Poemas de amor del Antiguo Egipto
En diciembre de 2019 Oneira club de viajeros organiza un viaje al Antiguo Egipto que nos permitirá conocer en profundidad la expresión artística de esta gran civilización. Hay algunos elementos pocos conocidos, literarios, de esta cultura que me gustaría subrayar en nuestro blog Oneira.
Destaquemos inicialmente que los egipcios fueron muy discretos y comedidos al tratar y expresar sus opiniones respecto al sexo. El arte que refleja escenas eróticas en papiros o en decoración fueron productos de artistas o escribas que a modo de travesura plasmaron sus impresiones y sentimientos sobre el tema, siendo siempre un trabajo ajeno a la corte. Importante destacar que las mujeres en la sociedad faraónica gozaban de igualdad legal con respecto a los hombres, repercutiendo en una liberada vida sexual, que en no pocos casos implicaba tomar la iniciativa en la seducción. El lugar ideal para disfrutar los encantos del amado o la amada, uno era esencialmente perfecto para estas lides: el jardín, entre plantas o en un coqueto pabellón.
Empero lo que quiero destacar en esta entrada son los poemas amorosos del Antiguo Egipto. Estos poemas nos hablan del amor de un modo que nos resulta muy cercano. Con equívocos, anhelos, desdichas y satisfacciones de enamorados; sentimientos de hace más de tres mil años, en el valle del Nilo. Los poemas de amor del Antiguo Egipto nos hablan de la fascinación por la amada, del deseo, de complicidades; sentimientos a todas luces eternos. El amado y la amada es representado como “hermano” o “hermana”, identificando al amor como fuerza de hermanamiento, de cercanía. Nos sorprenden con su ritmo y musicalidad, con una plasticidad y belleza admirables. Algunos, con unos toques de erotismo. Veamos:
A mi amado encontré en su lecho
Mi corazón rebosaba de alegría.
Nos dijimos “nunca de abandonaré”
Nuestras manos se han unido.
Caminamos juntos. Te acompaño
A todos los lugares agradables.
Para él, yo aventajo a todas las
Mujeres.
Nunca me romperá el corazón.
Oh amado. Qué dulce es seguirte
en el río…
y bañarme ante ti.
Quiero dejarte ver mis encantos a
Través del traje de las más finas telas,
cuando está mojado.
Yo entro en el agua contigo y salgo
Hacia ti con un pescado rojo bello en
mis manos.
Ven, mírame…
La poesía amorosa aparece exclusivamente en el Reino Medio, llamado Nuevo, entre el 1300 y 1100 a.C. Las cuatro colecciones de poeamas identificadas se encuentran 3 sobre papiro (Papyrus Harris 500 -British Museum-; Papyrus Turin 1996 y Papyrus Chester Beatty -British Museum-) y la cuarta como ostracón-el fragmento de una piedra alisada para escribir sobre ella o en un gran jarrón, como es el caso-
Los poemas se reflejaban en escritura jeroglífica, una expresión de la propia psicología de los egipcios. Para ellos, la realidad se encontraba más allá de lo aparente, de lo visible. Lo evidente para ellos se tornaba insuficiente o parte de una ilusión. De hecho el dibujo egipcio viene a representar una definición y exposición que contiene la suma máxima de realidad, representando a plenitud la esencia intermporal y permanente de los seres. Ello confería una gran expresividad a su poesía, mostrando la parte alegre y jovial del pueblo egipcio.
Encuentro a mi amado pescando
Con sus pies hundidos en los bajíos
Tomamos el desayuno juntos
Y tomamos cerveza.
Le ofrezco la magia de mis muslos
El queda atrapado en el hechizo.
¡Cuando nos besamos y sus labios se entreabren
vuelo a la altura de las nubes sin cerveza!
¡Qué paraíso ganado, qué plenitud,
qué vuelco celestial de los acontecimientos!
¡Ah, alza una para Menkat, Nuestra Señora del Licor,
pero mantén la boca apretada
sobre la muchacha!
Alberto Bermejo
Oneira CLUB DE VIAJEROS
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Ljubljana, la ciudad del amor y los dragones
Seguimos publicando posts en torno a nuestro viaje a Croacia y Eslovenia de octubre 2019. La capital de Eslovenia es una pintoresca ciudad considerada el diamante europeo por descubrir. Su preciosa estructura arquitectónica es equiparada a la de la hermosa Praga. Liubljana, corazón del país y cosmopolita, transmite una enorme tranquilidad, especialmente gracias a sus enormes zonas peatonales en las que son un placer pasear. Difunde un increíble ambiente que se centraliza en su Casco Antiguo y en la orilla del río Ljubljanica, conocido como “el río del amor”. El nombre de la ciudad deriva de “ljuba” que en eslavo significa “amada”. La ciudad se sitúa en el interior de Eslovenia, en la que los monumentos, la naturaleza y sus castillos conquistan las verdes praderas. Se fundó como campamento militar romano hace más de 2 mil años donde ahora viven menos de 300 mil personas. Una ciudad que ha compartido con sus visitantes los vestigios del periodo romano como la localidad de Emona, o su precioso Casco Antiguo donde se encuentran los lugares más emblemáticos. El dragón es en efecto, por derecho propio, símbolo de la capital eslovena (luego contaremos por qué), una de las ciudades más modernas, tranquilas y limpias de toda Europa. Llegó a estar bajo dominio francés durante las Guerras Napoleónicas. En el s. XIX fue centro de movimientos revolucionarios nacionales y en 1919 pasó a integrarse en Yugoslavia hasta que en 1946 pasó a ser capital de Eslovenia.
Ya en la ciudad, lo primero que recomendamos visitar es el Castillo de Ljubljana. Rebelándose sobre un macizo boscoso en el interior de la urbe, el castillo custodia la ciudad desde hace casi 900 años, aunque este fue reconstruido en el siglo XV. Actualmente es de gran utilidad para organizar eventos y bodas y para aquellos que prefieren no andar mucho se puede ascender a través de un funicular. Muy cerca del castillo se encuentra la Plaza Preseren, la más célebre y concurrida de la ciudad. Ubicado junto al río Ljubljanica, se manifiesta fascinante por su afamado Triple Puente, construcción proyectada por el arquitecto de renombre munadial Jože Plečnik. En esta misma plaza está emplazada la Iglesia Franciscana de la Anunciación, de estilo barroco con una fachada excelente. La plaza está dedicada al poeta esloveno France Preseren, conmemorada por una estatua en la misma. A 5 minutos andando, está situado el Puente de los Dragones,
creación ejemplar de art nouveau. Rodeado por 4 dragones, hace alusión al mito del comienzo de la ciudad, según el cual Jasón y los Argonautas habrían vencido en esta región a un inmenso dragón, que actualmente es el símbolo principal de Ljubljana. También muy cerca se encuentra la preciosa Catedral de San Nicolás, con una magnífica cúpula verde, dos torres hermanas apuntando al cielo y un impresionante órgano en su interior. La iglesia es en la actualidad de estilo barroco aunque anteriormente fue gótica. En la calle de al lado y en dirección al rio se puede apreciar el Mercado Central de Ljubljana, diseñado también por Jože Plečnik hace casi 80 años. De estilo renacentista, está constituido por un recinto porticado, levantado completamente en paralelo al rio Ljubljanica entre dos de los puentes más característicos de la ciudad, el de los Dragones y el Triple Puente. Muy cerca se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad, erigido en el año 1484 en estilo gótico. En su interior se puede disfrutar del antiguo emblema de la ciudad junto con una estatua de Hércules del siglo XVII. Frente al consistorio está la Fuente de los 3 ríos de Carniola. Acercándonos a la zona más verde de la ciudad (más si cabe) se encuentra el Parque Tívoli, cuyo paseo central también fue trazado por Plečnik. Es común encontrar gente paseando, en bicicleta, divirtiéndose al aire libre y otras muchas actividades. Nos gustaría hacer una mención especial a esta gran ciudad, ya que Liubliana fue declarada Capital Verde Europea en el año 2016. Sus espacios comunes sin coches ni tráfico permiten que tanto peatones como ciclistas sean la forma mas común de transitar la ciudad. De hecho, también dispone de un transporte ecológico que utiliza la electricidad para desplazarse, conocido como kavalir. Posee además cerca de 540 m2 de zonas verdes por cada ciudadano que están conservadas de forma admirable. Así pues, confirmamos que Ljubljana es un espacio con aires, lagos, ríos y calles que destacan por su calidad lo que permitirá a los viajeros disfrutar aún más de esta pequeña aventura.
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Las Cuevas de Postojna: Eslovenia subterránea
Postojna se encuentra en Eslovenia, nuestro destino Oneira de Octubre 2019. Posee 24 km de salones, pasadizos subterráneos y recovecos y el paso del tiempo ha permitido esculpir de una forma maravillosa, lo que muchos consideran una obra maestra de la naturaleza. El parque esconde un mundo fantástico repleto de esculturas y misteriosos animales donde los viajeros pueden descubrir los detalles sobre la historia de la cueva y su origen. Estos depósitos minerales han ido uniéndose formando figuras parecidas a pilares, cortinas y otras formas geométricas cautivadoras las cuales se pueden apreciar a lo largo de 5 km. Conozcamos algo más de este milagro geológico.
La cueva fue descubierta hace 800 años y en la actualidad proponemos un interesante recorrido en tren por debajo de sus arcos colosales, ante una imagen salpicada de impactantes figuras formadas por piedra caliza. A causa de su excepcional apariencia, Postojna transporta al visitante a un espléndido viaje al interior de la Tierra, habiendo recibido actualmente a más de 36 millones de personas en sus 200 años de actividad.
Ya en el interior del tren, hay que tener cuidado de no ponerse de pie para evitar las afiladas estalactitas sobre nuestras cabezas. El final de la ruta termina en la Gran Montaña, desde donde empieza el recorrido a pie. El lugar recibe este nombre a causa de un antiguo desmoronamiento del techo que eliminó la mayoría de las estalactitas, y desde aquí se tienen unas vistas magníficas de la cueva. Tras pasar el conocido “puente ruso” se llega a la zona de Cuevas Bonitas, cuyo nombre proviene de formaciones calcáreas de un tamaño impresionante formadas tras una lenta sucesión de millones de años. Posteriormente aparece la Sala Roja, llamada así a causa de la tonalidad rojiza de las paredes, producida por la erosión del agua sobre algunas partes minerales como la arcilla y el hierro. Por debajo del puente ruso se encuentra la Sala de Conciertos, con capacidad para miles de personas y donde se han organizado eventos durante más de 100 años. El lugar recibe este nombre tras organizarse aquí el Congreso Internacional de Espeleología en el año 1965 aunque desde 1865 se llamaba Salón de Baile ya que se organizaban ostentosas danzas con una impresionante iluminación. Su interior esconde 150 especies distintas de animales, siendo considerada la cueva más biodiversa del mundo. En la Antigüedad se pensaba que un dragón vivía en las profundidades de la cueva, pero se confirmó que lo que ahí abajo merodeaba era un proteus anguinus, una extrañísima salamandra albina y ciega. De 35 centímetros de tamaño, asemeja a una cría de dragón a causa de su forma alargada, su recta mandíbula y su color rosado. Próxima a la Cueva de Postojna se sitúa el Castillo de Predjama, el más grande del mundo en el interior de una cueva. Lleva 800 metros incrustado en una pared rocosa de más de 120 metros de altura y a través de enigmáticos pasadizos conecta con una cueva interior. El castillo sirvió como alojamiento a su famoso dueño, Erasmo de Predjama y también fue escenario de numerosas películas.
Eslovenia, inspiración y naturaleza
Además de Croacia, nuestro viaje ONEIRA de octubre 2019 nos lleva a conocer una parte de la belleza natural de Eslovenia. Este país es tan longevo como las montañas y tan joven como un niño recién nacido. Eslovenia tiene su origen hace más de 1500 años, aunque políticamente como estado-nación no eclosionó hasta los años 90, cuando consiguió su independencia.
Eslovenia comenzó con el desplazamiento en masa de los celtas, muchos siglos atrás, consolidada por la aparición de los Habsburgo a finales del s. XIII. Sus antiguos pobladores comerciaron con romanos, acabando la región aliándose con Roma. A partir del s. XIV se incorporó a los territorios de los Habsburgo, uniéndose al Imperio Austrohúngaro. La Primera Guerra Mundial debilitó la suerte de los eslovenos, estableciéndose el reino de los croatas, serbios y eslovenos que en el año 1929 recibió la denominación de Yugoslavia. El dolor de este país se recrudeció con la terrible Segunda Guerra Mundial quedando la región dividida. En 1991 obtendría su independencia. En los últimos años el país se ha unido a la UE, a la OTAN y a la ONU, siendo su moneda oficial actualmente el euro.
Eslovenia ha sido la inspiración de muchos artistas y personalidades, entre ellos Ernest Hemingway, escritor y periodista estadounidense considerado uno de los novelistas más importantes del siglo XX. Relató un capítulo de su historia personal en su novela Adiós a las armas (A Farewell to Arms). Aquí contó la historia de amor entre un joven soldado y soñador llamado Frederick Henry con Catherine Barkley, una encantadora enfermera. Buena parte de la historia relata la Batalla de Caporetto, la cual se produjo en la ciudad eslovena de Kobarid. Hemingway fue en la vida real conductor voluntario de ambulancias para las tropas italianas y fue herido en las piernas durante la guerra. Allí conoció a una enfermera con la que disfrutó una historia romántica similar. Otro personaje famoso que vivió la I Guerra Mundial en Kobarid fue Erwin Rommel, quien posteriormente sería conocido como Zorro del desierto. Respecto a la naturaleza, existe una ciudad situada entre la costa adriática y los alucinantes Alpes Julianos conocida como Liubliana (Ljubljana), construida en el siglo XII y asentada a los pies de un castillo medieval. Gracias a su magnífica situación cercada por bosques y altas montañas, sus nieves perpetuas a causa de la cercanía de los Alpes y su respeto por la naturaleza tanto fuera como dentro de la ciudad, esta se convirtió en 2016 en Capital Verde Europea. Este país, repleto de paisajes y cuevas espectaculares, gastronomía y excelentes vinos posee la capacidad de maravillar y embobar a aquellos que lo descubren. ¡Os invitamos a conocerlo!
Daniel Bermejo
Alberto Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Marco Polo en Croacia
¿Sabéis que hay una corriente de opinión que afirma que Marco Polo nació y vivió en Croacia, nuestro destino viajero Oneira para octubre de 2019? Los croatas se jactan de ello en toda ocasión que se les presenta. Lo contamos en nuestro blog.
Se dice que en el año 1254 nació Marco Polo, el padre de todos los viajeros y el más famoso de todos los tiempos. Curiosamente, se especula que lo pudo hacer en una isla croata, Korcula, a 120 kilómetros de Dubrovnik y en un lugar con una increíble sensación a ciudad medieval amurallada con torreones y almenas.
Como mercader y explorador, Marco Polo fue famoso por sus viajes a Asia a través de la Ruta de la Seda, visitando países actuales como China, Turquía, Irak, Egipto, Irán y muchos más. En Korcula la gran mayoría de personas hablan croata pero algunos conversan en un magnífico dialecto melódico que deriva de la mezcla del croata meridional, el latín, el veneciano, el griego e incluso palabras utilizadas en la náutica. La ciudad es pequeña y agradable gracias a sus callejones con suelos de mármol repletos de edificios góticos y renacentistas. En aquella época la isla estaba controlada por los venecianos, aunque eso no cambia que Marco Polo naciera en lo que actual e históricamente fue Croacia.
En el año 2011 y casi 700 años después de su fallecimiento, Marco Polo se convirtió en el tema central en una pequeña discusión diplomática entre Croacia, Italia y China, ya que Stjepan Mesic, expresidente croata, tras inaugurar un museo dedicado a este dijo que Marco Polo nació en Croacia y permitió abrir China a Europa. Esta declaración enfadó a los medios de comunicación de Italia, confusos por, según sus palabras, apropiarse de uno de sus tesoros nacionales más importantes. Y es que, tras esta divertida situación, nos imaginamos lo que vivió y sufrió como viajero, todo empezando en Korcula o quizás en Venecia, en aquellas tierras donde probablemente descubriera su pasión por viajar y por la que muchos cientos de años después también lo hacemos nosotros gracias a sus increíbles aventuras. Una persona capaz de integrarse en un mundo absolutamente desconocido, empaparse de cultura asiática y regresar para poder contarlo todo. De hecho, la leyenda cuenta que cuando él estaba con la muerte acechándole, algunos familiares se acercaron para el último adiós. Uno de ellos le preguntó si todo lo que vio y relató era cierto y Marco Polo, tajante, claro y conciso respondió: “No conté ni la mitad de lo que vi”.
Daniel Bermejo
Alberto Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Viajes por la historia de Europa. Un libro de Altares
Me permito robarle el subtítulo de una de sus obras a Guillermo Altares, pero es que queda que ni pintado para este post de mi blog. Estoy convencido que no se molestará en absoluto, porque voy a hablar de su libro Una lección olvidada, que es mi principal propósito.
Sigo a Guillermo y a toda la cuadrilla de eruditos en el programa semanal de Onda Cero La Cultureta, que actualmente se radia los viernes por la mañana y que también tenéis su podcast a vuestra disposición. Carlos Alsina dirige una tertulia semanal sobre libros, series, cine y documentales, que hace las delicias de cualquier cultureta que se precie, dado que te permite estar al día del mainstream (dicho en el mejor sentido de la palabra). Y ahí los tenéis todos: además de su director y de Guillermo, están Rubén Amón, Rosa Belmonte, Sergio del Molino y J.F. León, por nombrar el equipo actual.
Guillermo Altares publicó en Tusquets en octubre de 2018 este estimable volumen que todo viajero debe leer, si además tiene interés por la historia, y en especial por la de nuestra Europa. En ONEIRA me he propuesto, además de seguir abordando grandes viajes a grandes destinos, acercarme todos los años con el club a uno o dos rincones de nuestra Europa. La tenemos muy cerca y sin embargo, nos es muy desconocida. Este año 2019 comenzamos la andadura de ONEIRA club de viajeros con Nápoles y alrededores y Croacia y Eslovenia (en octubre 2019); el año próximo nuestro plato fuerte europeo será Polonia, con un espectacular viaje de 10-11 días en julio por un fascinante destino. No os lo perdáis.
Pero concentremos el tema en el libro de Altares. Es uno de los libros más estimulantes que he leído en los últimos años. Como afirma el autor, Europa es una densa trama de historias sobre la que se cierne la tentación del olvido. Una lección olvidada se centra en escenarios, episodios y personajes que podemos hallar en la historia de Europa: una combinación de civilización y barbarie que nos debería hacer reflexionar a todos. Sobre todo, para no volver a repetir algunos de estos aconteceres.
El autor propone como inicio de nuestra historia la cueva de Chauvet, con figuras de arte paleolítico que pueden visitarse en Francia. El Paleolítico Superior comenzó en Europa hace 45.000 años. Guillermo nos cuenta también la historia de Ötzi, el Hombre de los Hielos, la momia encontrada en los Alpes en 1991 y toda la información que se recoge de él en el museo italiano de Bolzano. O recrea algunas historias de los griegos y sus antecesores que fueron cuna de nuestra civilización, como también lo fue Roma, (pasamos allí un día en enero antes de iniciar nuestro periplo napolitano) a quien dedica un capítulo concentrado en la figura de Nerón que sufriera todo tipo de vilipendios. Curiosa la historia de Cirencester, en Inglaterra, su anfiteatro, y su conexión con la Pompeya que visitamos a principios de año con ONEIRA. Una lección olvidada nos habla también sobre la herejía de los cátaros, y el exterminio judío en Europa. En otro de sus capítulos recoge la vida de Caravaggio, durante el doloroso siglo XVII. Recrea también el infausto terremoto de Lisboa de 1755 y otros grandes desastres en nuestro continente. Altares dedica un capítulo a la colonización de Australia por los europeos: los ingleses llegaron allí para organizar en nuestras antípodas una cárcel (conoceremos esta historia mucho mejor in situ, cuando visitemos Australia en 2020 con ONEIRA). Europa fuera de Europa. Hay lugar en el libro para el París de las grandes revoluciones, para Sherlock Holmes (y Baker Street), para batallas de la I Guerra Mundial, encontramos Madrid capital del dolor por nuestra Guerra InCivil. También duras historias soviéticas y las huellas de la II Guerra Mundial en Berlín.
Y mucho más es lo que nos ofrece esta magnífica obra que no dejará a nadie indiferente. Espléndidamente escrita. Desde aquí recomiendo su lectura; que además puede hacerse al tiempo que ponemos pie en los lugares que el autor recorre por sus páginas. Porque como se indica en la contraportada, con ser fascinantes los temas, lo mejor es cómo se cuentan las historias y nuestra historia: una mezcla de narración histórica y crónica de viajes imprescindible para nuestros días.
Aquí tenéis un link al libro en Amazon:
https://www.amazon.es/Una-lección-olvidada-historia-Memoria/dp/8490665915
Alberto Bermejo
Oneira CLUB DE VIAJEROS
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Pula, ciudad romana
Seguimos conociendo algunas de las importantes poblaciones que descubriremos en Croacia y Eslovenia el próximo mes de octubre 2019 con nuestros viajeros. Dedicamos hoy nuestra entrada a Pula.
Pula, la ciudad más grande de Istria, se convirtió ya en la época romana en el centro administrativo de la península. La región tiene una enorme tradición en la elaboración de vino, el trabajo con la pesca, la fabricación naval y el turismo. Por su disposición geográfica, Pula perteneció a numerosos países, reinos o imperios a lo largo de su historia como por ejemplo al Imperio Bizantino, a la república de Venecia, Génova, al Imperio Austrohúngaro, Italia, a la región soviética de Yugoslavia y finalmente en el año 1991 se integró en el territorio croata tras la independencia del país.
El clima de la ciudad, cálido, suave y maravilloso sumado a su fantástica ubicación a las orillas del mar Adriático, confirman a Pula como un excelente lugar para desconectar de nuestra agitada vida. No obstante, la ciudad también destaca por una herencia romana impresionante que la distingue de otras poblaciones cercanas. Pula se consolidó como territorio a partir del siglo X a. C., en años de la Antigua Grecia, aunque tras la invasión romana de la península en el año 177 a. C. se fue remodelando.
El Anfiteatro de Pula es el símbolo de la ciudad y posee un estado de conservación excepcional. Se construyó con piedra caliza al mismo tiempo que el famoso Coliseo de Roma, en el siglo I, con una capacidad de más de 20 mil personas donde se organizaban espectáculos con gladiadores. Posee una planta elíptica de 130 metros de longitud y conserva 72 arcos sobre toda su circunferencia. En épocas posteriores se utilizó para ferias de caballeros y justas medievales. En la actualidad los pasadizos subterráneos se han convertido en salones de exposición sobre la producción de aceituna y vino. En honor al emperador Augusto, el Templo de Augusto fue construido en el año 14 d. C. y se encuentra en el antiguo foro romano de la ciudad. Ha sido utilizado como iglesia, museo arqueológico e incluso granero, pero tuvo que ser reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial. Cerca del templo se encuentra el Arco del Triunfo, construido hace más de 2 mil años por la familia de los Sergios, personas pudientes que tuvieron importantes cargos en la ciudad. Fue en la antigüedad la puerta de entrada y actualmente conecta con una vía peatonal repleta de comercios. La Capilla de Santa María Formosa es de origen bizantino, se construyó en el siglo VI y en otro tiempo formó parte de la gigante basílica de Santa María Formosa. La Iglesia de San Francisco, de estilo románico tardío fue construida a finales del siglo XIII a partir de piedra blanca rematada con un fantástico pórtico. A unos minutos se encuentra la Catedral de Pula, sacramentada a la Virgen María y fundada en el siglo V. Si disponéis de tiempo también recomendamos lugares como la Iglesia de San Nicolás, el Castillo, el Museo Histórico y Marítimo de Istria y la Puerta de Hércules.
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Un paseo por Rovinj
Rovinj es un precioso pueblo costero, uno de los más románticos y expresivos de todo el Mediterráneo. Esta pequeña localidad de menos de 15 mil habitantes seduce al viajero gracias a su centro histórico de callejuelas empedradas, su increíble gastronomía, su encantador embarcadero y el ambiente de sus calles. Su historia se remonta probablemente al Imperio Romano y puede que incluso antes, cuando la región estaba controlada por las tribus ilirias. Por aquella época, Rovinj estaba situada en una isla y no fue hasta 1763 que esta se unió al continente al rellenarse el canal que los distanciaba. La huella más importante en Rovinj la dejó la República de Venecia ya que gobernó la región durante más de 500 años, por lo que se respira cierto encanto veneciano en la ciudad. De hecho, un censo realizado hace poco más de 100 años confirmó que el 98% de los habitantes hablaban italiano. Posteriormente, la ciudad se integró en el Imperio Austríaco, al Reino de Italia, y después de la Segunda Guerra Mundial, a la región soviética de Yugoslavia. Tras la independencia de la región en los años 90, Rovinj pasó a formar parte de la República de Croacia.
El pueblo es un museo al aire libre, silencioso, tranquilo y con sonidos de pájaros que invaden el lugar. Pasear por su Centro Histórico es en sí encantador, gracias a sus expresivas y preciosas calles empedradas. La Catedral de Santa Eufemia es el templo barroco más grande y considerable de toda Istria, con un enorme parecido a la Basílica de San Marcos de Venecia. La patrona Eufemia descansa en un sarcófago de mármol en el interior de la basílica. Se puede subir hasta lo alto del campanario, por encima de los 60 metros y en el punto más alto de Rovinj, desde donde se puede apreciar un océano de tejas color rojo. A través del Arco de Balbi, antigua entrada a la ciudad, puedes acceder a Grisia, la calle principal. Sobre los pies de la catedral hay multitud de artistas con estudios de arte y galerías hallados por doquier, especialmente en agosto. El Paseo Marítimo, repleto de barcos anclados, es un lugar fantástico para respirar y pasear en un ambiente que puede recordarnos tiempos pasados. Al sur de la ciudad se encuentra el Golden Cape, una enorme zona verde con numerosos parques repletos de pinos y cipreses situado al lado del mar. Los habitantes suelen pasear, usar la bici y correr ya que se respira un ambiente de montaña espléndido. A menos de 5 minutos se encuentra la preciosa playa de Lone Bay, especialmente utilizada en verano. Hay otras muchas cosas que aquí se pueden hacer, como ver el atardecer desde el embarcadero, visitar alguna de las islas cercanas, perderte en los mercados locales y visitar Monkodonja.
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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Porec y su Basílica Eufrasiana
En las próximas semanas iremos publicando algunos posts con información relacionada con lugares de interés que conoceremos en el viaje de Oneira club de viajeros a Croacia y Eslovenia que hemos preparado para el próximo mes de septiembre 2019. Comenzamos con una de las plazas más importantes de la Península de Istria: Porec.
Porec vive repleta de vestigios de las numerosas civilizaciones que la sometieron, como los romanos, bizantinos, lombardos y francos, venecianos, austriacos e incluso los napoleónicos franceses.
En la localidad se percibe una fuerte atmósfera característica de una ciudad costera mediterránea hecha de piedra y de arquitectura gótica. Su calle principal, también empedrada y heredada del antaño decumanus romano, es conocida como la Decamanus Street. Es el eje central de la ciudad y está cercado por magníficas construcciones góticas y románicas transformadas en la actualidad en restaurantes, bares y tiendas. Algunos han conseguido mantener o reavivar el antiguo brillo de las edificaciones, generando en el interior verdaderas obras de arte revitalizadas por la modernidad. El Museo de la Ciudad es ejemplo de ello, con más de 2 mil piezas que muestran el pasado de la zona desde hace miles de años. Muy cerca del centro se encuentra la Basílica Eufrasiana, núcleo de la antigua ciudad de Porec y de su centro episcopal, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hereda su nombre del obispo que transformó el clandestino lugar de culto de San Mauro en una estructura religiosa. Noble muestra de la herencia de Bizancio, es una auténtica joya utilizada como oratorio desde el siglo VI en cuyo interior hay valiosos mosaicos muy bien conservados de oro tanto en el suelo como en el crucero central. Los motivos aluden fundamentalmente al culto mariano, rememorando algunos santos o presentan pasajes bíblicos. Imprescindible su visita. Destaca su atrio con arcos y paredes con bajorrelieves.
En Porec hay otros edificios de gran interés, como los palacios barrocos de Polseni, Vergottini y Sincic o los palacios góticos de Manzini, Leone y Zucatti entre otros.
Daniel Bermejo
ONEIRA club de viajeros
info@oneira.es
Opatija, Bella del Adriático
Opatija. Situado en el norte oriental de la Península de Istria, protegido de fríos vientos y sumergido en una siempre verde vegetación, el lugar se deleita de los increíbles beneficios de su maravilloso clima mediterráneo, advirtiendo a los viajeros de su belleza. Opatija es conocido como la Reina del turismo o la bella del Adriático. Desde finales del siglo XIX, Opatija fue para el Imperio Austrohúngaro un complejo de instalaciones de salud e invierno, donde aún quedan numerosos hoteles de lujo como recuerdo del antiguo esplendor. El lugar rebosa de villas, grandes edificios, parques y bellezas arquitectónicas a su alrededor, siendo también conocido por sus deliciosos vinos, cafés y chocolates.
En el año 1844 un patricio de Rijeca, Hignio Scarpa, construyó el árbol de la bahía y repobló los bosques de robledales de la plaza. Los habitantes de Opatija han tenido un especial cuidado por sus jardines privados, donde plantan kiwis, mandarinas y otros cítricos. Estos parques han sido cuidados durante siglos por donaciones que realizaban muchos marineros que recalaban en su puerto. De hecho el símbolo de la ciudad es la camelia japonesa. El buen clima atrajo a la aristocracia europea, adonde se trasladaban para invernar huyendo de los rigores climáticos de Centroeuropa. Desde el siglo XIX Opatija se convirtió en un centro de salud, hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. En esta ciudad pasaron largas temporadas monarcas como Francisco José I, el músico Gustav Mahler, Isadora Duncan o Chekhov.
En Opatija se pueden visitar algunas galerías de arte como el Pabellón de Arte Juraj Spörer y la Galería-Estudio Giulio Bonacic entre otros. Recomendamos también visitar la Iglesia de St James junto a su monasterio, el Jardín Botánico de la ciudad, singular y espléndido, el Ucka Natural Park, valioso en flora y fauna como el buitre leonado, la iglesia de la Anunciación con su poderosa fachada neorromántica y la Fontana de Helios y Selena, representante del Sol y la Luna. Los hoteles y las villas son impresionantes, pero si hay que mencionar uno de ellos, recomendamos Villa Angelina, levantado en 1.844 que se puede visitar en el Jardín Botánico, ya que actualmente es un museo.
Daniel Bermejo
Alberto Bermejo
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