra Mundial, lo que le permitió preservar su patrimonio arquitectónico en casi toda su totalidad. Destaca por su presumible labor cultural, espiritual, económica y científica y por ser la ciudad con más edificios y monumentos destacados a lo largo y ancho del país. Alguna razón tendría la UNESCO al incluir su centro histórico (Wawel, Stare Miasto y Kazimierz) en su primera lista del Patrimonio Mundial en 1978, cuando todavía padecía junto al resto del país la severidad del gobierno comunista. Alrededor del casco antiguo hay cientos de bares, restaurantes y locales nocturnos. Cuando se pasea por éste se percibe la consonancia de sus plácidas calles y su juego natural de arquitectura y luz. Esa labor cultural se ve representada en personajes como Nicolás Copérnico, astrónomo y polímata que cursó sus estudios en la Universidad Jaguellónica de Cracovia en la última década del siglo XV; el Papa Juan Pablo II, el primer pontífice eslavo de la historia de la Iglesia Católica; Lech Walesa, Premio Nobel de la Paz, sindicalista y presidente de Polonia, fundamental en la lucha contra el régimen comunista; los poetas Creslaw Milosz y Wislawa Szymbroska, Premios Nobel de la literatura por sus hermosos versos; Stanislaw Lem, uno de los más importantes autores de ciencia ficción y no podía faltar el director mundialmente conocido Román Polanski. En el año 1038 la ciudad se convirtió en capital del país, pero en 1241 los tártaros la desvalijaron y la destruyeron. Una vez fue nombrado Casimiro III el Grande, la ciudad fue recuperando su prosperidad de forma progresiva. Emblema de esta mejoría fue la creación de la Universidad Jaguellónica en 1364. En 1596, el estatus de la ciudad peligró de forma ensordecedora cuando Segismundo III Waza se llevó la capital a Varsovia. No obstante, Cracovia siguió llevando a cabo las coronaciones y funerales reales. En el siglo XIX, el Imperio austriaco, que por aquel entonces se apropió de buena parte de Polonia, incorporó la ciudad en la provincia de Galitzia. Una vez superada la I Guerra Mundial, Polonia recuperó su independencia y libertad, floreciendo hasta el comienzo de la II Guerra Mundial. La invasión alemana durante la guerra propició el asesinato de la élite intelectual y académica de la urbe y la aniquilación de cientos de miles de judíos durante el tristemente conocido Holocausto. El régimen comunista que se estableció en la postguerra levantó una enorme planta siderúrgica en Nowa Huta, a poco más de 10 km al este del centro histórico de la ciudad, lo que acrecentó aún más la miseria de la población local. Cracovia y su semejante más cercano, Karol Wojtyla (quien acabaría siendo nombrado papa con el nombre de Juan Pablo II y quien se convertiría en principal motivo de orgullo para los cracovianos) realizaron una labor fundamental liderando el movimiento anticomunista del país durante los años 70 y 80. 

Ya en la ciudad, una de las cosas más recomendables que ver es la Plaza del Mercado (Rynek Glówny), levantada en el año 1257. Es la plaza medieval más grande y probablemente la más bella del Viejo Continente, con más de 40 mil m2 (forma casi un cuadrado perfecto de 200 m de lado) repletos de sorpresas: coloreados palacios, residencias históricas de origen medieval e iglesias. Durante el periodo de ocupación nazi, la plaza se denominó Adolf Hitler Platz. Una de esas antiguas construcciones es la Basílica de Santa María, construida en el año 1300, distinguida por su enorme y exquisito retablo interior de madera medieval (considerado tesoro artístico de Polonia) y por las increíbles vistas desde su torre Hejnalica tras subir los 239 escalones necesarios para alcanzar su punto más alto. Es un templo gótico rematado con dos torres de altura dispar cuyo presbiterio está alumbrado por opulentas vidrieras confeccionadas en el siglo XIV y poseedor de una bóveda de estrella azul central de un carácter extraordinario. Cada hora se produce el hejnal, un toque de corneta desde la torre más alta que se ha convertido en todo un símbolo musical de la ciudad. Antaño se utilizaba para alertar a la población y particularmente se interrumpe a mitad de una nota. La leyenda dice que, en la época de invasiones tártaras, cuando el guardia de turno vio aproximarse a sus enemigos, este comenzó a tocar la corneta y casi al mismo tiempo recibió una flecha que le atravesó la garganta, por lo que el toque se mantuvo así en su memoria. La Torre del Ayuntamiento es todo lo que queda de esta construcción del siglo XIV, derribada en 1820. En verano se puede acceder a lo más alto. La Lonja de los Paños (Sukiennice) es un enorme edificio renacentista con una fachada color crema y con un lateral construido a partir de arcos y columnas. En la antigüedad se utilizó como centro de comerciantes mientras que hoy en día se ha convertido en un espacio comercial y museo. El Collegium Maius (traducido del latín como “Gran Colegio”) es la construcción más antigua de la Universidad Jaguellónica de Cracovia y uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica de la ciudad. Su interior posee antiguos archivos históricos así como una biblioteca ilustre y luce un magnífico patio porticado. Las Antiguas Murallas Defensivas están expuestas en un pequeño museo que permite acceder a la Puerta de Florián y a la Barbacana entre otras cosas. La primera data del siglo XIV, en cuya época fue la puerta principal de la ciudad. La Barbacana fue una fortificación circular embellecida con 7 torrecillas, 130 saeteras (huecos en el muro desde donde se disparaban flechas a los enemigos) y se construyó a principios del siglo XVI para proporcionar protección adicional a la ciudad. A 30 metros de altura sobre el casco medieval se encuentra la Colina de Wawel, protegida según la leyenda por el fuego del dragón que ahí habitaba. En este promontorio se alzan 2 de las obras arquitectónicas más importante de Polonia. La Catedral de Wawel, también conocida como Catedral Románica de San Wenceslao y San Estanislao, es el santuario nacional de Polonia. Cuenta con más de mil años de historia a sus espaldas y era el lugar tradicional de coronación de los reyes polacos. Es también conocida como la Catedral de los Tres Santos ya que está consagrada a San Estanislao el patrón del país, a San Wenceslao el soberano que fue asesinado por su hermano y a Santa Eduvigis que es la patrona de las reinas. En su interior se encuentra el Mausoleo de San Estanislao, el más bello de todos y las criptas de otros muchos personajes ilustres, monarcas, obispos y héroes nacionales. El Castillo de Wawel se construyó en el siglo XIV por decreto directo del rey polaco Casimiro III El Grande. Está situado a orillas del río Vístula y posee una exquisita arquitectura renacentista, donde destacan decenas de elementos góticos y secciones al estilo románico. Fue ideada por los artistas Francisco de Florencia y Eberhard Rosemberg, los cuales no pudieron vivir para verlo terminado, por lo que la obra fue terminada por Bartolomeo Berrecci y Benedykt. Durante el periodo que Cracovia fue capital del país, el castillo se utilizó como residencia real hasta su fatal abandono. En su interior se encuentra una enorme estatua del Dragón de Wawel, quien alimenta la leyenda de la ciudad. 

En un próximo artículo os acercaremos la huella judía en Cracovia, a la que dedicaremos un artículo.

Imagen cortesía de: Andrzej Otrębski / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

 

Daniel Bermejo 

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Breslavia (Polonia) la Venecia de Europa del Este

Wroclaw, o en nuestra lengua Breslavia, también llamada “flor sagrada de Europa”, es  la cuarta ciudad de Polonia y capital de Baja Silesia, región de tradición minera. Aquí han convivido distintos credos y nacionalidades y es la menos polaca de las ciudades de Polonia. Perteneció a polacos, checos, austriacos, húngaros y alemanes. Destaca por una colección interminable de templos góticos y puentes bellísimos sobre canales que reproducen la estampa más fotografiada de la ciudad. De origen eslavo, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial ha pertenecido a administraciones germanas. Esta ciudad cuenta con una personalidad única y especial. Los viajeros de Oneira quedaremos enamorados cuando pongamos pie en sus calles este verano.

El encanto de su acogedor centro histórico, de influencias austriacas, bohemias y prusianas constatables en su maravillosa plaza del mercado (Rynek) junto a sus 12 islas, parques ribereños y los más de 130 puentes la convierten en algo único. De hecho, es internacionalmente conocida como la Venecia de Europa del Este por la gran cantidad de islas integradas a lo largo y ancho del río Oder. Sin embargo, Breslavia no es exclusivamente un semblante bonito, sino que también es la cuarta ciudad más grande de Polonia, el principal centro comercial, educativo e industrial de la zona y un agitado foco cultural, con una cantidad considerable de teatros, festivales importantes del país, una divertida vida nocturna y una abundante comunidad de estudiantes.

Su origen se remonta al siglo X, cuando el monarca Vratislav de Bohemia construyó un castillo en la intersección entre la Ruta del Ámbar y la Vía Regia. Este territorio adoptó el nombre del rey, siendo conocida como Vratislavia o Wratislaw. A finales del siglo X la ciudad fue ocupada por Miecislao I, incorporándose al recién formado Reino de Polonia. Con el linaje Piast se transformó en capital del ducado de Silesia, desvalijada por los mongoles varios años más tarde. Por primera vez, el nombre de Breslau se manifiesta en el siglo XIII tras la llegada de los alemanes. Desde aquellos días se rigieron por la Ley de Magdeburgo, incorporándose después en la Liga Hanseática. Tras la muerte del último duque del linaje Piast sin heredero a principios del siglo XV, se produjo un enfrentamiento entre Polonia y Bohemia por el control de Silesia y su capital. La pugna terminó con victoria de Bohemia, incorporándose Silesia al Sacro Imperio Romano Germánico. El siglo XIX se significó el desarrollo económico de la ciudad, convirtiéndose en la sexta más importante del Imperio Alemán. Tras la IGM, la gran mayoría del territorio de Silesia pasó a formar parte de Polonia. No obstante, Breslavia se incorporó al Estado Libre de Prusia, el mayor estado alemán durante la República de Weimar. Posteriormente, las ideas nacionalsocialistas calaron profundamente en la población local, obteniendo Hitler uno de sus mejores resultados electorales. En 1945 la ciudad padeció el cerco ruso durante más de 3 meses, evidenciando la derrota de Alemania en la IIGM. El fin del conflicto significó el reparto territorial de muchos territorios a lo largo y ancho de Europa. Breslavia pasó a ser de Polonia, pero ésta formaba parte de la Unión Soviética, por lo que la población germana fue expulsada. La disolución de la URSS provocó un auge económico y social en la ciudad de Wroclaw, convirtiéndose esta en una de las ciudades más prósperas del país.

En el corazón del casco antiguo de Breslavia destacamos la Plaza del Mercado o Rynek Stowny, con una superficie de 3,8 hectáreas (213x178 m). Inaugurada en el siglo XIII, es considerada la segunda más grande del país y es solamente superada por la espléndida plaza de Cracovia. Esta se encuentra cercada por elegantes edificios de 3 y 4 plantas de diferentes estilos, todos ellos pintados con sugerentes y atractivos colores. En su parte central se encuentra el Ayuntamiento, una maravillosa construcción de estilo renacentista y gótico en la que predomina su bonito reloj, uno de los relojes astronómicos más elegantes de toda Europa y el viejo Mercado de Paños. En la esquina noreste de la plaza se encuentra uno de las obras religiosas más antiguas y bellas de la ciudad, la Iglesia de Santa Isabel. Es una construcción del siglo XIV levantada en ladrillo rojo al estilo gótico que cuenta con la torre más alta del centro histórico de Breslavia con 92 metros de altura y desde donde se pueden disfrutar unas vistas maravillosas. En la calle Jatki se encuentran las estatuas de animales más acariciadas de la ciudad. Antiguamente era el hogar de varias carnicerías y mataderos. De hecho, hay registros que indican que desde el 1261 el lugar se utilizó para vender carne. Los edificios cuentan con características típicas de las construcciones del siglo XIII a pensar de que la gran mayoría de ellas fueron levantadas entre los siglos XVII y XVIII. El monumento más fotografiado y estimado de la zona se encuentra ubicado al comienzo de la calle. La obra está dedicada a los animales sacrificados, donde se pueden encontrar un cerdo, una cabra, un conejo, un gallo y un ganso con un huevo. A orillas del río Oder se encuentra la Universidad de Wroclaw, la mayor construcción barroca de la urbe. En su interior se encuentra el Aula Leopoldina, una maravilla de la arquitectura barroca secular, confeccionada por el arquitecto italiano Christophorus Tausch en la primera mitad del siglo XVIII. El aula posee el nombre de Leopoldo I, emperador que constituyó el primer colegio jesuita renombrado como Academia Leopoldina. El aula se divide en 3 secciones: auditorio, podio y matroneo. La decoración con estuco y los frescos del techo son maravillosos, destacando el increíble conjunto escultórico. Al principio tenía la función de salón de ceremonias y en la actualidad recibe actos académicos. Muy cerca de la universidad se encuentra el Ossolineum, una de las bibliotecas científicas más antiguas y grandes del país. Dejando el Mercado Central atrás y cruzando el puente Piaskowy se encuentra cerca la Isla de Arena. Una vez se cruza a la parte derecha se encuentra un agradable paseo a orillas del río Oder, donde hay un pequeño y bello embarcadero. Las islas fluviales de Wroclaw son parte del encanto de esta bella ciudad. Y es que Breslavia se manifiesta ante los viajeros como una ciudad de fantasía situada flotando sobre el agua.

Daniel Bermejo

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Oneira, ¡un viaje a tus sueños! Viajes 2020

¡Hola viajeros!

Os resumimos nuestras propuestas viajeras para 2020. Sé que muchos estáis renuentes a hacer la maleta por la alarma creada por el coronavirus de Wuhan (China). Ciertamente, en estos momentos viajar a China no es la mejor opción, ¡pero podemos viajar a cualquier otro país!. Todos los países han establecidos protocolos para los vuelos y viajeros procedentes de China, pero no afectan a los viajeros españoles que deseen viajar a cualquier otra parte del mundo. Así que os animamos a que nos acompañéis a cualquiera de nuestros destinos estrella de 2020. En 2020 Oneira Club de viajeros viaja a Omán y Emiratos, a Vietnam (y Templos de Angkor en Camboya), Egipto, Polonia, Turquía, Corea del Sur e Israel.

Oneira club de viajeros comenzó con fuerza 2020, disfrutando un extraordinario viaje a Omán y Emiratos Árabes, conociendo territorios sacados de las Mil y Una Noches, como fueron los paisajes y lugares que nos impactaron en Omán. Un intenso viaje que nos dejó enamorados y prendados del desierto, de los fiordos de Musandam, de la modernidad de Dubai, de la calidez de las gentes de Oriente Medio.

Nuestro próximo destino es Vietnam en Semana Santa, con la opción de visitar los Templos de Angkor en Camboya. (Debido a la crisis derivada del Coronavirus COVID-19 este viaje queda reprogramado para fechas posteriores. Informaremos)  Es un maravilloso viaje que iniciaremos el 7 de abril desde el Aeropuerto de Madrid con una duración de 15 días. Un viaje completo visitando lugares mágicos, desde el Norte (SAPA) y la Bahía de Ha Long, pasando por el centro de Vietnam, más monumental e histórico, y cerrando viaje en el sur, disfrutando Saigón y el río Mekong. Por supuesto visitando parajes naturales de gran belleza y las ciudades más importantes de Vietnam. Un equipo fenomenal se está ocupando de todo en destino y los servicios serán excelentes con hoteles 5***** y buena restauración. Un viaje de lujo, en pequeño grupo. Importante: dado el temor generado en algunos viajeros por la escala prevista en Hong Kong hemos decidido realizar un cambio en la reserva de vuelos. Los vuelos no tocarán territorio de Hong Kong. Haremos escala en Doha (Qatar) y volaremos con Qatar Airways. Pídenos detalles a info@oneira.es y te informaremos. En Vietnam se contabilizan 13 casos de coronavirus y no hay ningún fallecido. Además, tened en cuenta que las altas temperaturas de buena parte de nuestro itinerario impiden o dificultan la propagación del virus en el improbable caso de un contacto directo con un infectado.

En mayo, un viaje  a Egipto, con un programa fascinante. Orientado a viajeros con interés en la arqueología y la cultura del Antiguo Egipto. Repetimos el viaje que hicimos en diciembre 2019. El guía previsto para esta aventura es el afamado Egiptólogo Doctor Sayed Salama, una institución en el país. El viaje es de 11 días y la salida es el 14 de Mayo 2020. Podéis hacer vuestra reserva (al igual como el anterior de Vietnam) contactando con la Agencia de Viajes Más Que Un Plan (debajo, los detalles). En Egipto no hay casos conocidos de infección con coronavirus. Hay controles de entrada para ciudadanos chinos. Las altas temperaturas del país son una barrera para la propagación del virus en Egipto. No hay nada que temer.

Nuestro siguiente destino es Polonia. Viaje a Polonia julio 2020. Un viaje más corto, de 9 días en Media Pensión y hoteles 4****. La salida de grupo es el 30 de junio. Hemos previsto que los viajeros puedan volar desde Madrid o desde Alicante. Polonia es una gran joya europea y es el mejor momento para visitarla. Visitaremos Auschwitz, Varsovia, Breslavia, Cracovia, Zakopane, Czestochowa...  En Polonia no se ha detectado ningún caso de infectado de coronavirus. Ya puedes hacer tu reserva para este viaje.

Los viajes que estamos preparando para el segundo semestre del año 2020, de los que pronto os informaremos son:

Viaje a Turquía Septiembre 2020. 9 días. Volamos el 14 de septiembre a Estambul. Pendiente de atar algunos flecos. Será en Pensión Completa y visitaremos los tesoros culturales, naturales e históricos que encierra este destino. Espectacular.

Corea del Sur es nuestra gran apuesta de otoño este año 2020. Un viaje a Corea del Sur es sumergirse en un país moderno, con identidad propia, bella arquitectura y hermosos paisajes. Viajamos en octubre de 2020. Un destino poco conocido y que fue protagonista en FITUR este año 2020. Además, su cinematografía se ha llevado un gran galardón al ganar Parásitos el Óscar a la Mejor Película (y más premios).  La fecha de inicio más probable es 4 de octubre de 2020. El puente lo disfrutaremos en destino. Conoceremos muchas curiosidades de este país y monumentos reconocidos como Patrimonio cultural de la Humanidad. Estamos programando actividades muy especiales que pronto os informaremos. Serán 12 días maravillosos en este lugar del lejano Oriente.

En 2019 nos recibió Jordania y desplazamos dos grupos de viajeros a este gran destino. Este año 2020 visitaremos Israel (Tierra Santa). Será en diciembre de 2020, cerrando el año. 8 ó 9 días maravillosos conociendo un país nada equiparable a ningún destino del mundo. Punto de encuentro de tres continentes con una historia que se remonta a más de 5000 años.

Recuerda donde hacer tus reservas de viaje y dónde obtener información:

Si estás interesado en un destino ONEIRA  contacta con nosotros y te haremos llegar un dossier completo que incluye programa e información detallada del viaje

Alberto Bermejo 629667213

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C/ Calderón de la Barca, 2 - 03004 Alicante

Título/Licencia CV-m1833A

David Esteso  - 965207555 - 699421525 -  ClubViajeros@MasQueUnPlan.com

Acompáñanos. Viaja con Oneira club de viajeros a países de magia y ensueño. Oneira no es solo viajar. Que no te lo cuenten... conócenos. ¡Nos vemos en los viajes!

Alberto Bermejo 

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Varsovia, la ciudad de Chopin

"Porque allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. Para Fryderyk Chopin, de sus compatriotas".  Esta inscripción podréis encontrarla en la urna donde está depositado el corazón de Chopin y que se encuentra en la Iglesia de Santa Cruz, como fue su expreso deseo antes de morir. Y es que Varsovia es una ciudad repleta de tesoros, como comprobaremos en nuestro viaje a Polonia Oneira de julio 2020.   Varsovia ha sabido alzarse sobre sus ruinas y recobrar todo su esplendor. Palacios, museos, iglesias y parques encierran todo tipo de acontecimientos, buena parte de ellos desoladores, que no dejan indiferente al viajero. Y es que la resiliencia de la ciudad es incuestionable. A diferencia de otras regiones del país, la ciudad, en vez de consolidarse alrededor de la plaza del mercado viejo, se propaga por una extensa zona salpicada de variada arquitectura, que comprende desde construcciones góticas reparadas y edificios comunistas hasta bloques modernos. Este revoltijo es símbolo palpable del pasado agitado de la ciudad. Vamos a conocerla mejor, uno de los puntos fuertes de nuestro viaje.

Varsovia engloba un deslumbrante conjunto de barrios y emplazamientos emblemáticos. Sus extraordinarios museos descifran su compleja historia, desde la jocosa música de Chopin hasta el desastre del gueto judío. No obstante, no todo gira alrededor del pasado. La propuesta culinaria y de ocio de la capital de Polonia es la más destacada del país. La instauración oficial de la ciudad sucedió alrededor del año 1300 pese a que no existe constancia precisa de la fecha a causa de la desaparición del acta de fundación. Bajo el protectorado de los Duques de Mazovia se levantó la Catedral de San Juan y las murallas protectoras. A comienzos del siglo XV el pueblo judío comenzó a establecerse al norte de la población original. Esta ciudad recibió el nombre de Nowe Miasto, contando con su propia legislación y poder. En el 1413, la capital del ducado de Mazovia fue trasladada a Varsovia por orden de Janusz I. Tras la ocupación de la ciudad en 1526 por parte del rey Segismundo I, el ducado de Mazovia desapareció y la ciudad se incorporaría al Reino de Polonia. El cambio de gobernante produciría un enorme impulso económico y social que marcaría el traslado de la capital del Reino de Cracovia a Varsovia en 1596. Unos años antes de este acontecimiento, en 1573, la Confederación de Varsovia fijó la libertad religiosa en la República de las Dos Naciones, formada por Polonia y Lituania. Durante el siglo XVII la ciudad sufrió en exceso a causa de las epidemias, desastres naturales y guerras que castigaron a la población. Para colmo, los asedios de Transilvania, Suecia y Brandemburgo a mitad del siglo XVII fueron de especial crueldad. Tras la Gran Guerra del norte a principios del siglo XVIII los suecos sometieron Varsovia. Una vez que el rey Augusto II de Polonia abandonó la capital, el Parlamento Polaco acordó una alianza con Suecia para designar rey a Estanislao I Leszczynski. Durante este periodo se construyeron los edificios más emblemáticos de la ciudad, todos concentrados bajo el popular Eje Sajón. Tras la Guerra de Sucesión Polaca (1733-1738) se proclamó rey a Augusto III de Polonia. Con el apoyo de los rusos lograron expulsar al anterior monarca designado por Suecia. Su heredero fue Estanislao II Augusto Poniatowski, último soberano de Polonia como nación libre. A finales del siglo XVIII la República de las Dos Naciones estaba desmoronándose. Ante esto, Austria y Rusia realizaron la primera partición del país de manera conjunta. De este hecho surgió la primera Constitución del continente europeo, la segunda tras la llevada a cabo por los EE.UU. Tras dos particiones más, Polonia acabó incorporándose al Reino de Prusia y terminó perdiendo definitivamente su independencia. Napoleón expulsó a los rusos en 1806 y convirtió a Varsovia en la capital del recién formado Gran Ducado de Varsovia. Tras la desaparición del Imperio Francés en 1815, los rusos volvieron constituyendo el Zarato de Polonia, un estado dependiente del zar de Rusia que pervivió durante más de 100 años hasta el estallido de la IGM y la ocupación alemana. Una vez finalizó la guerra, el general y dictador polaco Józef Pilsudski instauró la Segunda República Polaca con capital en Varsovia. Tras otro intento ruso en 1920 para someter el país, los polacos acabaron expulsándolos en la Batalla de Varsovia, reconocida históricamente como el Milagro del Vístula. La IIGM se tradujo en una nueva ocupación alemana, la formación del Gueto de Varsovia a partir de 1940 donde los judíos fueron hacinados, su posterior genocidio y traslado al Campo de Exterminio de Treblinka y el asesinato definitivo de casi 800 mil varsovianos para el final de la guerra. Desde 1945 los rusos constituyeron la República Popular de Polonia, una nación socialista sometida a la Unión Soviética. Fueron estos mismos quienes reconstruyeron el casco histórico de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad desde hace casi 40 años. Finalmente Polonia entró a la UE en 2004. 

En la ciudad lo más destacable es sin duda el Centro Histórico de Varsovia, levantado en el siglo XIII como ciudad amurallada y reconstruida tras la IIGM por parte de los soviéticos. Para conseguir un aspecto idéntico al anterior se necesitaron dibujos, planos y pinturas que gracias al enorme esfuerzo invertido el lugar es idéntico a cómo se encontraba en su máximo esplendor. De hecho y citando a la Unesco “la reconstrucción prácticamente total del Centro Histórico de Varsovia es un ejemplo único e inigualable del conjunto de un patrimonio arquitectónico histórico de los siglos XIII al XX”, por lo que fue declarado en 1980 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Lo más interesante que se puede hacer es transitar a través de sus antiguas calles, dejándote asombrar por su arquitectura, sus colores y el tranquilo ritmo que se respira en el ambiente. Algunos viajeros comentan que parece como si hubiera estado ahí durante siglos. En el casco medieval y el centro histórico, una construcción que ha provocado mucha polémica es el Palacio de Cultura y Ciencia, todo un emblema de la capital y el más alto del país con más de 230 metros de altura. Tras la IIGM, el edificio fue obsequiado por la Unión Soviética pero la población lo entendió como una forma de exhibir la dominación de Stalin sobre el país, provocando la animadversión desde el principio. De hecho, ha recibido incontables apodos a lo largo de su historia, siendo el favorito de los varsovianos el siguiente: “El elefante con lencería de encaje”, haciendo referencia a su gran tamaño y a las exuberantes esculturas que embellecen los parapetos. No obstante, cuanto más tiempo pasa más aceptación goza la obra entre la población. Uno de los barrios más sorprendentes de la ciudad es el Barrio Praga, la zona más bohemia y alternativa de la capital. A través de los movimientos culturales y el arte urbano, lo que antes era un barrio inseguro ahora es uno de los lugares más deseados de la ciudad. Asimismo, al no haber sido destruido durante la Segunda Guerra Mundial, su arquitectura es especialmente asombrosa. En su interior se pueden visitar templos religiosos como la Catedral de San Florián y de San Miguel, el Museo del Barrio de Praga y los numerosos murales coloridos, otorgándole un carácter carismático a todos sus rincones. La Ruta Real es un afamado y reconocido paseo histórico en Varsovia (Polonia). Esta sigue el trayecto que realizaban los reyes del país desde su residencia oficial ubicada en la Plaza del Castillo (plac Zamkowy) hasta su vivienda veraniega en el Palacio Wilanow. En la Plaza del Castillo se encuentra el Castillo Real, allí donde residieron los soberanos polacos desde que oficializaron a Varsovia como capital del país entre el 1526 y 1795. El castillo está encabezado por la Columna de Segismundo III, símbolo de la ciudad con sus casi 25 metros de altura considerado el monumento no religioso más alto y antiguo de la capital. Rebosa de muebles de época y obras de arte. A destacar el Gran Apartamento y el espléndido Salón de Baile, recuperando su original versión de s. XVIII. El fresco en la techumbre, La disolución del caos, es una creación de Marcello Bacciarelli. El Salón Nacional fue ideado inicialmente como panteón, con lienzos que muestran escenas históricas de Polonia.  El Salón de Mármol es más pequeño y decorado al estilo del s. XVI; muestra 22 retratos de reyes polacos. El brillante Salón del Trono permite contemplar una admirable colección de 23 cuadros de Bernardo Belloto (1721-1780) más conocido como Canaletto. La Ruta Real se extiende a través de la calle Krakowskie Przedmiescie, una de las más bellas de Varsovia. Es una amplia avenida donde se sitúan algunos de los palacios e iglesias más atractivos de la capital. Además, el lugar actúa como centro cultural, ya que a través de este se pueden apreciar placas de cristal con réplicas de las obras trazadas por Canaletto. Junto a algunos bancos se puede disfrutar de la música de Chopin. Esta vía termina en la calle Nuevo Mundo (Nowy Swiat), junto al monumento dedicado a Copérnico. Desde el siglo XIX se establecieron aquí restaurantes, tiendas y teatros para que los varsovianos los disfruten. El Parque Real Lazienki es uno de los más grandes de Europa. En su interior se encuentra el Palacio de la Isla o Palacio sobre las Aguas, ubicado en una isla artificial en el centro de un lago que fue residencia veraniega del monarca Estanislao II. Es de estilo neoclásico y en la actualidad es el Centro Contemporáneo de Arte de Varsovia. La construcción alberga jardines con grutas y está enlazado con el parque que lo cerca a partir de 2 puentes con una columnata de orden jónico.

Bastante cerca se encuentra ubicado el Monumento de Frédérik Chopin, dedicado a su ciudadano más ilustre. La obra fue proyectada por el artista Józef Goslawski hace más de 60 años. Y está representado a los pies de un sauce llorón, el árbol emblemático de su tierra natal de Mazovia, que le servía de recuerdo e inspiración.  No olvidemos que Chopin es el gran maestro, el gran protagonista en esta ciudad. En Varsovia se mantiene la tradición de que cada domingo, entre mayo y septiembre, se escenifican los Conciertos bajo el sauce, con la música del genial Chopin, interpretada por destacados pianistas. Chopin es un símbolo de la cultura nacional y sigue siendo reconocido universalmente, como dijera de él Cyprian Kamil Norwid, "natural de Varsovia, polaco de corazón y por su talento, ciudadano del mundo"

Daniel Bermejo

Alberto Bermejo 

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Czestochowa, Santuario de Jasna Góra en Polonia

Santuario de la Virgen negra de Czestochowa. Puede que hayas escuchado el nombre de Jasna Góra (significa “colina luminosa”). Se trata de un complejo religioso con más de 600 años de historia Si bien la fama del conjunto monástico se debe a su icono, la imagen milagrosa de la Virgen, la creación del monasterio es previa (aunque solo un año antes). Es el lugar de culto católico más importante de Polonia y de toda Europa. Aquí llegan en peregrinación desde el siglo XVII fieles plenos de fervor, algunos de rodillas.  Lo visitaremos y conoceremos en profundidad su historia en nuestro viaje a Polonia de julio 2020.

En 1382, 16 monjes paulinos de la Orden de San Pablo Primer Eremita se presentaron en Czestochowa desde Hungría y constituyeron Jasna Góra. En 1383, el príncipe Ladislao de Opole localizó el cuadro en la fortaleza de Belz tras apoderarse de él en batalla como botín de guerra ya que en aquella época era considerado milagroso. El cuadro terminó como un objeto de obsequio hacia los monjes paulinos a causa de que el príncipe Opole estaba sometido al poder del rey de Hungría y estos provenían de esta región por lo que contaban con el apoyo del monarca. La presencia del cuadro milagroso de la Virgen negra de Czestochowa transformó el monasterio en un emplazamiento predilecto para la peregrinación y en un lugar donde rebosaban las donaciones en forma de ofrenda. Ya a mediados del siglo XV la capilla se quedó pequeña y junto a ella se levantó una enorme iglesia gótica de 3 naves. Los sucesivos y constantes intentos de allanamiento obligaron a los monarcas polacos de la fortificación del reciento en el siglo XVII. El hecho que significó un antes y un después sucedería a mitad del siglo XVII durante el conflicto conocido como “diluvio sueco”. La intención de invadir el país por parte de los ejércitos de Suecia quedó marcada por el asedio durante 40 días al Santuario de Jasna Góra. La historia, representada en varios cuadros del interior del conjunto religioso, afirma que los monjes solamente oraban a la Virgen (aunque probablemente también sabían envainar una espada). El verdadero acontecimiento fue el fin del asalto hacia el día de Navidad, propagándose la noticia de la derrota sueca a todos los rincones del país y promoviendo la expulsión de las tropas enemigas. No hay prueba fehaciente de la participación del cuadro en la derrota sueca pero el mismo rey Juan Casimiro designó a la Virgen Reina de Polonia. No obstante, el sueco no fue el último ejército que pisó el santuario. Diversas visicitudes ocurrieron con Napoleón, los zares rusos y los nazis, que conocerás cuando lo visites.

Ya en el interior de la capilla de Nuestra Señora se puede apreciar su verdadera imagen, un cuadro de 122 x 82 cm de la Virgen negra con el niño pintado sobre un panel de madera de ciprés. Destacan las bellas paredes desde donde se muestran las ofrendas votivas. Algunos historiadores creen que el cuadro fue confeccionado por San Lucas el Evangelista en una mesa de la casa de la Sagrada Familia y posteriormente trasladado desde Jerusalén a Czestochowa, habiendo cruzado previamente Constantinopla. Junto a la capilla se encuentra la Basílica de Jasna Góra cuya estructura actual data del siglo XVII. Su interior está embellecido por mobiliario lujoso que data del barroco. En este Santuario el Papa Juan Pablo II dio misas en las que participaron miles de peregrinos El Museo del 600º Aniversario muestra decenas de piezas fascinantes, como los documentos relativos a la institución del lugar en 1382 y una cruz forjada con acero procedente del World Trade Center.  

Daniel Bermejo

Alberto Bermejo 

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Auschwitz, aniversario 75 años de su liberación

En julio de 2020 Oneira club de viajeros enfila ruta hacia Polonia, para descubrir esta joya europea del este, país herido, al ser disputado por países limítrofes en su larga historia. Uno de los hitos de nuestro viaje Oneira será conocer el mayor campo de exterminio,  Auschwitz-Birkenau,  cerca de Cracovia y enfrentarnos cara a cara con la barbarie nazi. Mañana lunes 27 de enero se cumplen 75 años de la liberación del mismo, epicentro de la atrocidad del hombre contra el hombre que aún no hemos desterrado en la historia de nuestra especie. Apunto las últimas noticias sobre el aniversario y las reacciones de países implicados y una revisión de bibliografía.

El programa de aniquilamiento sin precedentes, del mundo judío, es descrito con maestría por Raul Hilberg en su libro de 2005. Comentamos algunos libros de impacto sobre el tema al final del artículo. Pero lo que deseo comentar en este post son las penosas acusaciones y reproches que enturbian el 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio. Dado que pese al tiempo transcurrido, Polonia, Israel y Rusia mantienen su discusión e incluso se intercambian insultos en torno a su participación en el fin del horror en el campo de exterminio nazi de Auschwitz.  Ciertamente, todavía no se sabe ni se acepta todo lo que pasó entonces en el lugar donde actualmente se concentra el Museo-Memorial que visitaremos con Oneira en julio de 2020.

Se celebran dos actos diferentes, uno en Israel y otro en el propio Auschwitz, para conmemorar el lugar de la liberación. En Israel se celebró hace pocos días el mayor evento diplomático en la historia de Israel, con motivo del Quinto foro Internacional del Holcausto. El Rey Felipe VI de España fue el único mandatario extranjero que allí tomó la palabra. No en vano, el quinto título real, entre la treintena que posee Felipe VI, es el de Rey de Jerusalén. Al son de las Cuatro Estaciones de Vivaldi 50 líderes mundiales celebraron el aniversario. La organización quiso reconocer el papel especial de nuestro país en relación con Israel. El grupo de supervivientes invitados fue dividido en dos grupos, polacos y judíos. Rusia no estuvo presente en el acto porque el ministro polaco de Exteriores afirmó que el ejército liberador del campo de exterminio fue el ucraniano y no el soviético.

El propio Putin generó una mayor tensión en torno al acto al afirmar que Polonia debería aceptar su responsabilidad, al ser responsable del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, lo que generó un indudable malestar en el Gobierno polaco. Finalmente el Gobierno israelí cedió protagonismo al mandatario ruso con el montaje del acto paralelo en Jerusalén. En la ceremonia de Auschwitz el protagonismo será exclusivamente para el presidente polaco. En los últimos meses se han multiplicado  las acusaciones judías contra el papel polaco en el Holcausto.

Es terrible, es penoso y desconcertante a estas alturas que después de los 75 años desde la liberación, continúen las diatribas y los insultos entre dirigentes de países que tuvieron un papel preponderante esos años. En lugar de conmemorar realmente el cierre definitivo de unos escenarios del horror. Esperamos que efectivamente simbolicen estos actos actos de aniversario la tolerancia, la memoria histórica y el respeto. Entiendo que se lo debemos a la memoria de los más de un millón de personas que murieron asesinadas en Auschwitz-Birkenau.

Algunos de los libros imprescindibles, que ayudan a entender (¡no se me ocurre otra palabra!) el Holocausto nazi

La destrucción de los judíos europeos

Raul Hilberg

Akal 2005

Detallada elaboración de las Leyes Raciales de Nüremberg, que determinaban la consideración o no de judío y un exhaustivo trabajo de investigación sobre las prácticas, la política, y el proceso de destrucción de los judíos.

La utopía nazi

Götz Aly

Crítica 2006

El mayor y más importante ensayo sobre cómo Hitler y los dirigentes del Reich compraron el silencio y la complicidad del pueblo alemán.

Pan para los Muertos

Bobdan Wojdowski

Confluencias, 2017

La vida intramuros del campo de exterminio nazi, contado por David, con 10 años. Supervivencia, resistencia y sometimiento.

Aquellos hombres grises

Christopher Browning

Edhasa, 2002.

Narración de cómo algunos batallones alemanas fueron adiestrados para aniquilar a niños, hombres y mujeres judías. Fusilados fueron el 25% del total de víctimas del Holcausto.

Tres años en las cámaras de gas

Filip Müller

Confluencias, 2016

Testimonio y relato de cómo miles de prisioneros de Auschwitz llegaron en trenes como ganado y fueron perfeccionadas las técnicas para asesinar salvajemente a miles de judíos.

 

Alberto Bermejo 

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Polonia, catolicismo en ebullición

En julio de 2020 Oneira club de viajeros organiza un espléndido viaje en grupo a Polonia. Una de las mayores sorpresas que se lleva el viajero cuando visita este país es descubrir la gran religiosidad del pueblo polaco. En su gran mayoría, profesan la religión Católica Apostólica y Romana. Y pongo todos los “apellidos”, para llamar la atención del hecho de que  los polacos son muy religiosos. Y esto sorprende extraordinariamente si pensamos que hasta hace bien poco tiempo, Polonia estuvo bajo el control de un gobierno comunista. Ningún país de Europa (excepto en El Vaticano) tiene la Iglesia tanto poder como en Polonia.

Las iglesias católicas influyen mucho en Polonia, en la vida diaria de sus gentes.  La Iglesia, no hace mucho tiempo, influyó poderosamente para aprobar una ley que prohíbe abrir a los comerciantes en domingo. De hecho a partir de 2020 incluso las tiendas pequeñas estarán cerradas: ¿afectará  a nuestro viaje? Veremos. Actualmente, hasta 2019 abren los comercios el primer y último domingo.

Son muchos los templos católicos que hay en el país y se bromea con el número de ellos, por la corta distancia que hay entre unos y otros.  Los grandes defensores de los valores cristianos más tradicionales se descubren ante el liderazgo de la profesión de fe católica en Polonia, frente al cada vez más extendido, eso dicen,  nihilismo europeo. Actualmente son partidos conservadores los que vencen en sucesivos gobiernos polacos.

La Iglesia Católica polaca desempeñó un papel de enorme trascendencia en la caída del comunismo tras el Telón de Acero. El polaco San Juan Pablo II fue una figura clave durante su Pontificado (rodeado de una reverencia incontestable y su recuerdo despierta una devoción que va más allá de lo religioso) y el sindicato Solidaridad era un sindicato pro-libre mercado y católico, ¡un sindicato de derechas!.

El 14 de abril se celebra en Polonia el bautizo del duque histórico Mieszko I, primer rey de Polonia documentado. Este monarca fue bautizado en 966 adoptando el Catolicismo como religión oficial de los polacos, entonces una tribu eslava que vivía a campo abierto, hasta ese momentos, paganos. Esta conversión se ha vinculado de forma innegable con el nacimiento de Polonia como nación.

Históricamente se reconoce que durante la invasión nazi hubo una fuerte persecución religiosa contra los católicos. Hasta 1941 fueron ejecutados 700 sacerdotes y 3000 fueron trasladados a campos de concentración. Más de 1300 iglesias se clausuraron y se prohibió la enseñanza religiosa. Y sin embargo, durante la época comunista Polonia se mantuvo sociológicamente católica. Aunque tras la segunda ocupación (soviética) se produjo una reorientación de la iglesia nacional, produciéndose una vigilancia, control  e infiltración del espionaje soviético entre el clero y en las actividades cristianas. Durante la dictadura comunista, la Iglesia ejerció el papel de oposición gubernamental.

El Sanuario de Jasna Góra en Czestochowa es el principal lugar de peregrinación de los polacos católicos, un templo majestuoso que visitaremos en nuestro periplo por Polonia, donde nos sorprenderemos por el fervor de los fieles, que llegan en masa (algunos hasta de rodillas). Hablaremos de este santuario, del milagro de Jasna Góra y del venerado cuadro de la Virgen Negra de Czestochowa, principal destino de los devotos peregrinos polacos.

Alberto Bermejo 

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Crucero por el Báltico, Agosto 2019

Es agosto 2019 y con muchas ganas de desconectar de las tensiones de las últimas semanas, ¿qué mejor que embarcarse en un emocionante crucero, combinando visitas a grandes ciudades y la relajación en el mar Báltico?.  Pues allá que fuimos Meli y yo.

El Báltico presenta grandes atractivos. A orillas de este mar lleno de historia se encuentra la riqueza y belleza cultural de ciudades indispensables. El Mar Báltico comunica con el Mar del Norte y el Atlántico. Este mar interior salado ha sido testigo de la irrupción y asentamiento de pueblos germánicos y vikingos. Sus rutas facilitaron la actividad comercial de estos pobladores del norte de Europa.

Elegimos en esta oportunidad NCL Norwegian Cruise Line, que aunque no lo parece, es una línea de cruceros americana, con sus pros y contras. De esta línea me gusta su Freestyle Cruising que te permite ir a tu aire en cuanto a los horarios y lugares para las cenas.Sin embargo aunque los españoles embarcados eran legión, la sociocultura gastro y organizativa era de base americana: horarios, comidas, desayunos, bebidas, etc. Mas tuvimos opción de degustar buenas viandas en algunos restaurantes de especialidad. Nos fuimos nos acomodando. A su favor: la espectacularidad en la oferta de entretenimiento. Quedé encantado con los shows y los musicales de primerísimo nivel:  Millon Dollar Quartet, Cirque Dreams & Steam, Burn the Floor y Wine Lovers, The Musical, con cata de vinos incluida. Genial este último, yo que soy un amante del mundo enogastro.

Los destinos de este crucero fueron de gran encanto. Iniciamos nuestro tour en Copenhage (Dinamarca), para nosotros ciudad de paraguas y bicis; paraguas porque los necesitamos los dos días que allí estuvimos y bicicletas porque las encuentras en todas partes. Son las reinas de la calle, con prioridad frente a peatones. Paseamos por Magstraede, su calle más antigua, visitando sus bellezas más icónicas. Desde La Sirenita, hasta Puerto Nuevo  (Nyhavn 17) de gran encanto, su canal más famoso, con antiguos veleros y barcos de pesca apostados en sus orillas.  Si visitas Copenhage no te pierdas el Castillo de Rosenborg, iniciado por Cristian IV en 1606, es fascinante. De estilo renacentista neerlandés, alberga un museo con colecciones reales.  Y se levanta en un parque precioso. Una de mis últimas fotos subidas a Instagram muestra la imagen esbelta de la Iglesia de Mármol, un templo luterano de estilo rococó, levantado en 1749 por Nicolai Eigtved, con la cúpula más grande de Escandinavia. Visitamos mucho más; podéis curiosear en nuestras Instagran stories, Báltico.  En Copenhage en agosto coincidimos con la Semana del Orgullo; el colorido y el ambiente festivo y desenfadado estaba presente en toda la ciudad.

Otra de las paradas de nuestro crucero fue Rostock (Alemania). Allí quedé embobado con su Reloj Astronómico, en la luterana Iglesia de Santa María. Este tipo de relojes hacían las delicias en los siglos XVI y XVI.  Una maravilla de la técnica de entonces, que no conocían artilugios como el que tenéis ahora en las manos.  Este reloj fue construido por Düringer. Incluye información zodiacal, las fases de la luna, elementos astrónomicos y más.  Sorprendentemente el constructor decidió que 2017 sería el último año a mostrar, quién sabe por qué.  El crucero lo teníamos anclado en Warnemunde, una bonita ciudad balneario a la que acuden todos los años miles de alemanes.

Una de las perlas de nuestro viaje fue Gdansk (Polonia). Muy representativa de entre las ciudades bálticas. De gran hermosura, merece la pena dedicarle varios días para conocerla bien. Con una historia complicada de gobierno prusiano y alemán y de autogobierno como “ciudad libre”. Completamente reconstruida ya que fue arrasada en la II Guerra Mundial. Me llamó la atención la Fuente de Neptuno, emblema y símbolo de la ciudad. Aquí no vienen los atléticos a festejar sus triunfos, pero sí lo hacen sus habitantes cuando el equipo de la ciudad consigue algún triunfo importante.

En Estonia también bajamos a conocer Tallín, una ciudad de cuento de hadas, Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. De base medieval, no ha perdido su riqueza cultural y estética, con profusión de edificios de arquitectura gótica y hanseática. De todo lo disfrutado allí me quedo con un pequeño rincón del claustro del Antiguo Monasterio Dominicano, de la parte del jardín.

Pero sin duda, lo más fascinante de este viaje fue conocer por vez primera San Petersburgo. Una de las ciudades más bellas de toda Europa; es espectacular. En nuestras Instagram storiespodéis encontrar algunas fotografías que dan fe de ello. Impresionante la Catedral de San Isaac, con más de 100 m de altura y la cúpula dorada, cuarta más grande del mundo. Fue protegida de la aviación enemiga en la 2GM pintándola de gris, con globos aerostáticos y chicas ciegas con buen oído. Inmensa y de gran belleza. Pero si te dejas caer por San Petersburgo, no dejes de visitar el Hermitage; uno de los mejores museos del mundo, con el atractivo adicional de mostrar las obras en palacios como el Palacio de Invierno. A destacar la Galería Rafael, con copias de los frescos de las Estancias del pintor renacentista Rafael en el Palacio Apostólico de Roma.  Y un buen ejemplo de arte soviético lo encontraréis en el Metro de San Petersburgo; recorrimos algunas de sus estaciones. Subí una de las fotos más interesantes, un mosaico celebrando la resistencia de Stalingrado por los patriotas rusos durante la Segunda Gran Guerra. Esta ciudad sufrió más de tres años de asedio nazi. Sus actuales habitantes están muy orgullosos de su gesta. Nos despedimos de la ciudad visitando la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, con otra historia triste detrás y realizando un pequeño crucero en el Rio Nevá. Al llegar a casa volví a revisar la extraordinaria miniserie Guerra y Paz, producida por la BBC, basada en la obra de León Tolstói; una superproducción rodada buena parte en San Petersburgo. Quedamos muy agradecidos a Nadia, excelente guía profesional en San Petersburgo que nos supo transmitir todo el amor por esta tierra y por su arte. Dentro de un par de años Oneira club de viajeros organiza un viaje a Rusia para descubrir sus ciudades más importantes  y esperamos contar con ella para conocer mejor este destino.

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¡Nos vemos en los viajes!

Alberto Bermejo 

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