Hanoi, capital de Vietnam
Ubicada al norte del país a orillas del río Rojo con una población superior a los 8 millones de habitantes y con más de mil años de historia, Hanói, la electrizante capital del país, es una de las metrópolis más cautivadoras no solo de Vietnam, sino de todo el Sudeste Asiático. Hanoi es la capital más antigua de la región y causa a los viajeros que la visitan una impresión de elegancia e intemporalidad. Posee influencias francesas, chinas y rusas que reivindican su increíble legado cultural e histórico y es considerada un paraíso para los amantes de la aventura, la comida y la historia. Y en ocasiones, del desorden. Pues la magia de viajar a Vietnam es en parte vivir y sentir los encantos del continente asiático, representados muchas veces en ese desorden seductor que nos transmiten lugares como este. La capital conserva monumentos y arquitectura colonial, un lustroso barrio antiguo, pagodas y templos, hermosos parques y lagos y muchísima esencia histórica.
El monarca Ly Thai To, llegó a Dai La, una antigua ciudad situada en el margen del Song Hong (río Rojo). Según la tradición, éste contempló un enorme dragón dorado surgiendo del largo y alzarse volando sobre la ciudad. Impulsado por este presagio, dictaminó el establecimiento de la capital en Dai La, a la que rebautizó con el nombre de Thang Long (la actual Hanói), que significa dragón ascendente, en el año 1010 d. C. Hace 1000 años, el núcleo de la ciudad real de Thang Long englobaba 3 pabellones y 8 increíbles palacios, siendo construidos durante la época la Pagoda del Pilar Único, la Pagoda Tran Quoc y el templo de la Literatura. Desde el siglo XVI se levantaron muy pocas construcciones en Hanói. El rey Gia Long levantó una ciudadela de menor tamaño pero sus puertas y muros fueron destruidas durante el periodo de colonización francés, quedando solamente la torre de la Bandera. De hecho, la ciudad imperial fue hecha añicos 2 veces en menos de 40 años: la primera en 1786, cuando el gobernante Le Chieu Thong mandó la demolición del palacio Trinh, y la segunda vez en 1820 por decisión de Minh Mang, hijo de Gia Long (cuyo nombre original fue Nguyen Phuc Anh), enfadado porque el emperador chino hubiese reconocido a Thang Long (Hanói) como la capital del país en vez de a Hué. Y es que la dinastía Nguyen estableció la ciudad de Hué como capital del imperio de Vietnam desde 1802 a 1820. De hecho, fueron estos mismos quienes dieron nombre a la ciudad de Hanói, ya que Ha Noi significa la ciudad que está entre ríos. Posteriormente los franceses ocuparon el país y la nombraron capital de Indochina. Luego llegaron la Primera y Segunda Guerra Mundial, la ocupación japonesa durante un lustro, la guerra de Vietnam y la definitiva unificación del país.

Una de las visitas más recomendadas en Hanoi es el Mausoleo de Ho Chi Minh, un inmenso monumento situado en la Plaza Ba Dhin donde yace el cuerpo embalsamado de Ho Chi Minh, antiguo presidente del país y líder de Vietnam. Es un lugar visitado tanto por viajeros como por vietnamitas, ya que estos últimos lo consideran un santuario. Otro lugar de visita obligada es la Casa de Ho Chi Minh. Cuando fue nombrado presidente en 1954, Ho Chi Minh consideró que el palacio Presidencial era demasiado grande para él solo y ordenó levantar una modesta casa de madera en una esquina de los espaciosos jardines del palacio. Se inspiró en las edificaciones sobre pilotes de las minorías étnicas, rodeada de plantas junto a sillas y mesas donde se reunían los miembros del politburó vietnamita. El interior del dormitorio es increíblemente sobrio. A 5 minutos andando se encuentra la Pagoda de la Columna o del Pilar Único, levantada por el emperador Ly Thai Tong en el año 1049 d. C. El templo de madera se eleva sobre un único pilar en el interior de un maravilloso estanque de lotos. Según cuenta la tradición el emperador en agradecimiento por el hijo que tuvo con una joven mandó la construcción de pagoda sobre una flor de loto, símbolo de pureza. A menos de 15 minutos a pie se encuentra el Templo de la Literatura (Van Mieu), el complejo arquitectónico más antiguo y con toda probabilidad el más fascinante de Hanói. Se constituyó en el año 1070 durante la dinastía Ly en honor al filósofo chino Confucio y acogió un centro de educación superior en el que instruyeron a los mandarines (burócratas de la China imperial) a lo largo de más de 700 años, por lo que es considerada la primera universidad del país. La construcción se vio inspirada por el templo original de Confucio levantado en la ciudad china de Qufu y está constituida por 5 patios, los dos primeros con zonas ajardinadas bien cuidadas. Como curiosidad, este templo está estampado en la parte de atrás de los billetes de 100 mil dongs (4 euros).

A 15 minutos en autobús se ubica el Lago Hoan Kiem, justo a la entrada del Old Quarter. Es un remanso de paz mágico dentro del anárquico tráfico que se propaga por la ciudad. Se trata de un lago natural de agua dulce que posee un perímetro de casi 1800 metros. Su maravilloso puente de madera roja de apasionante arquitectura (Húc) es uno de los símbolos de la ciudad y cruzándolo se llega a un islote donde se puede contemplar pasmosamente una pagoda y la conocida Torre de la Tortuga, en consideración a este respetado animal. La tradición cuenta que este majestuoso animal auxilió al héroe de Vietnam Le Loi, otorgándole un arma llamada Thuan Thien que poseía poderes mágicos con el que pudo destronar a la dinastía Ming china. La única condición fue que cuando recuperara el país, este debía retornar la espada a la tortuga, pero no lo hizo. Al no cumplir con su palabra, la tortuga salió del agua para recuperarla y devolver la espada al fondo del lago.Esto fue lo último que se supo, ¡quizás seas tú quien los descubras! Situado en una isla en el centro del mismo lago se encuentra el Templo Ngoc Son o Templo de la Montaña de Jade, un importantísimo lugar de culto para los vietnamitas donde se respira un aire completamente espiritual. Se levantó en el siglo XIX y está inspirado en un santuario levantado en el siglo XVI. Se construyó en honor a un héroe militar que vivió hace 800 años y se encuentra representado por símbolos taoístas. La Casa de la Luna permite la entrada al templo y si forma característica recuerda a los toris japoneses. 15 minutos andando después se encuentra el Barrio Viejo o Old Quarter, un entramado de callejuelas donde las motos invaden las aceras y cualquier espacio por mínimo que sea. Son calles endiabladamente caóticas que identifican el centro neurálgico de la vida y economía de la capital. La gran mayoría de las viviendas de la ciudad están ocupadas al completo por familias. Suelen ser edificios angostos de 3 alturas, donde la planta baja se aprovecha para instalar un comercio. Por consiguiente, es común ver a familias completas comiendo en un hueco de la tienda mientras tú estás comprando una prenda de ropa. Puede parecer raro e incómodo, pero es la esencia de Vietnam, el elemento asiático que todos los viajeros desean ver, ese desorden ordenado que te conquista desde el primer día. En esta zona no se usan intermitentes, sino que el claxon avisa de las posibles maniobras a acometer, así que prepárate para el ruido constante. Aquí podrás encontrar expertos en regateo, gente disfrutando de una bebida fría o caliente, decenas de miles de motos, vendedores ambulantes, niños divirtiéndose en la calle, miles de tiendas cautivadoras, mochileros y muchas más cosas. En esta misma zona caótica se encuentra el Templo de Bach Ma (Caballo Blanco), el más antiguo de Vietnam en pleno centro histórico. Fue construido por el rey Ly Thai To y una vez pones un pie en el templo, parece que el tiempo se ralentiza ya que el enorme contraste entre la agitación desenfrenada diaria y la espiritualidad del lugar es increíble.
Será Hanoi a la que dediquemos los primeros días de nuestra visita a Vietnam. ¿Quieres conocer más?. Acompáñanos en Semana Santa a conocer un país encantador y mágico. No te arrepentirás.
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Mascate, capital de Omán Destino Oneira enero 2020
Mascate, la capital de Omán y puerta de entrada al país, tiene una población aproximada de unos 800 mil habitantes mientras que su área metropolitana se acerca a los 2 millones. El lugar se encuentra encajado entre ramificaciones montañosas de color cobrizo y el precioso mar azul. Posee todo lo que uno puede esperar de un país árabe, pero al mismo tiempo mucho más. Lo primero que uno debe hacer al llegar a la capital, es observar a los omaníes y su vestimenta. Su indumentaria, a pesar de poseer coches caros y lujosos edificios, sigue siendo la tradicional: dishdashas blancas (a veces color pastel) para ellos y vestidos largos y holgados junto al pañuelo en la cabeza para ellas conocido como lihaf. Los hombres visten debajo de la dishadasha algo similar a una falda pareo.

Su conversión al islam sucedió en el siglo VII mientras que fue en el año 751 cuando se asentó el primer imán. Los portugueses alcanzaron la ciudad en el 1507 pero fueron atacados a su llegada desde el puerto. No obstante, consiguieron ocupar la ciudad y tomaron el poder durante más de 100 años. Los turcos conquistaron dos veces la ciudad. En el 1624 Nasir bin Murshid fue nombrado imán de Omán, el cual se encargó de expulsar a los portugueses y de unificar las regiones del país. También fue el creador de la dinastía Yaruba, de donde surgieron todos los dirigentes hasta 1749. Fue Said bin Sultan el dirigente más destacado del siglo XIX. Tras los conflictos entre el sultanato y las tribus del interior de Omán, comenzó la rebelión de Dhofar en 1962, 8 años después, Qaboos bin Said, hijo del sultán, organizó un golpe de estado y destronó a su padre. A partir de ese momento el monarca ostentaría el poder absoluto de Omán.

Ya en la ciudad, una de las cosas más importantes es la Gran Mezquita del Sultán Qaboos, la única del país que puede ser visitada por extranjeros poseedora de más de 415000 m2 de superficie. Los viajeros que la visitan son afortunados de que una construcción tan maravillosa como esta sea la única permitida, ya que todos los que vuelven lo hacen fascinados por semejante obra arquitectónica. El lugar, poseedor de mármol de Carrara perfectamente pulido, invita a descalzarse y a pisar tal perfección con nuestros propios pies. También su alfombra persa tejida a mano en Irán, en la cordillera del Khorasan, en una sola pieza de más de 4000 m2, es algo fantástico. Existen dibujos e imágenes en cerámica sobre las columnas invocando las más antiguas tradiciones islámicas. La obra es limpia, simétrica, elegante, lujosa y modesta al mismo tiempo. La sala de oración mide más de 70 metros de lado y en su centro se encuentra una enorme lámpara de araña diseñada por Swaroswki, con engastes de oro y con el más que probable calificativo como la más grande del planeta. También posee una cúpula de 50 metros de altura, un minarete principal y 5 laterales. La mezquita posee una capacidad para 20 mil fieles. A poco más de 10 minutos conduciendo, se encuentra la magnífica Ópera Real de Mascate, caracterizada por su ostentación. El lugar es un escaparate de arquitectura islámica, con una decoración atestada de todo tipo de elementos decorativos, con suelos y columnas de mármol con planteamientos geométricos, techos de madera artesonados, lámparas al más estilo oriental.

Otro lugar importantísimo es el Barrio Antiguo de la ciudad. Aquí se encuentra Al Alam Palace (Palacio del Sultán), la residencia ceremonial del sultán Qaboos. Su interior no se puede visitar pero su fachada es espléndida. El lugar tiene más de 200 años de historia y fue construido por el abuelo directo séptimo de Qaboos. El palacio cuenta con una fachada de color oro y pilares azules. Este palacio está cercado y protegido por los fuertes de Al-Mirani y Al-Jalali, ambos lugares a los que tampoco se puede acceder a su interior, pero si deleitarse por sus maravillosas formas y fachadas. La función del primer fuerte era proteger la entrada oeste del puerto de la ciudad. Se construyó durante la ocupación portuguesa y fue restaurado con la llegada al poder de Qaboos, quien lo convirtió en un museo hoy cerrado al público. El segundo fuerte se encargó de proteger el extremo este del puerto de la ciudad. También fue levantado por los portugueses y durante el siglo XX se empleó como prisión. El peñón donde se situó forma parte de la estructura defensiva, por lo que solo se requirió de la construcción de un muro con troneras para disparar los cañones. El fuerte se ve rematado por 2 torres a ambos lados de la muralla junto a una ascendente escalera para acceder a su interior. A menos de 10 minutos a pie se encuentra el museo de Bayt Al Zubair, situado en una casa típica omaní magníficamente restaurada. El museo expone imágenes omaníes antiguas, artesanías y muebles tradicionales, armas, joyas, y una larga lista de objetos. Por último y no por ello menos importante, todo viajero que visite Mascate debe acercarse al zoco de Muttrah, uno de los más antiguos del país. El zoco ocupa el centro histórico de la ciudad y posee más de 200 años de antigüedad. Parece una pequeña ciudad dentro de Mascate, con sus callejones, sus plazas y sus comercios a modo de muralla. Aquí se pueden conseguir vestidos tradicionales, incienso, frutos secos, especias, perfumes y todo lo que podáis imaginar.
¿Qué os parece Muscate, la capital de Omán?
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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El club de viajeros Oneira en el Antiguo Egipto
Nuestros amigos viajeros de Oneira visitan visitan en diciembre de 2019 el Antiguo Egipto, en un viaje atrás en el tiempo para penetrar sus misterios; descubriendo historias y leyendas de los grandes faraones, sus construcciones y el desarrollo artístico que implicó su civilización. Les acompañan nuestros compañeros de Más Que Un Plan Agencia de Viajes, David y Gloria. Descubrirán el Antiguo Egipto, país de las pirámides, las esfinges, dioses, templos, momias y faraones, cuna de civilizaciones, de la mano de uno de los más reconocidos e influyentes egiptólogos, el Doctor Sayed Salama, escritor natural de El Cairo, que además de su doctorado en la Universidad Helwan de El Cairo cuenta con una Licenciatura en Bellas Artes y Periodismo por la Universidad de Bostón (EEUU) y en Filología Hispánica y Francesa por la Universidad de Einshamr, Heliópolis, y una decena de títulos y reconocimientos oficiales. Políglota (habla y escribe en español, francés y hebreo, además de en su lengua natal) es el mejor cicerone que podríamos tener para Oneira club de viajeros, en un viaje apasionante e inolvidable.

Nuestros viajeros ya llevan unos días en el país de los faraones, desde el pasado jueves, y han comenzado su aventura en Luxor, la antigua Tebas, importante centro espiritual, intelectual y económico de Egipto, descrita por Homero como “la ciudad de las cien puertas”, con la mayor concentración de monumentos antiguos de todo Egipto, ciudad sagrada de Amón-Ra, dios supremo y fuente de toda legitimidad para los faraones. Tebas se alzó como capital del Antiguo Egipto durante la undécima dinastía egipcia (2055 a.C.) y se mantuvo como capital religiosa hasta 1655 a.C. Tebas quedó dividida en barrios y suburbios en torno a los templos de Karnak y Luxor. En la orilla izquierda del Nilo se ubicó la necrópolis, los templos funerarios y los talleres de momificación. La belleza y el poderío de Tebas llegaron a oídos de los antiguos griegos mil años antes de nuestra era.

La primera visita de nuestros viajeros fue a Dendera y Abydos, a un par de horas de autobús desde Luxor. En Dendera,en medio del desierto y de bancales de cebolla han visitado el espectacular Templo de Hathor, (Tolomeo XII Auleto 88-51 a.C.) de los pocos que conservan su techumbre. Hathor presidía en el templo los juegos del amor y en su honor de celebraban fiestas con música y danzas. La sala hipóstila con sus seis anexos y el santuario con sus once capillas son impresionantes, así como el techo, decorado con motivos astronómicos. El Dr. Sayed Salama les explicó las distintas significaciones de las estatuas y la decoración interior, así como el alcance de la resurrección de Osiris (que nos recuerda mutatis mutandi, la resurrección de Jesucristo), descuartizado por su hermano Set y reconstruido por la diosa Isis, concibiendo con él a Horus, heredero real. En Abydos, la ciudad de Orisis, visitaron el Templo de Seti I, el más completo y bonito de Egipto, con siete entradas dedicadas a los dioses Osiris, Isis, Horus, Amón-Ra, Ra-Horaity y Ptah. Un aire misterioso envuelve la atmósfera de este templo, al recorrer sus oscuras salas y santuarios. Una curiosidad: la inglesa Dorothy Eady, conocida como “Omm Sety” en los ambientes, fue una de las últimas residentes; creía ser reencarnación de la sacerdotisa del templo y amante de Seti I. Vivió 35 años en Abydos y se le permitió realizar antiguos rituales en el templo.

A continuación el grupo visitó el fantástico Museo de Luxor, que exibe objetos encontrados en la antigua Tebas. El Dr. Sayed Salama dirigió la visita con explicaciones detalladas sobre el conjunto de esculturas halladas en 1989 en el Templo de Luxor, las momias de Ahmosis I y Ramsés I, fundador de la XIX dinastía y padre de Seti I. Destacadísima la figura de alabastro de Amenofis III protegido por el gran dios cocodrilo Sobek. La noche acabó disfrutando de un Espectáculo de Luz y Sonido en el Templo de Karnak, con recorrido del templo al atardecer y con la ejecución de un conmovedor espectáculo desde el Gran Lago Sagrado, descubriendo la historia de Tebas con juego de luces, colores y música.

Al día siguiente nuestros viajeros se trasladaron al Valle de los Reyes, la necrópolis real conocida como “el lugar de la verdad”, con 63 magníficas tumbas reales en la orilla occidental de Luxor. Todo apunta a que los faraones escogieron el lugar para su eterno descanso por la forma piramidal natural de la picuda cima de la montaña Tebana además de para intentar burlar a los saqueadores. El Valle de los Reyes permite descubrir las tumbas de los faraones de las XVIII y XIX dinastías. Debido a los graves daños sufridos, actualmente sólo es posible visitar una decena de tumbas y todas no podremos verlas: el Departamento de Antigüedades de Egipto ha introducido un sistema de rotaciones abriendo un número limitado de tumbas cada día, pudiéndose visitar únicamente tres de las tumbas más importantes.

La siguiente visita fue al Templo de Hatshepsut, un monumento extraordinario “el más sagrado de los sagrados”, distribuido en terrazas. El templo se integra armónicamente con los acantilados donde se talló, revelando una de las mejores estructuras del Antiguo Egipto. En época de Hatshepsut (1473-1458 a.C.) debió impresionar mucho más por la calzada procesional flanqueada por esfinges; las que quedan se hallan en el Museo Metropolitano de Nueva York. Fue diseñado por Senenmut, amante de la reina. El grupo se trasladó posteriormente a el área donde se erigen los dos Colosos de Memnón, sin rostro, representación de Amenofis III que se levantan 18 m sobre la llanura. El Dr. Salama les habló sobre la leyenda afirma que los Colosos hablaban o silbaban, según cuentan los antiguos griegos y romanos; ellos creían que era el saludo de Memnón a su madre Eos.

A continuación descubrieron el Memorial de Ramsés III en Medinat Habú, vinculado al dios Amón, rodeado por un recinto fortificado, cubriendo más de ocho hectáreas, incluyendo capillas, anexos, patios, murallas, restos del palacio del faraón, etc., con bajorrelieves y paneles exquisitos. La última visita del día fue a Deir Al Medina, donde yacen los grandes artistas y obreros que trabajaron en las tumbas del Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas. Es un lugar importantísimo desde el punto de vista histórico y artístico (y científico), pues los continuos descubrimientos (el último de ellos nuevos hallazgos de Zahí Hawass que comentamos en nuestro artículo en el Blog de Oneira del 20/11/19) han permitido conocer las costumbres y la vida cotidiana de personas anónimas, alejadas de la aristocracia egipcia y que nos han aportado un gran conocimiento sobre la vida en el Antiguo Egipto, por los ostracones encontrados en yacimientos, papiros y objetos hallados. Cuenta con detalle sobre todo ello nuestro guía Dr. Salama a todos nuestros viajeros.

Un grupo de viajeros, junto a Gloria y David, volaron en globo por el Valle de los Reyes y Luxor, una experiencia alucinante que os recomendamos realizar si visitáis Egipto. Cerramos esta etapa dejando al grupo embarcado en su Motonave Kon-Tiki, en la que iniciarán su Crucero por el Nilo los próximos cuatro días.
Alberto Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Santiago de Cuba, baile, música... y mucho más
Santiago de Cuba, la segunda ciudad más habitada de Cuba, es probablemente la más musical, africana, entusiasta y apasionada del país. Es el paraíso de las baladas, los sones y las trovas, cuyo ritmo hace vibrar a toda la población y es para muchos viajeros, el lugar con más carácter de todo el Caribe. La ciudad cuenta con casas coloniales, callejuelas empedradas y un maravilloso castillo frente al mar que cuenta la intensa historia de Santiago desde que se fundó hace más de 500 años. Ya en 1930 el poeta español Federico García Lorca la detalló como “un arpa confeccionada de hojas vivas, un caimán, una flor de tabaco”.

No hay más que dar una vuelta por el corazón histórico colonial para darse cuenta de su dimensión. Santiago es un lugar repleto de vida donde los bailes y las fiestas se festejan apasionadamente, un lugar donde las grandes cuestas y el calor hacen que la gente camine a ritmo lento pero astuto, un lugar que será por siempre cuna de la Revolución cubana y orgullo de la población, que junto al entusiasmo y la alegría innata de un pueblo luchador como el santiaguero y ante la atenta mirada de la Sierra Maestra y el mar describen una de las ciudades más interesantes de Latinoamérica. La Villa de Santiago de Cuba fue establecida en el año 1515 por Diego Velázquez y su primer alcalde fue Hernán Cortés. En 1522 atracaron los primeros barcos con negros bozales (aquellos que acababan de llegar de África y que no comprendían nada, ni las costumbres, ni el idioma ni incluso las órdenes que recibían, en contraposición a los ladinos que ya hablaban castellano y que habían incorporado la cultura y tradiciones españolas), los cuales continuaron siendo introducidos hasta el siglo XVIII, por la necesidad de mano de obra en la isla. En 1599 y a causa de la explosión en las minas de cobre, se fundó el pueblo de Santiago del Prado, donde comenzó el culto a la Virgen de la Caridad del Cobre, que tras las guerras de independencia se convertiría en la Patrona de la isla. A partir de 1791 empezaron a llegar multitud de colonos franceses procedentes de la revolución haitiana, quienes se asentaron en la montaña y en la ciudad, donde levantaron un mercado internacional de café. Santiago y el Oriente cubano fue históricamente el eje central de la mayoría de movimientos insurrectos. De hecho, la ciudad aportó tierras y hombres a las guerras de independencia, entre ellos Antonio Maceo, Flor Crombet y Guillermón Moncada. Posteriormente, aquí germinó el movimiento revolucionario castrista y Fidel Castro comenzó su revolución.

Ya en la ciudad, lo primero que se suele visitar es la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo, dominada por una enorme escultura de Antonio Maceo, conocido como el “Titán de Bronce”. Este general es uno de los héroes de la población cubana por excelencia y es conocido por haberse sublevado contra el ejército español. La estructura escultural está cercada por 23 machetes que simbolizan el levantamiento del 23 de marzo de 1878. Tras un rato caminando se llega al Museo Histórico 26 de Julio – Cuartel de Moncada, famoso porque durante el momento más álgido del carnaval del 26 de julio de 1953, un centenar de rebeldes liderados por Castro embistieron contra el cuartel de Moncada, el segundo más grande Cuba. La idea era tomarlo con el fin de obtener un importante número de armas que desencadenara una sublevación general. Desgraciadamente para ellos, el plan fracasó provocando la muerte de 8 de ellos y la captura de otros 50, que acabarían siendo torturados y ejecutados. No obstante, la población comenzó a ser más consciente de la necesidad de poner fin a la dictadura gracias a la actividad revolucionaria de los rebeldes. La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de fachada neoclásica se erigió donde se levantó la primera iglesia del país en 1528, pero tras los saqueos de los piratas y los huracanes sufridos se tomó la decisión de construir la actual en 1766. La leyenda cuenta que debajo del templo se encuentran los restos de Diego Velázquez.

La Calle Heredia es la más alegre, festiva y popular de la ciudad. En la gran mayoría de casas hay algún componente relacionado con la música, el baile y con sus amados carnavales. Un lugar cercano que se debe visitar es el Parque Céspedes, en el corazón histórico y alma de la ciudad. Por norma general las plazas cubanas están repletas de personas y esta no es una excepción y además es aquí donde se encuentran la mayoría de edificios simbólicos de Santiago. A un lado está la catedral y al otro el Museo Arquidiocesano. En frente se sitúa el Museo de Ambiente Histórico Cubano. Cuando cae la noche, los santiagueños salen a disfrutar de la noche con el ritmo que les caracteriza en el lugar que lleva el nombre del primer presidente de la República del país y fundador de la patria. A 5 minutos a pie se encuentra la escalinata del Padre Picó, que conduce hasta el barrio de Tívoli, el más alto de la ciudad. Fue levantado en 1899 por un antiguo alcalde de la ciudad llamado Emilio Bacardí y su nombre se debe a un clérigo de la ciudad. A otros 10 minutos andando se encuentra el Parque de Dolores, repleta de árboles y de edificios con elegantes balcones de hierro forjado. Es la segunda plaza más importante de la ciudad, donde se puede apreciar la idiosincrasia cubana, la venta de cerveza y alimentación y música constante con mucho ambiente. Muy cerca se encuentra la Casa de Don Diego Velázquez, levantada entre 1516 y 1530 y considerada la mas antigua del país. Durante la época de ocupación fue la casa del gobernador de Cuba, Diego Velázquez. Actualmente ampara al Museo de Ambiente Histórico Cubano. La belleza del lugar está fuera de duda y conserva varias piezas mudéjares: una espléndida silla de obispo de espaldar alto y un cobre artísticamente labrado. Otro elemento importante es el tapiz con el escudo de armas de la familia Velázquez, la única pieza que hace referencia al conquistador.

Para finalizar la ruta por Santiago se puede visitar la Casa de la Trova Pepe Sánchez, un bar clásico de música santiagueña que abrió sus puertas hace casi 50 años y donde predomina el son cubano. Posee un encanto especial y cuenta con orquestas musicales diarias tanto de bandas nacionales como internacionales. Y citando de nuevo a Federico García Lorca, terminamos con su poesía sobre esta maravillosa ciudad:
“Y con la rosa de Romeo y Julieta/iré a Santiago./Mar de papel y plata de monedas/ Iré a Santiago./ …¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!/ ¡Oh bovino frescor de cañavera! /¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro! / Iré a Santiago.”
Fragmentos de Son de negros en Cuba.
Daniel Bermejo
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El viaje a Oriente de Nikolái Roerich
En mayo de 2021 preparamos un formidable viaje a Rusia al que esperamos nos acompañen muchos amigos de Oneira club de viajeros. Nos permitirá descifrar en parte lo que se ha llegado a definir como “alma rusa”, que a su modo han definido los grandes literatos Dostoievski, Gogol o Tolstói, entre otros. Sí me gusta subrayar, hablando de Rusia, lo que Dostoievski afirmaba en una de sus novelas: sólo la belleza salvará el mundo. El pueblo ruso ha sido un gran amante de la belleza, de todo orden, como lo somos nosotros, viajeros del tiempo que agotamos nuestras pequeñas vidas recorriendo las bellezas del orbe. Hoy quiero hablaros de un artista extraordinario, también gran viajero e intelectual: Nikoláis Roerich. Se exponen sus obras muy cerquita…

Si merece la pena la visita a la Colección del Museo Ruso de Málaga en cualquier momento, es doblemente interesante acercarse por allí estos días, no más tarde del 1 de marzo de 2020, que finaliza la exposición de Nikolái Roerich (San Petersburgo, 1874 – Kulú, 1947), para disfrutar con las obras de uno de los grandes maestros del arte universal, gran representante del simbolismo ruso y extraordinario personaje de su tiempo. Son 70 obras pertenecientes a toda su trayectoria pictórica que entre sus aspiraciones contaba llegar a ser un maestro de la paz y la espiritualidad.

Este artista cuasi renacentista fue un visionario, pacifista, viajero, arqueólogo, profesor, escritor, figura pública, intelectual y fundamentalmente pintor. Sus trabajos se basan en santos y leyendas de la Gran Rusia y el mundo eslavo, y sus tradiciones populares. Además de sus lienzos, cultivó una pintura monumental y decorativa, realizando frescos, mosaicos y creo vestuarios y decorados para obras teatrales. Entre sus grandes sueños se encontraba alcanzar a descubrir el mítico reino oculto de Shambhala, que desde hace miles de años los más románticos sitúan en algún punto del Tíbet, entre los picos nevados del Himalaya y sus valles; un reino donde prevalece la paz universal. James Hilton escribió sobre esta ciudad mística en 1933 “Horizonte perdido” y Hollywood la llevó al cine en 1960 en “Sangri-la”.
El artista comentó sobre los Himalaya:
¿En qué otro lugar se puede encontrar tanta alegría en un amanecer como en el Himalaya, donde el azul es más intenso que los zafiros; donde los glaciares brillan desde la distancia más lejana como diamantes incomparables?
Este lugar misterioso siempre atrajo el interés de nuestro inefable maestro ruso, quien en 1923 junto con su familia se dispuso a emprender una expedición a territorios de Oriente, para estudiar costumbres, idiomas, religiones y culturas de aquellas distantes regiones. Fueron cinco años recorriendo países como el Turquestán chino, Altai, Norte de la India, Mongolia y Tíbet. Se afirma que durante aquella expedición se hicieron varios descubrimientos geográficos y etnográficos. De sus aventuras nos quedan más de 500 pinturas reflejando la evolución de su filosofía de vida y su percepción de los lugares visitados. Al finalizar su expedición, Nikolái se instaló con su mujer, su inseparable y fiel esposa Ivánovna Sháposhnikova, e hijos en el Valle Kulú, al pie de estas grandes montañas, ante una vista extraordinaria, los Himalayas, que siempre cautivaron a Roerich, considerándolos entre los más sagrados de la Tierra.
Tras un encuentro de Roerich con Leon Tolstói, le dijo este último tras conocer su obra.
¿Ha podido, por casualidad, cruzar en barca un veloz río? Es menester guiar la barca a un lugar más alto que la meta, o el río se la lleva. Lo mismo pasa en la esfera de las exigencias morales: hace falta guiar la barca hacia lo más alto posible, pues la vida se lo lleva todo. Que su mensajero maneje el volante muy alto, ¡entonces llegará!
Nikolái Roerich se mantuvo firme en sus creencias y valores pictóricos y filosóficos hasta el final de su vida, completando sus últimos días al pie del Himalaya, pintando panoramas de montaña, obsesionado con la búsqueda de Shambhala, en la mejor tradición de sabiduría oriental, en búsqueda de autoconocimiento y revelación espiritual.

En el valle de Kulu, donde ardió una pira funeraria, fue instalada una gran piedra rectangular con la inscripción: “Aquí el 15 de diciembre de 1947, fue entregado al fuego el cuerpo de Maharisha Nicolás Roerich, gran amigo ruso de la India. Que haya paz”.
Alberto Bermejo
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En ruta hacia el Antiguo Egipto - Dendera y Abydos
Nuestros amigos viajeros de Oneira club de viajeros ponen rumbo en unos días hacia el país de los faraones. Todo está preparado para disfrutar una experiencia extraordinaria en el Antiguo Egipto. Será el viaje de Oneira que cierre este año 2019. No será el último viaje a Egipto pues en próximos años tendremos oportunidad de regresar con este programa onérico. Un viaje para amantes de Egipto; nuestra aventura será conducida en destino por el reconocido egiptólogo Dr Zayed Salama. Asimismo hemos añadido al programa algunas propuestas adicionales al programa principal. Uno de los puntos fuertes de nuestro viaje es conocer dos plazas de importancia histórica, Dendera y Abydos, a las que dedicamos especialmente el artículo de hoy.

En la zona y a unos 75 km al norte de Lúxor se encuentra Dendera, que fue la capital del VI nomo del Alto Egipto. Los antiguos egipcios la llamaron Lunet y Tantere, los griegos la apodaron Tentyris mientras que los árabes acabaron bautizándola como Dendera. Aquí se encuentra el maravilloso Templo de Hathor, uno de los pocos que conservan su techumbre, dedicado a la diosa de la fertilidad y del amor que le da nombre y su enriquecedora necrópolis. Es el templo más grande y ricamente embellecido de la época, repleto de relieves muy abundantes que trataban de describir las ceremonias religiosas que aquí se practicaban con una enorme riqueza de temas y motivos. La mayor parte de mitos que describen los relieves tratan de enaltecer y exaltar al faraón, al que cada uno de los dioses que forman parte del panteón le proporcionaba sus atributos. El edificio más importante de entre todos es el dedicado a Hathor, la diosa con orejas de vaca que aguanta el disco solar entre ellas. Las procesiones eran completamente habituales y trataban de honrar el matrimonio con Horus, el dios con cabeza de halcón. Gracias a que permaneció oculto bajo la arena su conservación ha sido óptima. Tras atravesar la Puerta de Domiciano y Trajano, la cual se conserva casi intacta, se adentra hacia el edificio principal, con una monumental fachada soportada por 6 columnas de capiteles hathóricos, cada uno de ellos correspondido por una hilera de 3 columnas de la sala hipóstila. El techo está ornamentado con motivaciones astronómicas mientras que en las paredes hay representaciones de la diosa Nut junto a criptas decoradas con objetos sagrados y estatuas divinas en 3 de sus lados. Hacia el tejado se encuentran las 6 capillas consagradas a la resurrección de Osiris, descuartizado por su hermano Set. La diosa Isis concibió a Horus a partir de los fragmentos de Osiris. De hecho, es el lugar donde se enterró una de las 16 partes en que fue segmentado el cuerpo de Osiris durante su batalla contra Set.

A 100 km hacia el oeste se encuentra la ciudad santa de Abydos, también conocida como la ciudad de Osiris, uno de los más sagrados y principales sitios arqueológicos del antiguo Egipto. La ciudad tiene más de 5 mil años de antigüedad y fueron los primeros faraones quienes durante la unificación del Bajo y Alto Egipto eligieron a Abydos, conocida antiguamente como Umm el-Qa’ab, lugar de enterramiento. Con el paso del tiempo, el afán por ser sepultado en la zona provocó que el lugar creciera como centro de peregrinación y de culto, adquiriendo Abydos el estatus de ciudad sagrada (se creía incluso que era aquí donde se encontraba la cabeza de Osiris). De hecho, todos los egipcios estaban obligados a realizar una peregrinación a Abydos al menos una vez en su vida. Originalmente se veneraba a Jentiamentiu, un dios con cabeza de chacal encargado de proteger la necrópolis, quien terminaría siendo asimilado por Osiris, dios egipcio de la resurrección y de los muertos, simbolizado por la regeneración y fertilidad del Nilo. Fue aquí donde los reyes mandaron levantar un cenotafio donde los faraones colocaban una estela con su nombre inscrito aguardando que tras su muerte pudieran realizar en barco la última travesía hasta llegar a ciudad santa. Ya en la ciudad y sobre la ribera occidental del río Nilo, se sitúa el Templo de Seti I, levantado por el segundo faraón de la dinastía XIX, Seti I y consagrado a su padre Ramsés I y al dios Amón-Ra. La construcción es de una importancia vital, no solo por su increíble arquitectura sino también porque posee grandes escenas representadas en torno a la vida de Seti I y su hijo Ramsés II, las cuales representan un sustancial documento religioso e histórico. De hecho, aquí se encontraron una de las raras Listas Reales que menciona a 77 reyes del Antiguo Egipto desde Menes, de la I Dinastía, hasta el propio Seti I, lo que ilustra cómo entendían los egipcios su propia historia. Erigido en piedra caliza, su planta posee forma de L y cuenta con 7 grandes entradas dedicadas a los dioses Osiris, Isis, Horus, Amón-Ra, Ra-Horajty, Ptah y al faraón que da nombre al templo. Una de las escenas más llamativas y extraordinarias del interior es la imagen de Seti frente a Osiris. El Santuario de Osiris conecta con cámaras interiores dedicadas al dios, a su hijo y a su mujer, a Isis y a Horus, e incluso al omnipresente Seti. Entre sus particularidades destacan las Siete Capillas Axiales, dedicadas a Seti I divinizado, Ptah, Harmajis, Amón-Ra, Osiris, Isis y Horus.
¿Quieres disfrutar el mejor viaje a Egipto? Escríbenos y te informaremos.
Alberto Bermejo
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Dubai, ciudad del futuro
Dubái, uno de los 7 emiratos del país, es una magnífica ciudad repleta de contrastes. Es internacionalmente famosa por ser la capital del lujo, el consumismo y la opulencia, pero el carácter de la ciudad va aún más allá. Desde 1966 cuando era un puerto comercial y pesquero, se encontró el primer yacimiento petrolífero y en solo 50 años se ha convertido en algo extravagante y superlativo, algo que despierta el interés de tantos y tantos viajeros, y no es para menos. Sus gigantes y lujosos rascacielos, su arquitectura utópica, sus infinitas terrazas y playas, su ágil ritmo de vida, así como sus ritos y tradiciones que marcan el día a día de los emiratíes, despiertan en los viajeros algo complicado de expresar, pero fácil de imaginar, hacer lo imposible posible. Y es que Dubái no ha perdido el encanto que siempre despiertan los países árabes, aquí donde los grandes edificios crecen como árboles en la jungla y donde la ciudad se dispersa en finos apéndices sobre las aguas creando archipiélagos artificiales en las aguas de color azul turquesa. La Copa Mundial de Fútbol se jugará aquí en invierno de 2022. La gastronomía representa un gran valor en esta ciudad, donde los chefs más internacionales han abierto restaurante; también es bien conocida esta metrópoli por ser el paraíso de las compras.
Alrededor del siglo IV, los sasánidas se establecieron en la zona, pero tras la expansión del islam en el siglo VII fueron expulsados. Desde el siglo XI al XV se prolongó la actividad comercial y marítima, llamando la atención de la pujante Portugal de la época. En Dubái se estableció un protectorado del gobierno británico durante casi 200 años. La ciudad como tal se fundó en el año 1833 por la tribu Bu Glasa. En 1890 y tras la exportación de los productos producidos por la ganadería y la pesca, la economía del pueblo se expandió. No obstante, fue el descubrimiento del petróleo en 1960 lo que cambiaría la situación del emirato significativamente. Tras la creación de los EAU, Dubái puso fin a su dependencia con Reino Unido. Desde 2006 el gobierno de Dubái practica un sistema de monarquía constitucional dirigida por el jeque Mohamed bin Rashid al Maktum. La mayoría de la población residente en el emirato es extranjera, proveniente de los países adyacentes. El país funciona gracias al petróleo, al comercio, a la construcción y a los servicios financieros.

Ya en esta enorme ciudad, una de las cosas más importantes que hacer es visitar la Mezquita Jumeirah. Probablemente la más bonita de la ciudad y la única que los no musulmanes pueden visitar, se trata de una imitación exacta de la Mezquita Al-Azhar de El Cairo, aunque la verdadera es 8 veces más grande. Esta maravilla de la arquitectura islámica es aun más bonita cuando se ilumina durante la noche. Tiene una capacidad para más de 1000 personas. Recuerda visitarla siguiendo los estándares culturales respecto a la vestimenta y comportamiento. El hotel Burj al-Arab es simplemente magnífico y ostentoso. Calificado como hotel 7 estrellas, el precio de una noche ronda los 1500 euros. Posee un diseño que recuerda a la vela del dhow, el barco tradicional árabe. Está situado en su propia isla artificial. Si aún así quieres conocerlo por dentro, puedes entrar a tomarte algo al Skyview Bar, aunque la consumición mínima es de 50 euros. A menos de 1 km se encuentra el resort de lujo Madinat Jumeirah, situado junto al golfo Pérsico y privilegiado por poseer su propia playa privada. Es considerada una ciudad en miniatura dentro de la gigantesca Dubái. Posee 3 espléndidos hoteles, junto a una enorme cantidad de apartamentos de verano tradicionales, más de 50 restaurantes, locales de ocio y nocturnos y multitud de actividades a lo largo y ancho de sus 40 hectáreas. El resort cuenta con una red fluvial de más de 5 km con sus propias embarcaciones. A 10 minutos por carretera se encuentra la superlativa isla artificial Palm Jumeirah, un sorprendente y asombroso proyecto que permitió construir una enorme isla artificial con forma de palmera. Lo impactante es que donde antes había agua ahora hay 31 km2 ganados al mar. Su forma de palmera posee un tronco que alberga la avenida principal y conecta con 17 ramas de uso hotelero o residencial. Para poder acceder a las ramas debes ser residente, sino no podrás entrar. El lugar cuenta con túneles y un rompeolas que protege la gigantesca estructura artificial. Aquí mismo se encuentra el ostentoso y lujoso complejo hotelero Atlantis, construido al final de la isla de palmera. El hotel es de los más emblemáticos de Dubái y es una réplica del que existe en las Bahamas. El lugar cuenta con 46 hectáreas, 17 de las cuales son para un parque acuático. También cuenta con bares y restaurantes.

Otro plan muy interesante es tomar un Crucero en Dhow Tradicional por el Creek de Dubái, desde donde se pueden apreciar los monumentos de la ciudad mientras se navega en un barco tradicional árabe, construido como se hacía en la antigüedad, pero con todas las comodidades. Aquí se puede degustar un buffet y disfrutar de una velada tranquila y agradable. No podemos estar más de acuerdo con aquellos que dicen que Dubái lo tiene todo, una experiencia inigualable.
La zona más antigua de Dubái, Al Bastakiya, podría ser traducida como “lugar iraní”, ya que en sus tiempos remotos la mayoría de los ciudadanos venían de Irán. Gran parte de sus edificaciones fueron erigidas hace más de 120 años, todas fieles a la arquitectura tradicional árabe. Sus construcciones son grandes caserones, elegantes cafés, exposiciones de arte y teterías reformadas que mantienen el ambiente de la tradicional y bella Dubái.
En suma, Dubai, es uno de esas ciudades totémicas y hedónicas, inclasificables, que merece la pena recorrer en profundidad.
Daniel Bermejo
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Viaje a Vietnam Oneira Semana Santa 2020 - Un viaje a tus sueños
¿Conoces Vietnam? Oneira club de viajeros organiza un viaje en grupo para Semana Santa de 2020, con excelentes servicios, un viaje inolvidable.
Viaje a Vietnam - 15 días - Hoteles 5***** (Hanoi 4****)
Semana Santa del 7 al 21 de abril de 2020.
(Este viaje será reprogramado para final de año o para 2021, tan pronto como la crisis del coronavirus quede resuelta en todo el mundo)
Con todas las visitas y excursiones, viaje en grupo completo, con servicios extra y múltiples actividades.
Extensión Opcional: 4D/3N en Siem Reap (Templos de Angkor)
Existe un lugar donde la magia cobra carta de naturaleza y la belleza se manifiesta a cada paso. Allí fuimos con distintos grupos en nuestro proyecto anterior, en 2012, 2014, 2015 y 2018. Y allí regresamos.
En 2020 lo hacemos con una propuesta renovada y enriquecida, con los mejores hoteles y servicios.
Vietnam es un lugar donde la belleza se manifiesta a cada paso. Un lugar con una naturaleza sorprendente, exótico y sugerente. Con una gastronomía considerada entre las mejores de Asia. Con su gente maravillosa. El sueño dorado de todo viajero, donde el viaje se experimenta con placer. Allí la naturaleza regala altas montañas y arrozales, y también mercados y gentes maravillosas en el norte, SAPA, al borde de la frontera China, o en el Delta del Mekong en el sur, donde hemos previsto una excursión muy especial. Vietnam nos ofrece maravillas como la Bahía de Ha Long, uno de los parajes naturales más impresionantes del planeta, donde disfrutaremos un maravilloso crucero, muy cerca de la vibrante Hanoi, la capital más sugerente de Asia. Un lugar milenario, repleto de tesoros artísticos y arquitectónicos sin parangón, como descubriremos en Hoi An, o en My Son, Da Nang y Hue. Y hacia el sur de esta inefable nación hallaremos también las huellas de un país dinámico y repleto de energía, con Saigón (en la actualidad, Ho Chi Minh) como centro cosmopolita.
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Te invitamos a que seas un privilegiado testigo de todo ello, en un viaje fascinante de ONEIRA club de viajeros, para descubrir Vietnam, y vivirlo con tus cinco sentidos.
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Toda la información del viaje en nuestra Web Oneira
https://oneira.es/vietnam-2020-semana-santa/
Incluyendo vuelos, precios, hoteles reservados, condiciones, etc.
Programa descargable en PDF desde portada.
Si lo deseas, podemos hacerte llegar un dossier completo de más de 40 páginas con toda la información de Vietnam de interés para los viajeros.
Más información:
Oneira club de viajeros (Un viaje a tus sueños)
Alberto Bermejo - info@oneira.es
Reserva de plaza en la agencia de viajes:
MAS QUE UN PLAN AGENCIA DE VIAJES – David Esteso
C/ Calderón de la Barca, 2 - 03004 Alicante
Título/Licencia CV-m1833A
David Esteso - 965207555 - 699421525 - ClubViajeros@MasQueUnPlan.com
PLAZAS LIMITADAS
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Viajeros en el Tercer Reich, un libro de Julia Boyd
Ático de los libros nos presenta un título fascinante en su fondo editorial, publicado el 2 de octubre de 2019: Viajeros en el Tercer Reich. El auge del fascismo contado por los viajeros que recorrieron la Alemania nazi, de Julia Boyd (1948). Me ha llamado profundamente la atención este ensayo. Años antes de que se desencadenara la Segunda Guerra Mundial en Alemania el régimen de Adolf Hitler ya ofrecía pistas sobre lo que sucedería años después. Los extranjeros que visitaban como turistas el Tercer Reich realizaron sus propios relatos de primera mano sobre lo que descubrieron en la Alemania de entreguerras, con el nacionalsocialismo copando todo el poder. La autora ha recopilado y resumido las experiencias de estos pretéritos e intrépidos turistas.

El libro recoge misivas, memorias y diarios redactados por los viajeros de aquel entonces, en su mayoría diplomáticos, políticos, universitarios, trabajadores sociales, hombres de negocios, escritores y extranjeros desposados con alemanes. Entre ellos, Charles Lindbergh, Virginia Woolf, Samuel Beckett, W.E.B. Du Bois, Ji Xianling y tantos otros. Se sabe que hacia 1937 el número de norteamericanos que viajaron por la Alemania nacionalsocialista fue de medio millón al año. Estos relatos son excepcionales, pues resume de forma objetiva la historia y vivencias perturbadoras, absurdas, triviales y conmovedoras de cientos de testigos oculares en los años veinte y treinta del siglo pasado, que se toparon con las complejidades del Tercer Reich y sus contradicciones.
Sin embargo, no siempre se puede ser objetivo; todos sabemos que la ideología y la política nos concierne desde la cuna y nos coloca unos anteojos (yo diría anteojeras) característicos cuando analizamos el mundo. Entre las conclusiones de Boyd afirma que pocos viajeros cambiaban de impresión tras su viaje. Dice la autora que los “de derechas se encontraron con un pueblo confiado y trabajador que trataba de sobrellevar las injusticias del Tratado de Versalles y, al mismo tiempo, intentaba proteger al resto de Europa de los bolcheviques”, encontrando a Hitler como “un hombre modesto, totalmente sincero y entregado a la causa de la paz”. Los de izquierdas, por su parte, “hablaban de un régimen cruel y opresivo alimentado por políticas obscenamente racistas que utilizaban la tortura y la persecución para aterrorizar a sus ciudadanos”. ¿Acaso estos individuos hicieron el mismo viaje a Alemania?, pues sí que lo hicieron.
Los turistas más antisemitas disculpaban el trato que recibían los judíos en su país o bien lo consideraban un tema interno evitando inmiscuirse, o directamente sugerían que los judíos merecían lo que les pasaba. Thomas Wolfe fue muy duro con el régimen nazi tras una visita que realizó a Alemania, siendo testigo de algunas conductas abusivas hacia judíos, escribiendo su libro Tengo algo que deciros (Caralt 1989) provocando la prohibición de sus obras en Alemania a partir de su publicación original.

Los nazis se esmeraban en que los viajeros, especialmente americanos e ingleses, fueran atendidos con respeto y cordialidad en su país. La autora también muestra como el antisemitismo estaba más extendido de lo que pensamos en países que luego pelearían contra Alemania. Un ejemplo el de John Maynard Keynes, que tras un viaje a Berlín indicó: “Si viviera aquí, siento que quizás me convertiría en un antisemita, pues el pobre prusiano es demasiado lento y torpe para el resto de los judíos…”
Julia Boyd, la autora de este excelente trabajo fue responsable del Winston Churchill Memorial Trust, además de una investigadora de gran nivel que ha revisado incesantemente archivos de todo el mundo para buscar documentación original para sus libros. Es esposa de diplomático y vivió en Alemania desde 1977 hasta 1981. Actualmente vive en Londres y es autora de tres libros de historia.
Tenéis información y documentación adicional sobre este libro en la revista EL CULTURAL publicada este fin de semana 23-24 noviembre 2019.
Alberto Bermejo
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El Centro Histórico de La Habana (Cuba)
El centro histórico de la Habana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982, es el conjunto colonial más grande de América Latina. Date una vuelta por La Habana Vieja y déjate seducir locamente por esta increíble ciudad caribeña. Abre tus ojos y oídos y comienza a andar por este maravilloso lugar repleto de recuerdos de una época de mayor esplendor. El puerto y la Plaza de Armas, fortalezas, monumentos antiguos, museos, palacios, bares y restaurantes e iglesias son muchas de las joyas arquitectónicas que se pueden encontrar aquí. Vamos a recorrerla y conocerla mejor, sigue leyendo nuestro blog Oneira.

Aquí se encuentra espléndida la Catedral de San Cristóbal de la Habana, considerada una de las más bellas de América por su maravillosa fachada barroca. Sus obras empezaron en 1748 bajo el control de los jesuitas, pero tras el conflicto sufrido con la Corona española, todos los jesuitas fueron expulsados de la isla. Según se cuenta, los restos de Cristóbal Colón estuvieron en la isla durante 2 años, hasta 1798. A la izquierda del púlpito hay una placa que indica lo mismo, aunque no existe documentación referente a ello. La fachada cuenta con dos torres asimétricas (el diseño en plano no cabía en la realidad) junto a abundantes columnas y hornacinas, descritas por el escritor Alejo Carpentier como “música hecha piedra”. La Plaza de la Catedral es uno de los emblemas de la Habana Vieja. Aquí es donde se encuentra la Catedral y es muy común encontrarse con las conocidas santeras, mujeres que adivinan el futuro o te leen la mano entre otras cosas. A través de la Calle Empedrado se llega a la Plaza de Armas, levantada en 1520 sobre el lugar donde se fundó la ciudad y donde se sitúa el Palacio de los Capitanes Generales, convertido en museo. En esta misma plaza se encuentra el Castillo de la Real Fuerza, uno de los 3 castillos responsables de la protección de la ciudad y también un mercadillo de libros sobre la revolución y sobre grandes personajes cubanos como Fidel Castro, Ché Guevara, José Martí, Camilo Cienfuegos, etc… A menos de 5 minutos de la Plaza de Armas se encuentra la calle Mercaderes y la calle Obispo, agradables lugares donde pasear lleno de tiendas, flores y música. A modo de museo de arquitectural colonial al aire libre, la calle Obispo está rodeada de edificios de los siglos XVI al XIX, entre ellos tiendas históricas y antiguas farmacias. Esta calle une dos almas arquitectónicas del corazón histórico de la ciudad, el estilo colonial y el estilo art nouveau junto a elementos de otras épocas.

Ahora bien, si lo que te apetece es tomarte un cóctel, debes visitar la Bodeguita del Medio. El lugar se convirtió en un punto de encuentro de artistas, políticos e intelectuales, entre ellos Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, Alejo Carpentier y lógicamente Ernest Hemingway. Hemingway vivió durante más de 6 años en la habitación 511 de la última planta del Hotel Ambos Mundos, un lugar muy visitado por los viajeros de la isla. Conoció a la perfección La Habana y muchos de los establecimientos de la zona aprovecharon su enorme influencia para asentarse. Otro cóctel muy típico es el daiquirí, inventado en el Floridita, un restaurante que cuenta con un busto de Hemingway esculpido por Fernando Boada. Quien confeccionó la famosa bebida fue el camarero Constantino Ribalaigua en 1930, hecho a partir de ron blanco con limón, azúcar, unas gotas de marrasquino y hielo, sabor respaldado por el propio Hemingway. El mismo escritor realizó sus novelas más famosas en Cuba. En la finca La Vigía se dio cuenta de que había ganado el Premio Nobel en 1954: “Este premio corresponde a Cuba, pues mis obras fueron realizadas e imaginadas aquí, con el pueblo de Cojímar, de donde soy ciudadano”. A 10 minutos de distancia del Floridita está la Plaza Vieja, levantada en 1559 con el nombre inicialmente de Plaza Nueva. Es una plaza porticada con una sucesión de edificios históricos de 4 siglos diferentes. El más conocido es la Casa del Conde Jaruco, de estilo hispanoárabe y barroco. Los siguientes dos edificios son del siglo XVII y el último es el hotel-palacio Cueto. Justo enfrente se encuentra el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. El Palacio de la Artesanía es un antiguo edificio inaugurado en 1780 como hogar del prestigioso Mateo Pedroso. Es un complejo comercial, histórico, recreativo y cultural repleto de cubanía situado en un antiguo palacio de carácter barroco. Obviamente y como en toda La Habana, la música en directo es completamente normal.
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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