Los libros aman Estambul
La Ciudad de Estambul es mágica y voluptuosa, de cultura milenaria e historia extraordinaria. Sus sonidos, su olor, sus colores, excitarán nuestros sentidos. El emperador romano Constantino el Grande fundó la ciudad denominándola en un acto de egolatría Constantinopla, hasta entonces conocida como Bizancio. Tras su caída en 1453 pasó a formar parte del Imperio Otomano. Edmondo de Amicis escribió: “Estambul, una belleza universal donde poeta y arqueólogo, diplomático y comerciante, princesa y marinero, norteño y occidental grita con la misma admiración. Todo el mundo piensa que esta ciudad es el lugar más hermoso del mundo”.
Estambul siempre fue un lugar de gran inspiración literaria, un paraíso del arte y las letras. A continuación os presento una breve reseña de algunos de los mejores libros que se han escrito con Estambul como referencia, textos claves para entender esta ciudad milenaria, Estambul, que conoceremos a la vuelta del verano.
El premio Nobel de Literatura 2006 Orhan Pamuk nos ofrece un canto de amor a esta gran ciudad y es uno de sus libros más populares. Además de una narración generosa encontramos fotos de archivo de Ara Güler. Se detiene a reflejar los distintos ambientes y la diversidad cultural de la metrópoli.

Para Orhan Pamuk esta es la mejor novela sobre Estambul. Recrea episodios centrados entre el fin del Imperio Otomano hasta el comienzo de la II Guerra Mundial. Presenta al protagonista Mümtaz atormentado por recuerdos de una relación sentimental fracasada y su confusión mental en el marco de los prolegómenos de la guerra.
Este libro del español Antonio Gala tuvo un gran impacto en la imagen que teníamos sobre Turquía. Un libro cargado de erotismo que fue llevado con éxito al cine y protagonizado por Ana Belén.
El año del título, 1453, refiere a la caída de Constantinopla. Buena parte de los historiadores lo hacen coincidir con el final de la Edad Media. Durante 55 días gloriosos los defensores de la ciudad luchan a sangre y fuego contra el enemigo otomano.

Detrás del seudónimo de Pierre Loti se esconde el francés Julien Viaud responsable del mito del exotismo oriental vinculado a Estambul. Narra una historia de amor apasionado con Aziyadé, joven que formaba parte del Harén imperial en el siglo XIX. Perite conocer mejor la visión del Imperio Otomano del s. XIX.
Libro de viajes, y no de un cualquiera. Una de las primeras guías que se editaron de Estambul. Recoge esta apasionada ciudad a finales de s. XIX. Edmondo de Amicis fue literato, periodista, militar y gran viajero. Escribiría: “… Constantinopla sin límites, soberbia, sublime, ¡Gloria a la creación y al hombre! ¡Jamás soñé tanta belleza!”
Constantinopla: La ciudad deseada por el mundo
El libro con la más detallada y completa narración de la historia de Estambul, la ciudad de las maravillas.
Como veis, literatura para no acabar mientras hacemos preparamos nuestro viaje a Turquía con Oneira club de viajeros en septiembre de 2020.

De nuevo, una conocida novela de Pamuk, que narra en esta ocasión la historia de Kemal, un muchacho que queda prendado de una pariente lejana y renuncia al compromiso con otra mujer, manteniendo una relación fetichista con algunos de los objetos personales de la muchacha. Muestra la sociedad de Estambul de los últimos decenios.
Alberto Bermejo
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El esplendor de Ho Chi Minh City, antigua Saigón
Os proponemos un viaje excitante a una de las ciudades más impactantes de Asia, en la Conchinchina. Saigón continúa manteniendo una rica vida bohemia, artística y deportiva. Veremos como las motocicletas representan el principal medio de transporte en la ciudad y nos embriagará los lugares que conoceremos en esta metrópoli de sabor antiguo, pues al lado de los modernos centros comerciales, hoteles y restaurantes se preservan pagodas legendarias y construcciones coloniales que evocan un pasado vibrante. Vamos a conocerla mejor.
Con su agitada actividad, la moderna Ho Chi Minh (antigua Saigón) apunta hacia el exterior. Se constituyó hace siglos como territorio comercial jemer, aunque su destino le concedería un papel de mayor relevancia. En el siglo XVIII la antes conocida como Saigón se convirtió en capital provincial de la dinastía Nguyen. Durante la segunda mitad del siglo XIX su dirección pasó a manos galas y Saigón se convirtió en capital de la Cochinchina francesa. A lo largo de este periodo se obtuvo un enorme progreso en la arquitectura e infraestructuras de la ciudad, que comenzó a ser conocida como el París de Oriente o la perla del lejano Oriente. En 1954 fue designada como capital del Vietnam del Sur tras la expulsión de los franceses del país. Tras esto, Vietnam quedó fraccionado en dos, al sur una región capitalista secundada por los estadounidenses y al norte una población comunista respaldada por China y la antigua URSS con una guerrilla muy competente conocida como Vietcong. La subsiguiente guerra con los norteamericanos se extendió hasta 1975, el mismo año en que Vietnam del Norte capturó Saigón y la rebautizó como Ciudad Ho Chi Minh. Actualmente y gracias al desarrollo económico y la liberalización cultural, la ciudad se ha adentrado en un periodo de actualización en el que se transforma y reinventa continuamente.

En la ciudad, el lugar de mayor encanto es la calle Dong Khoi, posiblemente la zona más viva de Saigón. Esta calle ganó popularidad durante el protectorado francés, cuando era conocida como Rue Catinat, Sus excelentes hoteles, distinguidas boutiques y agradables cafés convivían con burdeles y bares, y fueron de enorme utilidad a Grahan Greene para ambientar su libro El americano impasible. La administración comunista cerró la gran mayoría de comercios, pero la liberalización de la economía iniciada en el país en 1986 sirvió para restituir el brillo perdido. El ajetreo que vive Dong Khoi no es equiparable a ninguna zona del país, haciendo honor a la antigua denominación del París de Oriente. El Teatro Municipal o Teatro de la Ópera es una maravillosa obra de estilo colonial francés erigida en 1899 como salón de conciertos para los franceses. La obra acogió de forma temporal la Asamblea Nacional de Vietnam del sur en 1956. Una bella escalera se alza hasta la entrada, cercada por 2 enormes columnas con aspecto de divinidades grecorromanas. Los aleros se encuentran embellecidos con figuras volutas y aladas, y los jardines están rodeados de fuentes y estatuas. Desde el fin de la guerra, el Ayuntamiento, construido entre 1902 y 1908, pasó a llamarse Comité Popular de Ho Chi Minh. En sus inicios fue el Hotel de Ville de Saigón. Es un ejemplo muy valioso de arquitectura colonial francesa por su increíble fachada y para muchos el edificio más bello de la ciudad. Justo en frente del ayuntamiento hay un pequeño parque donde se encuentra la estatua del líder revolucionario Ho Chi Minh, que junto al ayuntamiento dejan una imagen apasionante. La Catedral de Notre Dame, o como los vietnamitas la llaman Nha Tho Duc Ba, es la iglesia más grande levantada por el imperio galo. Cuando se terminó en 1880, su aguja de 40 metros de altura la hizo el edificio más alto de Ho Chi Minh. Sus muros son de granitos embellecidos con azulejos rojos originarios de Marsella. Inicialmente exhibía vidrieras de Chartres, pero fueron destruidas durante la IIGM y fueron sustituidas por vidrio transparente. Frente a la obra se erige una estatua de la Virgen María elaborada en Roma y traída a Vietnam en 1959. Se la rebautizó como Santa María Reina de la Paz, con la esperanza de que proporcionara paz al país destruido por la guerra. 2 campanarios gemelos se elevan 56 metros sobre la plaza de París. Bastante cerca, la Oficina Central de Correos fue proyectada por el famoso arquitecto francés Gustave Eiffel entre 1886 y 1991, siendo esta uno de los edificios más representativos y elegantes de la ciudad. Sobre su enorme fachada de color coral embellecida con ribetes en crema se manifiestan laboriosos rostros de científicos y filósofos famosos junto a bellas inscripciones. Su interior está recubierto por una bóveda que se apoya sobre pilares de hierro forjado de color verde y capiteles dorados. Las baldosas del suelo destacan por sus complicados diseños, especialmente los del vestíbulo, donde simbolizan unos grandes mapas de la antigua ciudad y de la región. A 10 minutos a pie se encuentra el Mercado de Ben Thanh, un lugar ideal de más de 13 mil m2 para realizar las compras que desees. Fue construido por los franceses en 1914 y se puede adquirir casi cualquier cosa, desde textiles como sedas y lugares de fabricación de ropa, joyas, alimentación e incluso lugares para comer.

Los recuerdos de la guerra también perviven en Saigón. El Palacio Presidencial, Palacio de la Reunificación o Palacio de la Independencia es un edificio histórico cercado por amplios jardines y símbolo esencial en la historia política de Vietnam. Durante el siglo XIX fue residencia del gobernador francés y posteriormente fue ocupado por el presidente survietnamita Ngo Dinh Diem, quien lo denominó Palacio Presidencial. Van Thieu, posterior presidente, se reunía con presidentes y personalidades en la sala de recepciones internacionales. Este mismo decidió huir en helicóptero desde el helipuerto de su azotea justo antes de que las tropas del Norte atacaran Saigón. Muy cerca del palacio se encuentra el Museo de Recuerdos de la Guerra, uno de los más famosos de Vietnam, visitado por medio millón de personas al año. Está formado por una serie de salas temáticas en diferentes edificios y por un equipamiento militar situado en el interior de un patio amurallado. La maquinaria pesada de guerra es lo primero que se observa al entrar a las instalaciones, como cazas, helicópteros, bulldozers, tanques, morteros, etc… Su edificio central está formado por varias salas donde se puede apreciar el armamento usado por los estadounidenses, carteles propagandísticos, imágenes de periodistas que cubrieron el conflicto, imágenes tristes de los efectos de la guerra y demás. También hay una zona con objetos relativos a la primera guerra de Indochina con los franceses, una impresionante guillotina y una recreación de las celdas donde el gobierno del sur encerraba a sus presos.

Los vietnamitas han hecho uso durante siglos de complicados túneles como los de Cu Chi y Vinh Moc. A 40 km de Dong Khoi se encuentran los túneles Cu Chi, claves en la derrota de las tropas americanas durante la guerra de Vietnam. Con sus más de 200 km, son un entramado de túneles y pasadizos interconectados entre sí usados por los soldados del Vietcong (Frente Nacional de Liberación de Vietnam) y excavados por los lugareños con herramientas rudimentarias. Se emplearon como sistemas de comunicación y escondite. En ellos se podían ubicar hospitales, zonas de almacenamientos de alimentos y armas, cocinas, centros de operaciones, zonas de vivienda, etc… Las tropas estadounidenses sabían de su existencia y emplearon sistemas de visión por infrarrojos y perros rastreadores y a pesar de todo nunca fueron capaces de descubrirlos por completo. A pesar de que los túneles eran generalmente pequeños y discretos, los más importantes contaban con 3 niveles y podían medir más de 10 metros de profundidad. Se construían lo más angostos posibles para que los soldados estadounidenses, más corpulentos y grandes que los vietnamitas, no pudieran acceder. Para intentar encontrarlos, los americanos probaron, entre diferentes instrumentos, estetoscopios. Los soldados norteamericanos encargados de acceder a los túneles eran conocidos como ratas de túnel y su misión era inutilizarlos. Se protegían con máscaras para paliar los efectos de los gases que lazaban al interior de los túneles para echar de los túneles a los guerrilleros. Tras la proyección de un video sobre la historia del túnel, los viajeros son llevados a una zona con duplicados de trampas reales y con maniquíes del Vietcong. Después se puede acceder a unos túneles (no es obligatorio) ampliados para que los visitantes occidentales puedan entrar, resultandos aún claustrofóbicos para muchos.
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Daniel Bermejo
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Breslavia (Polonia) la Venecia de Europa del Este
Wroclaw, o en nuestra lengua Breslavia, también llamada “flor sagrada de Europa”, es la cuarta ciudad de Polonia y capital de Baja Silesia, región de tradición minera. Aquí han convivido distintos credos y nacionalidades y es la menos polaca de las ciudades de Polonia. Perteneció a polacos, checos, austriacos, húngaros y alemanes. Destaca por una colección interminable de templos góticos y puentes bellísimos sobre canales que reproducen la estampa más fotografiada de la ciudad. De origen eslavo, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial ha pertenecido a administraciones germanas. Esta ciudad cuenta con una personalidad única y especial. Los viajeros de Oneira quedaremos enamorados cuando pongamos pie en sus calles este verano.
El encanto de su acogedor centro histórico, de influencias austriacas, bohemias y prusianas constatables en su maravillosa plaza del mercado (Rynek) junto a sus 12 islas, parques ribereños y los más de 130 puentes la convierten en algo único. De hecho, es internacionalmente conocida como la Venecia de Europa del Este por la gran cantidad de islas integradas a lo largo y ancho del río Oder. Sin embargo, Breslavia no es exclusivamente un semblante bonito, sino que también es la cuarta ciudad más grande de Polonia, el principal centro comercial, educativo e industrial de la zona y un agitado foco cultural, con una cantidad considerable de teatros, festivales importantes del país, una divertida vida nocturna y una abundante comunidad de estudiantes.
Su origen se remonta al siglo X, cuando el monarca Vratislav de Bohemia construyó un castillo en la intersección entre la Ruta del Ámbar y la Vía Regia. Este territorio adoptó el nombre del rey, siendo conocida como Vratislavia o Wratislaw. A finales del siglo X la ciudad fue ocupada por Miecislao I, incorporándose al recién formado Reino de Polonia. Con el linaje Piast se transformó en capital del ducado de Silesia, desvalijada por los mongoles varios años más tarde. Por primera vez, el nombre de Breslau se manifiesta en el siglo XIII tras la llegada de los alemanes. Desde aquellos días se rigieron por la Ley de Magdeburgo, incorporándose después en la Liga Hanseática. Tras la muerte del último duque del linaje Piast sin heredero a principios del siglo XV, se produjo un enfrentamiento entre Polonia y Bohemia por el control de Silesia y su capital. La pugna terminó con victoria de Bohemia, incorporándose Silesia al Sacro Imperio Romano Germánico. El siglo XIX se significó el desarrollo económico de la ciudad, convirtiéndose en la sexta más importante del Imperio Alemán. Tras la IGM, la gran mayoría del territorio de Silesia pasó a formar parte de Polonia. No obstante, Breslavia se incorporó al Estado Libre de Prusia, el mayor estado alemán durante la República de Weimar. Posteriormente, las ideas nacionalsocialistas calaron profundamente en la población local, obteniendo Hitler uno de sus mejores resultados electorales. En 1945 la ciudad padeció el cerco ruso durante más de 3 meses, evidenciando la derrota de Alemania en la IIGM. El fin del conflicto significó el reparto territorial de muchos territorios a lo largo y ancho de Europa. Breslavia pasó a ser de Polonia, pero ésta formaba parte de la Unión Soviética, por lo que la población germana fue expulsada. La disolución de la URSS provocó un auge económico y social en la ciudad de Wroclaw, convirtiéndose esta en una de las ciudades más prósperas del país.

En el corazón del casco antiguo de Breslavia destacamos la Plaza del Mercado o Rynek Stowny, con una superficie de 3,8 hectáreas (213x178 m). Inaugurada en el siglo XIII, es considerada la segunda más grande del país y es solamente superada por la espléndida plaza de Cracovia. Esta se encuentra cercada por elegantes edificios de 3 y 4 plantas de diferentes estilos, todos ellos pintados con sugerentes y atractivos colores. En su parte central se encuentra el Ayuntamiento, una maravillosa construcción de estilo renacentista y gótico en la que predomina su bonito reloj, uno de los relojes astronómicos más elegantes de toda Europa y el viejo Mercado de Paños. En la esquina noreste de la plaza se encuentra uno de las obras religiosas más antiguas y bellas de la ciudad, la Iglesia de Santa Isabel. Es una construcción del siglo XIV levantada en ladrillo rojo al estilo gótico que cuenta con la torre más alta del centro histórico de Breslavia con 92 metros de altura y desde donde se pueden disfrutar unas vistas maravillosas. En la calle Jatki se encuentran las estatuas de animales más acariciadas de la ciudad. Antiguamente era el hogar de varias carnicerías y mataderos. De hecho, hay registros que indican que desde el 1261 el lugar se utilizó para vender carne. Los edificios cuentan con características típicas de las construcciones del siglo XIII a pensar de que la gran mayoría de ellas fueron levantadas entre los siglos XVII y XVIII. El monumento más fotografiado y estimado de la zona se encuentra ubicado al comienzo de la calle. La obra está dedicada a los animales sacrificados, donde se pueden encontrar un cerdo, una cabra, un conejo, un gallo y un ganso con un huevo. A orillas del río Oder se encuentra la Universidad de Wroclaw, la mayor construcción barroca de la urbe. En su interior se encuentra el Aula Leopoldina, una maravilla de la arquitectura barroca secular, confeccionada por el arquitecto italiano Christophorus Tausch en la primera mitad del siglo XVIII. El aula posee el nombre de Leopoldo I, emperador que constituyó el primer colegio jesuita renombrado como Academia Leopoldina. El aula se divide en 3 secciones: auditorio, podio y matroneo. La decoración con estuco y los frescos del techo son maravillosos, destacando el increíble conjunto escultórico. Al principio tenía la función de salón de ceremonias y en la actualidad recibe actos académicos. Muy cerca de la universidad se encuentra el Ossolineum, una de las bibliotecas científicas más antiguas y grandes del país. Dejando el Mercado Central atrás y cruzando el puente Piaskowy se encuentra cerca la Isla de Arena. Una vez se cruza a la parte derecha se encuentra un agradable paseo a orillas del río Oder, donde hay un pequeño y bello embarcadero. Las islas fluviales de Wroclaw son parte del encanto de esta bella ciudad. Y es que Breslavia se manifiesta ante los viajeros como una ciudad de fantasía situada flotando sobre el agua.
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Abu Simbel: los gigantes de Ramsés II en Egipto
Famosos por su belleza y por ser salvados de perecer bajo la presa, los templos de Abu Simbel fueron erigidos por Ramsés II de tal forma que los rayos del sol penetraran en el interior de la montaña e iluminaran el santuario del dios los días de su aniversario y su coronación, 21 de febrero y 21 de octubre. Fueron descubiertos en 1313 por Jean-Louis Burckhardt. Será una cita imprescindible en nuestro viaje Oneira al Antiguo Egipto de mayo de 2020 (viaje aplazado por excepcionalidad COVID-19), donde pernoctaremos para disfrutar, además de los templos, del Espectáculo de Luz y Sonido de Abú Simbel por la noche. Juan Goytisolo escribió sobre Abú Simbel en EL PAÍS el 14 de enero de 2012: “… me fascinó contemplar unas estelas y pinturas de prodigiosa modernidad. No me enfrentaba allí a un arte hermoso, pero muerto y museizado, sino a expresiones artísticas de una energía misteriosa que no me remitía a lo creado hace casi cuarenta siglos, sino a picassos y giacomettis. Mientras me abstraía en su contemplación dudaba del siglo en que vivía…”.

Abu Simbel es un enclave de enorme interés arqueológico que está constituido por numerosos templos egipcios ubicados en Nubia. Estos templos forman parte del Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, complejo proclamado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1979. Fue a partir del año 1960 cuando la UNESCO pidió auxilio a la comunidad internacional para poder salvar los grandes templos egipcios ante el inevitable avance de los resultados de la construcción de la presa de Asuán. El Gran Templo de Abu Simbel (Templo de Ramsés II) es una de las maravillas de Egipto, un impactante santuario consagrado al faraón Ramsés II que ha permitido que el nombre de este soberano perdure durante más de 3000 años. El complejo está formado por numerosos edificios dedicados al culto de faraones y antiguos dioses. Su fachada es internacionalmente conocida, formada por 4 estatuas entronizadas del faraón deificado Ramsés II que se ha convertido en un legítimo símbolo del Antiguo Egipto. Estos enormes colosos, de más de 20 metros de altura, fueron tallados directamente en la roca, exactamente como sucedió con el templo. Algunos dicen que las duras miradas juzgan a aquellos que se atreven a adentrarse en su interior. A parte de las 4 impactantes figuras del faraón, hay una gran cantidad de estatuas de menor tamaño que simbolizan numerosos rituales y divinidades y a la familia del soberano. A pesar de que el exterior del templo sea un verdadero prodigio de la arquitectura que inevitablemente admirarás, su interior os estremecerá y emocionará. Se trata de una de las construcciones subterráneas (hipogeo) más elegantes jamás construidas en la tierra de los faraones. A medida que los viajeros se adentran en el interior del templo, las salas van mermando su tamaño, provocando en el subconsciente la sensación de que se está entrando a un lugar espiritual y místico, un lugar de recogimiento.

La Sala Hipóstila del Templo de Ramsés II merece una mención especial. A parte de las grandes columnas, está embellecida por interesantes relieves que describen los éxitos militares del faraón Ramsés II, fundamentalmente sobre la Batalla de Qadesh. Una de las imágenes que todos los viajeros disfrutan es la del faraón sobre su carro de combate persiguiendo a los soldados hititas. De hecho, el templo se erigió para conmemorar la victoria de los egipcios en esta contienda (curiosamente los hititas en su país también se proclamaron ganadores de esta batalla y también erigieron templos para celebrarla). La especial trascendencia en la Batalla de Qadesh se basa en que fue la primera contienda de la historia que fue documentada y que propició un tratado de paz entre ambos imperios. Una vez atravesada la Sala Hipóstila se accede al Santuario, donde se puede observar las estatuas de los dioses a los que se venera: el mismo Ramsés, ya que en tiempos del Antiguo Egipto los faraones eran tratados como dioses; Ra Hor-Ajti, divinidad del Sol, que juntaba las figuras de Horus y Ra; Amón, divinidad principal del panteón de Tebas; y Ptah, divinidad del inframundo y de la Duat, el más allá del Antiguo Egipto. En el templo de Abu Simbel sucede un interesante fenómeno. Cada 21 de febrero y de octubre (según algunos egiptólogos las fechas de coronación y nacimiento del faraón Ramsés II), los primeros rayos de sol atraviesan el templo hasta alcanzar el santuario dirigiéndose a las estatuas divinas, excepto la de Ptah, dado que se trata del dios del inframundo y ha de quedar en penumbra. Un ingenioso despliegue de efectos especiales que muestra el conocimiento astronómico, importante, que tenían los antiguos egipcios. En la recolocación del templo tras su traslado desde la localización original (por la construcción de la Presa de Asuán) se respetó fidedignamente hasta el último detalle, salvo que el efecto comentado se retrasó un día, pues acaece el 22 de octubre y el 20 de febrero de cada año.

Además del Templo de Ramsés II en Abú Simbel podemos recrearnos con el excelente Templo de Nefertari, también llamado Templo de Hathor. Este pequeño santuario dedicado a la esposa favorita del faraón, muestra estatuas excavadas en roca desplegadas en su fachada; en concreto, son seis las figuras representadas, dos de Nefertari y cuatro de Ramsés II. El interior del templo está consagrado a Hathor, la diosa del amor. De nuevo se suceden las empresas militares. En el pronaos, con seis pilares hathóricos, el rey aparece aniquilando los diferentes pueblos enemigos de Egipto en presencia de su esposa Nefertari en tanto que ésta hace ofrendas a las diosas Mut y Hathor (muro en la parte posterior del pronaos). En el muro sur el rey muestra adoración a su propia imagen y a su reina. En el muro situado en la parte norte Nefertari ejecuta el culto divino bajo la mirada silente de Mut y Hathor.
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Sapa: Minorías étnicas, paisajes y arrozales.
Sapa está situada a 1600 metros de altura, en las laderas orientales de los montes Hoang Lien y a 5 horas de distancia de Hanói. Es internacionalmente famosa por sus verdes y extensos bancales de arroz, consagrada como una de las joyas de Vietnam y uno de los emblemas de mayor importancia del Sudeste Asiático. Un lugar de increíbles paisajes de exuberante vegetación y de mezclas étnicas de cuento que coexisten en la región (la mayoría de sus 36 mil habitantes pertenecen a minorías étnicas), disfrutada por los viajeros amantes de la naturaleza y del trekking con decenas de rutas abiertas para visitar los pueblos de los alrededores.
Fueron sacerdotes jesuitas los primeros en llegar a este lugar en el año 1918 y en llevar noticias a Hanói de lo maravilloso del lugar y de su agradable clima. Los colonos franceses construyeron una estación de montaña en 1922 donde se erigieron hoteles, villas y pistas de tenis, transformando el lugar en un refugio estival. En este extenso lugar, los franceses disfrutaban de una vida relajada, que se vio paralizada por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación de Japón en 1941. Muchas de las obras construidas terminaron siendo destruidas o abandonadas durante los siguientes 40 años de guerra contra franceses y norteamericanos. De hecho, todavía más destructiva fue la guerra sino-vietnamita de 1979, que dañó especialmente a la ciudad. A partir de los años 90 y gracias al establecimiento de reformas económicas junto a la progresiva apertura del turismo, Sapa entabló el camino para recuperar parte de su actividad. La ciudad se dispone en varias alturas comunicadas por pequeñas calles en pendiente y algunos tramos de escalera, donde acoge a diversas etnias de las montañas (junto a los kinh) y a todos los viajeros que visitan el lugar.

Una parte significativa de montañeses de la zona forman parte de la etnia hmong negra, que suele vestir de color añil, seguida por la etnia de los dao rojos. Las jóvenes mujeres se acercan a los mercados con ropas de exquisitos bordados, joyas de plata y confeccionados peinados. A 15 km de Sapa se encuentra Lao Chai, una hermosa aldea de 2 mil habitantes donde sus pobladores están establecidos en las laderas de las montañas viviendo en chabolas, cabañas y casas de bambú o madera. Desde aquí se puede hacer un suave trekking a través del espléndido valle de Muong Hoa, uno de los escenarios más icónicos de la región a orillas del río Rojo, hasta llegar a la aldea de Ta Van, donde vive la etnia Dzay y la H’mong. Los primeros viven en las zonas próximas a los valles, mientras que los segundos se encuentran en las zonas más altas de los montes. Dentro de los atractivos arquitectónicos del lugar, el puente Cau May, conocido también como Puente de las Nubes, se encuentra colgado entre 2 árboles y durante los días de niebla, se produce un curioso fenómeno visual, y es que parece que el puente flote entre las nubes, de ahí su nombre. Durante este trayecto los viajeros son testigos de apacibles aldeas, bancales de arroz, acantilados, cascadas y valles montañosos mientras se aprende de la forma de vida local.
Otra pequeña aventura para los amantes de la naturaleza y el trekking es la ascensión al monte Fansipan (Phan Xi Pang), el más alto de Vietnam, Camboya y Laos. Sí, sabemos que la ascensión al techo de Indochina puede sonar duro pero no debéis preocuparos ya que hay un teleférico, el más largo del mundo, que vence un desnivel de 1410 metros en solo 15 minutos y que tomaremos en nuestro viaje. La montaña ha sido admirada como un lugar sagrado para las culturas que han poblado desde hace siglos esta región del país. Además de las increíbles vistas que podréis encontraros durante todo el trayecto, también se puede disfrutar de hermosos templos como el Thanh Phong Thien (Templo del Cielo), el Amitabha Buddha, una estatua de Buda de 21 metros realizada en bronce considerada la más grande del país, algunas pagodas como la de Bua An, la de Kim Son Bao Thang de 12 metros de altura y los vestigios de la Torre de Vigilancia de Dai Hong Chung, un campanario a modo de fortaleza del siglo XVI que era utilizado como puesto de vigilancia para prevenir las posibles invasiones desde la fronteriza China, siendo a día de hoy uno de los emblemas de la montaña.

Otra ruta para disfrutar de la naturaleza es la que atraviesa el pueblo de Ban Khoang Village y sus alrededores. Aquí es donde viven los grupos étnicos Hmong Negros y Zao Rojo que mantienen un estilo de vida único de tradicionales valores. Estas comunidades prosperan gracias al cultivo de arroz de secano en las zonas abancaladas y el cultivo del cardamomo bajo la sombra de la espesa selva tropical. En la provincia de Lao Cai se encuentra la pequeña ciudad de Bac Ha, a 900 metros sobre el nivel del mar en el macizo del río Chay y a 3 horas de distancia de Sapa. En este recóndito pero acogedor lugar se forma todos los domingos por la mañana el mercado de Bac Ha, que sin lugar a dudas es el más colorido y animado de toda la provincia y mucho menos concurrido por otros viajeros que el mercado local de la ciudad de Sapa. Las etnias locales de la zona (Dao Dao, Hmong, Tay, Giay y Miao) se concentran en este mercado para vender productos de la región. Estos bajan desde las montañas montando a caballo, los cuales van cargados de leña y con cestas llenas de mercancía. Este mercado tiene 7 zonas diferenciadas, en función de los productos que se venden en cada una de ellas. La primera es la del mercado textil, donde se pueden conseguir materiales y tejidos para elaborar los trajes de la población local, luego hay un mercado de comestibles, una zona de caballos (que suelen ser ponis, para que engañarnos), otra para animales de granja donde se pueden adquirir cerdos, gallinas, búfalos, pollos, carne de caza y muchos más, una zona llena de restaurantes callejeros, un mercado de aves y otro de forja y artesanía. Las mismas etnias aprovechan la ocasión para abastecerse de lo necesario y para adquirir productos que no existen en las montañas, como artículos de aseo, incienso, objetos religiosos, agujas, telas y demás. Para terminar con la zona no podéis olvidaros visitar el Palacio del Rey Hmong Dinh Vua Meo, de más de 100 años y erigido en un original estilo “barrocooriental”. Las regiones de Quan Ba, Yen Minh, Dong Van, Meo Vac confeccionaron una región autónoma con su propio rey; aquí cultivaron amapolas y su economía se basó en el negocio del opio con China.
¿Queréis conocer más sobre Sapa? Acompañadnos de viaje en Semana Santa 2020. ¡Os esperamos!
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Oneira, ¡un viaje a tus sueños! Viajes 2020
¡Hola viajeros!
Os resumimos nuestras propuestas viajeras para 2020. Sé que muchos estáis renuentes a hacer la maleta por la alarma creada por el coronavirus de Wuhan (China). Ciertamente, en estos momentos viajar a China no es la mejor opción, ¡pero podemos viajar a cualquier otro país!. Todos los países han establecidos protocolos para los vuelos y viajeros procedentes de China, pero no afectan a los viajeros españoles que deseen viajar a cualquier otra parte del mundo. Así que os animamos a que nos acompañéis a cualquiera de nuestros destinos estrella de 2020. En 2020 Oneira Club de viajeros viaja a Omán y Emiratos, a Vietnam (y Templos de Angkor en Camboya), Egipto, Polonia, Turquía, Corea del Sur e Israel.
Oneira club de viajeros comenzó con fuerza 2020, disfrutando un extraordinario viaje a Omán y Emiratos Árabes, conociendo territorios sacados de las Mil y Una Noches, como fueron los paisajes y lugares que nos impactaron en Omán. Un intenso viaje que nos dejó enamorados y prendados del desierto, de los fiordos de Musandam, de la modernidad de Dubai, de la calidez de las gentes de Oriente Medio.
Nuestro próximo destino es Vietnam en Semana Santa, con la opción de visitar los Templos de Angkor en Camboya. (Debido a la crisis derivada del Coronavirus COVID-19 este viaje queda reprogramado para fechas posteriores. Informaremos) Es un maravilloso viaje que iniciaremos el 7 de abril desde el Aeropuerto de Madrid con una duración de 15 días. Un viaje completo visitando lugares mágicos, desde el Norte (SAPA) y la Bahía de Ha Long, pasando por el centro de Vietnam, más monumental e histórico, y cerrando viaje en el sur, disfrutando Saigón y el río Mekong. Por supuesto visitando parajes naturales de gran belleza y las ciudades más importantes de Vietnam. Un equipo fenomenal se está ocupando de todo en destino y los servicios serán excelentes con hoteles 5***** y buena restauración. Un viaje de lujo, en pequeño grupo. Importante: dado el temor generado en algunos viajeros por la escala prevista en Hong Kong hemos decidido realizar un cambio en la reserva de vuelos. Los vuelos no tocarán territorio de Hong Kong. Haremos escala en Doha (Qatar) y volaremos con Qatar Airways. Pídenos detalles a info@oneira.es y te informaremos. En Vietnam se contabilizan 13 casos de coronavirus y no hay ningún fallecido. Además, tened en cuenta que las altas temperaturas de buena parte de nuestro itinerario impiden o dificultan la propagación del virus en el improbable caso de un contacto directo con un infectado.

En mayo, un viaje a Egipto, con un programa fascinante. Orientado a viajeros con interés en la arqueología y la cultura del Antiguo Egipto. Repetimos el viaje que hicimos en diciembre 2019. El guía previsto para esta aventura es el afamado Egiptólogo Doctor Sayed Salama, una institución en el país. El viaje es de 11 días y la salida es el 14 de Mayo 2020. Podéis hacer vuestra reserva (al igual como el anterior de Vietnam) contactando con la Agencia de Viajes Más Que Un Plan (debajo, los detalles). En Egipto no hay casos conocidos de infección con coronavirus. Hay controles de entrada para ciudadanos chinos. Las altas temperaturas del país son una barrera para la propagación del virus en Egipto. No hay nada que temer.

Nuestro siguiente destino es Polonia. Viaje a Polonia julio 2020. Un viaje más corto, de 9 días en Media Pensión y hoteles 4****. La salida de grupo es el 30 de junio. Hemos previsto que los viajeros puedan volar desde Madrid o desde Alicante. Polonia es una gran joya europea y es el mejor momento para visitarla. Visitaremos Auschwitz, Varsovia, Breslavia, Cracovia, Zakopane, Czestochowa... En Polonia no se ha detectado ningún caso de infectado de coronavirus. Ya puedes hacer tu reserva para este viaje.

Los viajes que estamos preparando para el segundo semestre del año 2020, de los que pronto os informaremos son:
Viaje a Turquía Septiembre 2020. 9 días. Volamos el 14 de septiembre a Estambul. Pendiente de atar algunos flecos. Será en Pensión Completa y visitaremos los tesoros culturales, naturales e históricos que encierra este destino. Espectacular.
Corea del Sur es nuestra gran apuesta de otoño este año 2020. Un viaje a Corea del Sur es sumergirse en un país moderno, con identidad propia, bella arquitectura y hermosos paisajes. Viajamos en octubre de 2020. Un destino poco conocido y que fue protagonista en FITUR este año 2020. Además, su cinematografía se ha llevado un gran galardón al ganar Parásitos el Óscar a la Mejor Película (y más premios). La fecha de inicio más probable es 4 de octubre de 2020. El puente lo disfrutaremos en destino. Conoceremos muchas curiosidades de este país y monumentos reconocidos como Patrimonio cultural de la Humanidad. Estamos programando actividades muy especiales que pronto os informaremos. Serán 12 días maravillosos en este lugar del lejano Oriente.
En 2019 nos recibió Jordania y desplazamos dos grupos de viajeros a este gran destino. Este año 2020 visitaremos Israel (Tierra Santa). Será en diciembre de 2020, cerrando el año. 8 ó 9 días maravillosos conociendo un país nada equiparable a ningún destino del mundo. Punto de encuentro de tres continentes con una historia que se remonta a más de 5000 años.
Recuerda donde hacer tus reservas de viaje y dónde obtener información:
Si estás interesado en un destino ONEIRA contacta con nosotros y te haremos llegar un dossier completo que incluye programa e información detallada del viaje
Alberto Bermejo 629667213
www.oneira.es - info@oneira.es
Reserva de plaza en la agencia de viajes:
MAS QUE UN PLAN AGENCIA DE VIAJES – David Esteso
C/ Calderón de la Barca, 2 - 03004 Alicante
Título/Licencia CV-m1833A
David Esteso - 965207555 - 699421525 - ClubViajeros@MasQueUnPlan.com
Acompáñanos. Viaja con Oneira club de viajeros a países de magia y ensueño. Oneira no es solo viajar. Que no te lo cuenten... conócenos. ¡Nos vemos en los viajes!
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Varsovia, la ciudad de Chopin
"Porque allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. Para Fryderyk Chopin, de sus compatriotas". Esta inscripción podréis encontrarla en la urna donde está depositado el corazón de Chopin y que se encuentra en la Iglesia de Santa Cruz, como fue su expreso deseo antes de morir. Y es que Varsovia es una ciudad repleta de tesoros, como comprobaremos en nuestro viaje a Polonia Oneira de julio 2020. Varsovia ha sabido alzarse sobre sus ruinas y recobrar todo su esplendor. Palacios, museos, iglesias y parques encierran todo tipo de acontecimientos, buena parte de ellos desoladores, que no dejan indiferente al viajero. Y es que la resiliencia de la ciudad es incuestionable. A diferencia de otras regiones del país, la ciudad, en vez de consolidarse alrededor de la plaza del mercado viejo, se propaga por una extensa zona salpicada de variada arquitectura, que comprende desde construcciones góticas reparadas y edificios comunistas hasta bloques modernos. Este revoltijo es símbolo palpable del pasado agitado de la ciudad. Vamos a conocerla mejor, uno de los puntos fuertes de nuestro viaje.

Varsovia engloba un deslumbrante conjunto de barrios y emplazamientos emblemáticos. Sus extraordinarios museos descifran su compleja historia, desde la jocosa música de Chopin hasta el desastre del gueto judío. No obstante, no todo gira alrededor del pasado. La propuesta culinaria y de ocio de la capital de Polonia es la más destacada del país. La instauración oficial de la ciudad sucedió alrededor del año 1300 pese a que no existe constancia precisa de la fecha a causa de la desaparición del acta de fundación. Bajo el protectorado de los Duques de Mazovia se levantó la Catedral de San Juan y las murallas protectoras. A comienzos del siglo XV el pueblo judío comenzó a establecerse al norte de la población original. Esta ciudad recibió el nombre de Nowe Miasto, contando con su propia legislación y poder. En el 1413, la capital del ducado de Mazovia fue trasladada a Varsovia por orden de Janusz I. Tras la ocupación de la ciudad en 1526 por parte del rey Segismundo I, el ducado de Mazovia desapareció y la ciudad se incorporaría al Reino de Polonia. El cambio de gobernante produciría un enorme impulso económico y social que marcaría el traslado de la capital del Reino de Cracovia a Varsovia en 1596. Unos años antes de este acontecimiento, en 1573, la Confederación de Varsovia fijó la libertad religiosa en la República de las Dos Naciones, formada por Polonia y Lituania. Durante el siglo XVII la ciudad sufrió en exceso a causa de las epidemias, desastres naturales y guerras que castigaron a la población. Para colmo, los asedios de Transilvania, Suecia y Brandemburgo a mitad del siglo XVII fueron de especial crueldad. Tras la Gran Guerra del norte a principios del siglo XVIII los suecos sometieron Varsovia. Una vez que el rey Augusto II de Polonia abandonó la capital, el Parlamento Polaco acordó una alianza con Suecia para designar rey a Estanislao I Leszczynski. Durante este periodo se construyeron los edificios más emblemáticos de la ciudad, todos concentrados bajo el popular Eje Sajón. Tras la Guerra de Sucesión Polaca (1733-1738) se proclamó rey a Augusto III de Polonia. Con el apoyo de los rusos lograron expulsar al anterior monarca designado por Suecia. Su heredero fue Estanislao II Augusto Poniatowski, último soberano de Polonia como nación libre. A finales del siglo XVIII la República de las Dos Naciones estaba desmoronándose. Ante esto, Austria y Rusia realizaron la primera partición del país de manera conjunta. De este hecho surgió la primera Constitución del continente europeo, la segunda tras la llevada a cabo por los EE.UU. Tras dos particiones más, Polonia acabó incorporándose al Reino de Prusia y terminó perdiendo definitivamente su independencia. Napoleón expulsó a los rusos en 1806 y convirtió a Varsovia en la capital del recién formado Gran Ducado de Varsovia. Tras la desaparición del Imperio Francés en 1815, los rusos volvieron constituyendo el Zarato de Polonia, un estado dependiente del zar de Rusia que pervivió durante más de 100 años hasta el estallido de la IGM y la ocupación alemana. Una vez finalizó la guerra, el general y dictador polaco Józef Pilsudski instauró la Segunda República Polaca con capital en Varsovia. Tras otro intento ruso en 1920 para someter el país, los polacos acabaron expulsándolos en la Batalla de Varsovia, reconocida históricamente como el Milagro del Vístula. La IIGM se tradujo en una nueva ocupación alemana, la formación del Gueto de Varsovia a partir de 1940 donde los judíos fueron hacinados, su posterior genocidio y traslado al Campo de Exterminio de Treblinka y el asesinato definitivo de casi 800 mil varsovianos para el final de la guerra. Desde 1945 los rusos constituyeron la República Popular de Polonia, una nación socialista sometida a la Unión Soviética. Fueron estos mismos quienes reconstruyeron el casco histórico de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad desde hace casi 40 años. Finalmente Polonia entró a la UE en 2004.

En la ciudad lo más destacable es sin duda el Centro Histórico de Varsovia, levantado en el siglo XIII como ciudad amurallada y reconstruida tras la IIGM por parte de los soviéticos. Para conseguir un aspecto idéntico al anterior se necesitaron dibujos, planos y pinturas que gracias al enorme esfuerzo invertido el lugar es idéntico a cómo se encontraba en su máximo esplendor. De hecho y citando a la Unesco “la reconstrucción prácticamente total del Centro Histórico de Varsovia es un ejemplo único e inigualable del conjunto de un patrimonio arquitectónico histórico de los siglos XIII al XX”, por lo que fue declarado en 1980 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Lo más interesante que se puede hacer es transitar a través de sus antiguas calles, dejándote asombrar por su arquitectura, sus colores y el tranquilo ritmo que se respira en el ambiente. Algunos viajeros comentan que parece como si hubiera estado ahí durante siglos. En el casco medieval y el centro histórico, una construcción que ha provocado mucha polémica es el Palacio de Cultura y Ciencia, todo un emblema de la capital y el más alto del país con más de 230 metros de altura. Tras la IIGM, el edificio fue obsequiado por la Unión Soviética pero la población lo entendió como una forma de exhibir la dominación de Stalin sobre el país, provocando la animadversión desde el principio. De hecho, ha recibido incontables apodos a lo largo de su historia, siendo el favorito de los varsovianos el siguiente: “El elefante con lencería de encaje”, haciendo referencia a su gran tamaño y a las exuberantes esculturas que embellecen los parapetos. No obstante, cuanto más tiempo pasa más aceptación goza la obra entre la población. Uno de los barrios más sorprendentes de la ciudad es el Barrio Praga, la zona más bohemia y alternativa de la capital. A través de los movimientos culturales y el arte urbano, lo que antes era un barrio inseguro ahora es uno de los lugares más deseados de la ciudad. Asimismo, al no haber sido destruido durante la Segunda Guerra Mundial, su arquitectura es especialmente asombrosa. En su interior se pueden visitar templos religiosos como la Catedral de San Florián y de San Miguel, el Museo del Barrio de Praga y los numerosos murales coloridos, otorgándole un carácter carismático a todos sus rincones. La Ruta Real es un afamado y reconocido paseo histórico en Varsovia (Polonia). Esta sigue el trayecto que realizaban los reyes del país desde su residencia oficial ubicada en la Plaza del Castillo (plac Zamkowy) hasta su vivienda veraniega en el Palacio Wilanow. En la Plaza del Castillo se encuentra el Castillo Real, allí donde residieron los soberanos polacos desde que oficializaron a Varsovia como capital del país entre el 1526 y 1795. El castillo está encabezado por la Columna de Segismundo III, símbolo de la ciudad con sus casi 25 metros de altura considerado el monumento no religioso más alto y antiguo de la capital. Rebosa de muebles de época y obras de arte. A destacar el Gran Apartamento y el espléndido Salón de Baile, recuperando su original versión de s. XVIII. El fresco en la techumbre, La disolución del caos, es una creación de Marcello Bacciarelli. El Salón Nacional fue ideado inicialmente como panteón, con lienzos que muestran escenas históricas de Polonia. El Salón de Mármol es más pequeño y decorado al estilo del s. XVI; muestra 22 retratos de reyes polacos. El brillante Salón del Trono permite contemplar una admirable colección de 23 cuadros de Bernardo Belloto (1721-1780) más conocido como Canaletto. La Ruta Real se extiende a través de la calle Krakowskie Przedmiescie, una de las más bellas de Varsovia. Es una amplia avenida donde se sitúan algunos de los palacios e iglesias más atractivos de la capital. Además, el lugar actúa como centro cultural, ya que a través de este se pueden apreciar placas de cristal con réplicas de las obras trazadas por Canaletto. Junto a algunos bancos se puede disfrutar de la música de Chopin. Esta vía termina en la calle Nuevo Mundo (Nowy Swiat), junto al monumento dedicado a Copérnico. Desde el siglo XIX se establecieron aquí restaurantes, tiendas y teatros para que los varsovianos los disfruten. El Parque Real Lazienki es uno de los más grandes de Europa. En su interior se encuentra el Palacio de la Isla o Palacio sobre las Aguas, ubicado en una isla artificial en el centro de un lago que fue residencia veraniega del monarca Estanislao II. Es de estilo neoclásico y en la actualidad es el Centro Contemporáneo de Arte de Varsovia. La construcción alberga jardines con grutas y está enlazado con el parque que lo cerca a partir de 2 puentes con una columnata de orden jónico.
Bastante cerca se encuentra ubicado el Monumento de Frédérik Chopin, dedicado a su ciudadano más ilustre. La obra fue proyectada por el artista Józef Goslawski hace más de 60 años. Y está representado a los pies de un sauce llorón, el árbol emblemático de su tierra natal de Mazovia, que le servía de recuerdo e inspiración. No olvidemos que Chopin es el gran maestro, el gran protagonista en esta ciudad. En Varsovia se mantiene la tradición de que cada domingo, entre mayo y septiembre, se escenifican los Conciertos bajo el sauce, con la música del genial Chopin, interpretada por destacados pianistas. Chopin es un símbolo de la cultura nacional y sigue siendo reconocido universalmente, como dijera de él Cyprian Kamil Norwid, "natural de Varsovia, polaco de corazón y por su talento, ciudadano del mundo".
Daniel Bermejo
Alberto Bermejo
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El Templo de Horus en Edfú (Egipto)
Las leyendas y los mitos se han asentado alrededor de la figura del Antiguo Egipto, al que regresamos con Oneira club de viajeros en Mayo de 2020 (viaje aplazado por excepcionalidad COVID-19), aunque una de las más populares por todos los apasionados de su historia es la batalla entre dos dioses, Horus, hijo de Osiris e Isis y su tío Seth. Los habitantes del Antiguo Egipto emplazaron en Edfú la contienda, triunfante para el poderoso Horus. Edfú es una ciudad ubicada en un amplio valle en la orilla oeste del río Nilo, a unos cien kilómetros al sur de Lúxor y a salvo de las inundaciones anuales del río. Su nombre actual proviene de su antiguo nombre “Djeba” que se refiere a “El lugar del castigo”, puesto que los adversarios del dios Horus eran trasladados a este lugar para ser castigados. Allí descubrimos el fabuloso Templo de Horus.
Edfú fue una próspera ciudad griega en épocas antiguas, renombrada popularmente como Apolinópolis Magna, en nombre del dios principal Horus Apolo. En este lugar y en la época ptolemaica (entre el 237 y el 57 a. C., fechas inscritas en las paredes del templo), se construyó un templo consagrado al dios Horus de Behedet, divinidad que se veneraba en este emplazamiento desde la época predinástica y que aunaba elementos de la arquitectura griega y de los templos egipcios. El Templo de Horus se erigió a partir de arenisca y se construyó sobre una pequeña elevación natural del terreno de rocas y arena, siendo el templo mejor conservado y más completo del país, con una longitud de 79 metros de ancho y 137 metros de largo. Los relieves en paredes proporcionan información a los arqueólogos sobre los rituales del templo y el gran poder que detentaban los sacerdotes. Accedemos por debajo del Pilón cruzando un patio hasta la Primera Sala Hipóstila o pronaos. Pasear por sus grandes y sombrías cámaras induce una sensación de respeto y asombro a partes iguales ante los grandes misterios de esta civilización. El gran sacerdote se purificaba en la Casa de la Mañana y se dirigía a la Biblioteca para coger el papiro con la liturgia del día. La Segunda Sala Hipóstila comunica al oeste con la Cámara del Nilo, donde los sacerdotes realizaban sus abluciones y era laboratorio de ungüentos y perfumes para ungir a la estatua del dios. En la Sala de las Ofrendas se depositaban los alimentos ofrecidos a los dioses. En ciertas ocasiones se exponía la estatua de la divinidad a los rayos del sol desde la Terraza para recargarse de energía divina. En los bajorrelieves, aquí observamos entre otros, la procesión de los sacerdotes. El Santuario albergaba también la barca de Horus. En el Mammisi (maternidad) situado sobre el atrio de un gran templo se representa el nacimiento anual del niño divino Harsomtus, hijo de Horus y Hathor. En una pared del recinto encontraremos los restos del nilómetro, que medía el nivel del agua del río y ayudaba a predecir la siguiente cosecha.

En las proximidades del templo quedan restos de construcciones e inclusive necrópolis, que se remontan a tiempos del Reino Antiguo y del Primer Período Intermedio, aunque no es lo único que se conserva del santuario. Antes de la construcción del templo en la época del Reino Nuevo, existía un templo del cual se conserva su pilono encajado en uno de los anexos del patio del templo ptolemaico. Gracias a su gran estado de conservación, los expertos pudieron hacerse una idea de como fueron los templos egipcios, como por ejemplo a partir de los muros del Templo de Horus, los cuales poseen una extraordinaria fuente de conocimiento ya que en ellos se puede apreciar las tradicionales escenas cosmogónicas, junto a otras menos conocidas (aunque no menos importantes) como son los quehaceres del templo y los trabajos que realizaban los religiosos y las ceremonias practicadas en su interior. De hecho, existe una curiosidad que salta a la vista, y es que, en una de las anotaciones del muro, se narra como el arquitecto Imhotep, encargado de la construcción de la pirámide escalonada de Djoser (levantada 2350 años antes que el templo de Edfú), también fue el encargado de la construcción del templo de Horus y quien en estos tiempos había sido alzado al estrato divino. Estos muros servían de hogar para el dios Horus, pero también se organizaba en su interior la “Fiesta del Bello Encuentro”.
Se concibió la celebración durante la cual, una vez al año, la diosa Hathor se veía con Horus en su templo. La diosa Hathor era transportada en un barco de ceremonias hasta la ciudad de Edfú, donde Horus la aguardaba en el muelle del templo. Una vez reunidos, los dioses eran conducidos en procesión junto a bailes y música a partir de sistros y cuando alcanzaban el interior permanecían juntos durante 2 semanas. En su interior se encuentra la entrada, el patio y una capilla embellecida con anotaciones en los muros que simbolizan acontecimientos del nacimiento de Horus y de otras divinidades faraónicas que colaboraron en la gestación y nacimiento. El acceso al templo consta de un pilono, el más alto que se guarda en el país, con 37 metros de altura y embellecido con acontecimientos bélicos. Al traspasar el pilono se accede a un patio amplio donde se practicaban las ofrendas, las cuales eran entregadas por parte de los habitantes a la divinidad de Horus. El patio está cercado por columnas con ilustraciones florales en 3 de sus caras y más allá de este se sitúa el vestíbulo de la sala hipóstila, la sala hipóstila y 2 recibidores contiguos cada uno de ellos ornamentados con escenas que encarnan deidades, batallas, matrimonios y ofrendas. La envergadura y repercusión del templo de Horus no comprende de límites. Aquí, tanto historiadores como arqueólogos han obtenido cuantiosa información sobre religión, lenguaje y costumbres del periodo del Antiguo Egipto que ha supuesto un extraordinario conocimiento sobre la cultura faraónica y el desarrollo de la civilización egipcia.
Daniel Bermejo
Alberto Bermejo
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Bellas Artes en Vietnam
Cuentan los viejos del lugar que una mitad del país está poblada de pintores y la otra mitad de poetas. Descubriremos que probablemente, los actores, músicos, tallistas, ceramistas y artesanos de la laca no compartirán dicha opinión, porque lo más cierto de este delicado país es que brota la belleza por cada uno de sus poros y se manifiesta en todas las representaciones artísticas.
LITERATURA . La poesía está muy difundida en Vietnam. Los versos se recitan incluso entre amigos y en algunas celebraciones. En parte también es debido a que el vietnamita es una lengua tonal (una misma expresión, cambia su significado según el tono en que se exprese). El poeta más importante de la edad de oro de Vietnam es Nguyen Trai (1380-1442), que escribió poesía nom sobre la sociedad y la naturaleza. En el s. XVIII el poeta Nguyen Du (1765-1820) escribió El cuento de Kieu, una historia épica que los vietnamita aman (como nosotros amamos el Quijote), un clásico confuciano sobre una muchacha vendida como esclava para salvar a su familia. A principios del s. XX se impuso la escritura quoc ngu, que es la transposición del habla vietnamita al alfabeto latino, más rápido de dominar que la escritura ideográfica. Novelas importantes de la década de los treinta son Viento sur, de Hoang Ngoc Phach o Antiguo amor de Luu Trong Lu. En los años de posguerra han proliferado libros y novelistas contemporáneos que han centrado sus historias en el recuerdo del horror y las glorias de la guerra.

ARQUITECTURA. Como ejemplo tenemos el feng shui, o geomancia, como un componente principal de la arquitectura vietnamita, como tendremos ocasión de descubrir en nuestro viaje. Los edificios religiosos o civiles muestran tejados de tejas de terracota sostenidos por pilares de madera. La arquitectura militar se observa en las fortalezas que se encuentran en todo el país.
PINTURA. Destaca la fundación de la Escuela de Bellas Artes de Indochina en 1925. Antes, Victor Tardieu (1870 – 1937) está considerado el padre del arte moderno en Vietnam, con pinturas sobre óleo, laca y seda. A mediados de la década de 1950 los comunistas decidieron que el realismo socialista sería el estilo preferido por los pintores vietnamitas. A partir de los 80/90 el país vivió una eclosión artística. Artistas como Le Hong Thai, Le Quang Ha y Dinh Y Nhi son muy respetados.

TEATRO Y MÚSICA. Destacan las marionetas acuáticas, muy comunes en Vietnam, presentadas junto a una orquesta de músicos tradicionales. El cheo es una forma de ópera popular, con origen en el delta del río Rojo. Los personajes cantan y hablan en estilo declamatorio interpretando cuentos conocidos. El tuong es una forma clásica de teatro de 700 años que deleita con historias épicas. El cai luong, teatro del s. XX, se centra en historias modernas y novelas populares. En los últimos años destaca en Vietnam el éxito de la música pop y melancólicas canciones de amor sintetizadas. Hay poco espacio para la música tradicional, pero prevalecen géneros como la música cortesana (nha nhac), la música ritual con gongs, las canciones populares (quan ho) y la música de cámara (ca tru). En nuestra propuesta viajera de Semana Santa hemos programado la asistencia a un extraordinario y brillante espectáculo al aire libre: "The Quintessence of Tonkin" en Hanoi, que nos mostrará el nacimiento de la antigua Tonkin origen de la cultura autóctona vietnamita con una espectacular puesta en escena, sobre una superficie de 4300 m2 con la montaña Thay como telón de fondo y decenas de actores y actrices locales en acción.
CERÁMICA Y LACADOS. En los siglos XVII y XIX apareció un importante centro ceramista en Bien Hoa cerca de Ho Chi Minh. Y en 1903 los franceses inauguraron el Colegio de Artes Aplicadas Bien Hoa. Bat Trang y Bien Hoa siguen produciendo hermosas cerámicas para consumo propio y para la exportación.
Alberto Bermejo
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Cuaderno de bitácora: Viaje a Omán y Emiratos Oneira enero 2020
Oneira club de viajeros en Omán y Emiratos Árabes enero 2020
Disfrutamos el pasado mes de enero de unos días inolvidables en Omán y Emiratos Árabes, países fascinantes repletos de lugares inefables. Os ofrecemos un relato de nuestro viaje. Sí, ya sé. Me diréis que me ha quedado largo, ¡y tenéis razón! Pero es que han sido paisajes y lugares bellíismos los visitados, y no he podido contarlo todo. Prometo en la próxima crónica acortar algo más. Bien, aquí lo tenéis si queréis conocer mejor Omán y Emiratos Árabes. Como siempre en Oneira club de viajeros, proponemos las mejores experiencias, sin cansarnos de viajar, y viajando muy bien y con los mejores amigos y viajeros. Mi agradecimiento al equipo de Más Que Un Plan Agencia de viajes y a David Esteso que estuvo al pie del cañón en todo momento para ofrecer lo mejor de ellos. Y por supuesto, agradecer a todos los viajeros el haber elegido nuestro viaje para compartirlo.
14/01/2020
Aterriza nuestro avión en Dubai, hace un par de horas. Después de un desayuno nos dirigimos con todos nuestros amigos a conocer la ciudad de Abu Dhabi. En la dirección, David Esteso de Más Que Un Plan Agencia de viajes y yo mismo Alberto Bermejo de Oneira club de viajeros.
Objetivo: vivir la magia de las Mil y Una Noches en este territorio mimado por los dioses. Nuestro guía en UAE es Hady, quien nos dio bienvenida. Volveremos a Dubai. Hoy la atravesamos en dirección a Abu Dhabi.
En esta tierra de Emiratos Árabes Unidos han tenido presencia imperios hegemónicos de Asia Menor, huestes de Alejandro Magno, emperadores sasánidas persas y finalmente las tribus lideradas por el profeta Mahoma, cuyo mensaje, el Islam, se extendió por toda la Península Arábiga, sustituyendo los cultos idólatras. Los europeos también dejaron huella de su presencia desde finales de la Edad Media. Actualmente los Emiratos Árabes Unidos son una federación de siete estados, cuyos jeques ejercen una soberanía independiente y absoluta en su emirato. Abu Dhabi. Este Emirato bañado en petróleo es el mayor de los siete que cuenta la federación y es el más rico. Lo más impresionante de la capital de UAE son el contraste entre su cultura tradicional y la modernidad representada en sus futuristas rascacielos. Abu Dhabi está inmerso en un proceso de expansión y progreso sin igual y dedicamos un día completo para conocerlo. Comenzamos visitas en la Isla de Yas, una isla artificial promovida en la capital de UAE. Ocupa una superficie de 2500 hectáreas. Uno de sus mayores atractivos en estos momentos es el Circuito Yas Marina donde tiene lugar el Gran Premio de Abu Dhabi de F1. Conocimos desde el exterior el Parque Temático Ferrari World Abu Dhabi.
Nos sorprendió su monumento más espectacular: la Mezquita Sheikh Zayed, también llamada Gran Mezquita. Es una edificación de extrema hermosura, de un blanco inmaculado. Su grandiosidad nos recordó al Taj Mahal, levantada manteniendo el estilo de los palacios otomanos y árabes. Destacan sus cuatro minaretes de más de 100 metros de altura y sus más de ochenta cúpulas. Una de las mayores mezquitas del mundo, y sin duda alguna, la más impresionante. Hemos de vestir pantalón y manga largas para entrar en ella (y de igual forma en el resto de mezquitas que visitemos durante el circuito). Las chicas deben ir especialmente tapadas. Nos deleitamos recorriendo la Corniche, una impresionante avenida de 8 km que recorre todo el litoral desde donde descubrimos los rascacielos más importantes, entre ellos las torres donde se situó la escena del salto en auto de Fast & Furious 7. Para los habitantes de Abu Dhabi, es parte integral de su vida cotidiana. La playa de la Corniche es su principal atractivo. En el extremo de la avenida se alza el Emirates Palace, un icono de la ciudad y probablemente el hotel más caro del mundo, un hotel de siete estrellas, de lujo extremo. No hicimos una visita interior porque implicaba realizar una consumición con un precio estratosférico.
Estábamos algo cansados del vuelo, pero pese a las escasas fuerzas, el Louvre de Abu Dhabi representó un chute de energía. Nos fascinó. El Louvre de Abu Dhabi es el primer museo abanderado por el museo francés fuera de Francia y está considerado “el primer museo universal del mundo árabe”. Fue inaugurado el 8 de noviembre de 2017. Destaca por su preciosista arquitectura y su luminosidad, con más de 300 obras expuestas, todas de calidad y buena selección. El Louvre del país galo provee su experiencia, obras de arte y exhibiciones temporales a este exquisito museo. Las diferentes galerías narran la historia de la humanidad en doce capítulos. Realizamos un Tour Panorámico por la Isla Saadiyat, descubriendo la zona residencial, comercial y de ocio; un proyecto que aún está en desarrollo y que está previsto finalizar en 2020.

15/01/2020.
Profundizamos en nuestro particular periplo por las tierras que nos empiezan a recordar la magia de las historias de los cuentos de las Mil y Una Noches. Los desiertos, los oasis, beduinos, camellos, las músicas, hombres y mujeres con vestimentas árabes... Hoy nos dirigimos hacia Al - Ain, muy cerca de la frontera con Omán. Al-Ain es la cuarta ciudad más poblada de Emiratos Árabes con casi 800.000 habitantes; progresivamente nos vamos alejando del mundo moderno y penetramos en las tradiciones más genuinamente árabes. Se encuentra situada en el oasis del mismo nombre, pegado a la frontera omaní. En esta tierra llegó a hacerse fuerte Arabia Saudí, que se retirara en los años sesenta ante la amenaza británica. En 1966 los Emiratos y Omán fijaron la línea fronteriza en mitad del oasis. Nuestra primera visita fue a Qasr Al Muwaiji. Construcción levantada por el hijo del Califa Sheikh Zayed bin Khalifa. Un cuadrado perfecto de 65x65 m que fue empleado a comienzos del siglo XX como Diwan (Gobernación). Allí obtuve una bonita instantánea de un pequeño chico emiratí frente a una de las torres del complejo. Se presentan algunos objetos y recuerdos de la familia de Sheikh Zayed y tuvimos tiempo de hacer algunas fotos y tomar café al estilo arábigo, muy especiado. El Fuerte Al-Jahili, de gran belleza arquitectónica, es uno de los mayores de Emiratos Árabes y buen ejemplo de la arquitectura militar del país. Construido en adobe por el jeque Zayed bin Jalifa entre el 1891 y 1898. En el Museo del Fuerte Al-Jahili se exponen fotografías del explorador inglés Wilfred Tesiger (décadas 40 y 50 s. XX) describiendo las costumbres y forma de vida de la época. La colección fotográfica me impresionó. Me tomo la obligación de contaros más sobre este explorador en un futuro artículo en nuestro blog Oneira. Me recordó a la fantástica historia de Lawrence de Arabia. Conocimos el Sheikh Zayed Palace, que fuera sede del expresidente de los Emiratos Árabes Unidos Sheikh Zayed Bin Sultan Al Nahyan (1918-2004), convirtiéndose en un museo en 1998. Recorrimos muchas de las habitaciones del palacio, incluida una galería de arte. En la exposición podremos encontrar algunos ejemplos de carpas o estancias vinculadas a la vida beduina habitual en el desierto y en los oasis. Muy interesante.

Disfrutamos como enanos en el Mercado de Camellos de Al-Ain, único mercado de camellos que queda de los tradicionales mercados de Emiratos Árabes Unidos. Aquí acuden incansables comerciantes de los cuatro puntos cardinales de UAE e incluso del extranjero, como pude informarme hablando con los comerciantes del mercado. Los dromedarios son las estrellas del lugar, un animal de extraordinaria y estratégica importancia en estos países desérticos. La imagen de los vendedores negociando la compra-venta de los dromedarios me llamó poderosamente la atención. Me aseguré de que en este viaje conociéramos más sobre los oasis. Los oasis en Al-Ain se formaron a partir de pozos desde el año 2000 a.C. El sistema usado es conocido como aflaj, típico del sureste de la península arábiga y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011. Dimos un paseo por el oasis con palmeras datileras que mantienen este sistema de irrigación sofisticado que data de la Edad del Hierro. Muy instructivo. Ya por la noche, antes de cenar en el hotel, David y yo decidimos correr por Al Ain para conocer una parte del centro. Hicimos 7 kilómetros a buen ritmo. Algunas fotografías y algún video curioso pulula por las redes... Hay que bajar los excesos calóricos de estas aventuras, ahora que viajamos más cómodamente que como lo hacían nuestros antepasados.

16/01/2020
Hoy dejamos atrás por unos días Emiratos Árabes para adentrarnos en los paisajes desérticos y montañosos del Sultanato de Omán.
En la frontera, en la salida de UAE, tuvimos un pequeño problema con los pasaportes de dos viajeras que no fueron correctamente registrados en la entrada en UAE, lo que derivó en un retraso no previsto. Cosas del directo, como dice mi amigo David de Más Que Un Plan.
Iniciamos nuestra incursión a uno de los países más legendarios de Oriente Próximo: Omán. Un país poco frecuentado por el turismo de masas (¡se cuentan apenas un puñado de guías que manejen español!). Un paisaje de aldeas tradicionales, valles, cañones, wadis y desiertos poblados por beduinos. Las historias de Simbad el Marino aún resuenan en las aguas del Golfo de Omán. Iniciamos hoy nuestro viaje por este país legendario. Esta región fue de las primeras en abrazar el Islam en el s. VII. Fue ocupado por los portugueses en los siglos XVI y XVII. En siglos posteriores Omán como país unificado e independiente llegó a extenderse por algunas regiones africanas. Hoy en día Omán está considerado como uno de los países más estables y pacíficos del mundo. Nos dirijimos con nuestro guía por carretera hasta nuestro primer punto de destino en Omán: El Castillo de Jabrín. Una fortaleza construida a mediados del siglo XVII por el Imam Bil-Arab bin Sultan. Acogió grandes sabios matemáticos, astrónomos, médicos y maestros de la sharia, el código de leyes musulmán. En el interior del castillo, ejemplo de arquitectura omaní, descubrimos habitaciones con techos ricamente pintados, pareces con arabescos y celosías de estuco. Bonitas sus puertas, las salas repletas de libros, con cojines y baúles. Un fuerte repleto de detalles exquisitos. Fotografiamos a placer. Tomamos nuestro autobús para dirigirnos a Al Hamra, y conocer uno de los pueblos que mejor conserva la tradición en Omán, el perfecto ejemplo de pueblo tradicional omaní. Esta población fue fundada por la dinastía Ya’arubi entre 1624 y 1741, sin torres defensivas y en guerra. Sus casas de adobe, son las más antiguas de Omán y similares a las yemeníes. Paseamos entre sus casas de barro, de belleza algo triste, fijándonos en los infinitos detalles que nos muestran claramente el abandono del lugar. Y es que una visita a este poblado, Al Hamra, ya justifica conocer este extraordinario país.

Continuamos ruta para conocer el Fuerte de Bahla en la localidad del mismo nombre, Bahla. Un fuerte del siglo XII que cuenta con pintorescas viviendas de adobe. La impresionante fortificación fue erigida por la tribu de los Banu Neghan y es la más bella de todo el país. Es en la práctica, una ciudad dentro de la ciudad. Se cuenta que se levantó sobre una fortaleza preexistente datada en el 500 a.C. Hoy dormiríamos en Nizwa.

17/01/20
Nos despertamos en la ciudad de Nizwa, una verdadera “joya omaní”. El gran Ibn Battuta la describió como “una ciudad al pie de las montañas, rodeada de grandes huertas y bonitos bazares”. Se encuentra situada en una zona de cruce de caravanas. Para muchos viajeros, Nizwa, que fuera capital de Omán durante mil años, es la ciudad más encantadora del sultanato. Es el segundo destino más visitado en Omán. A primera hora de la mañana descubrimos el famoso y tradicional mercado de ganado de Nizwa que únicamente puede visitarse los viernes y que se remonta a tiempos inmemoriales. Los vendedores ofrecen un pequeño circuito y exhiben sus animales; entretanto, los compradores se agolpan y se afanan por descubrir los mejores ejemplares examinándolos detenidamente. Y a ello hay que sumar a los viajeros como nosotros que entorpecemos un tanto las transacciones buscando las mejores fotografías. Vendedores y ganaderos se ordenan en una circunferencia en el interior del mercado donde “desfilan” los distintos animales (incluso toros) bien sujetos por la cornamenta o la rodilla. Definitivamente, la vida latiendo en este remoto lugar del Medio Oriente.

De gran importancia es el Fuerte de Nizwa, que data del siglo XVII y levantado por el sultán Bin Saif al-Yaruba, el mismo que consiguió expulsar a los invasores portugueses de Omán. Destaca por su torre circular, que domina todo el complejo; principal bastión defensivo. Desde la parte alta de la torre puedes descubrir vistas extraordinarias de Nizwa y su entorno. Visitamos el Zoco de Nizwa, que ha conseguido permanecer durante cientos de años como central para la industria local. Se compone de varios edificios. Aquí encontramos dagas omaníes (khanjar) – similares a las yemenitas- cobre, joyería de plata, ganado, pesca, verduras y todo tipo de artesanías. Por cierto... ¿sabéis por que las cimitarras árabes tienen un final curvado? La razón no es otra que los árabes tienen costumbre de pasar mucho tiempo sentados en el suelo. Una cimitarra curva es más cómoda de llevar que una espada recta. A la hora acordada nos pondremos en ruta hacia nuestro siguiente punto de destino, el espectacular Desierto de Wahiba. El desierto de Wahiba es uno de los más bellos del mundo y merece la pena conocerlo: 180 km de dunas de norte a sur y 80 km de este a oeste; con dunas que se levantan hasta los 150 metros de altura. Después de acomodarnos en nuestro campamento, fuimos a nuestros vehículos 4x4 todo terreno para una excursión muy emocionante por las dunas del desierto. Los coches nos llevaron a recorrer algunos parajes de gran impacto. Con ascensos galopantes por paredes altas e inclinadas y descensos rápidos, pero controlados, algunos derrapes y conducción ágil y emocionante. Tomamos fotos y videos de la experiencia, acabando con arena por todos sitios. En la parada principal disfrutamos uno de los atardeceres más claros e impresionantes que podéis ver en un desierto. Por la noche algunos de nosotros, después de la cena, fuimos a caminar bajo las estrellas, con un cielo nítido donde las luminarias refulgían. Desierto de Wahiba...nos pareció encantador.

18/01/20
Hoy continuamos en el desierto moviéndonos en nuestros vehículos 4x4, aunque ahora en ruta hacia nuevos lugares de Omán que nos enamoraron. La razón de movernos en vehículos todoterreno 4 x 4 no es otra que las carreteras en esta zona no son practicables para ir en bus. Nos dirigirmos inicialmente a conocer una Casa Beduina en Wahiba Sands, para tomar dátiles y café omaní con la familia beduina y tener una impresión de sus costumbres y modo de vida y del entorno donde se mueven. A continuación nos dirigimos a Wadi Bani Khalid. Realizamos una caminata suave a lo largo del río con tiempo para refrescarnos y darnos un chapuzón en las cristalinas aguas naturales del wadi. Un wadi es un valle o cañón. El que visitamos está situado entre los Montes Hajar Orientales. La carretera trepa entre curvas cerradas en medio de un paisaje repleto de tonos ocres y rojos, entre aldeas, campos de siembra y fuentes de aguas termales.

Estas piscinas naturales son frescas, profundas e impresionantes. Continuaremos ruta hacia el norte con el objetivo de alcanzar la ciudad costera de Sur. Con 120.000 habitantes Sur es la capital de la región de As Sharqiyah. Desde el s. VI fue puerto importante. Fue ocupada por los portugueses y liberada por el imam Nasir Ibn Mushid. Hasta el s. XIX fue una rica región hasta la prohibición del comercio de esclavos y la apertura del Canal de Suez. Heródoto escribió que los fenicios tuvieron su origen aquí en Sur y las leyendas sitúan también en Sur la ciudad de Simbad el Marino. Nos adentraremos a visitar la fábrica de dhows (barcos de madera tradicionales) los cuales varían en diseño y tamaño; los astilleros de Sur tienen fama de fabricar los mejores y más resistentes dhows. Allí nos subimos a uno de esos dhows en contrucción. A continuación realizaremos una parada en Wadi Shab para realizar unas fotografías. El agua dulce que cae en cascada desde la cima de las montañas se topa con el agua del mar creando una biodiversidad única en este wadi. Finalizamos jornada en Mascate.

19/01/20
Mascate, la capital del Sultanato de Omán, es una ciudad preciosa, debido a su emplazamiento. Encajada entre estribaciones montañosas de coloración cobriza y el mar azul. Ofrece multitud de rincones con gran encanto, en toda su extensión. No hay altos edificios, sino que conserva un estilo arquitectónico más tradicional que atrae las miradas del viajero curioso. Cuenta con cerca de dos millones de habitantes y es un importante puerto comercial. Bajo soberanía persa, Mascate fue atacada en 1507 por los portugueses. Los otomanos se hicieron con el poder en Mascate a finales del s. XVI. Un siglo después pasó a poder de los omaníes convirtiéndose en capital del Sultanato de Omán en 1793.

Indispensable comenzar por la estrella de la jornada, la Gran Mezquita del Sultán Qaboos, una joya, la más importante del país, con capacidad para 20.000 fieles. Lujosa y espectacular, cuenta con una cúpula central de 50 m de altura, un minarete principal y cinco laterales. Fascinante la lámpara de araña de Swaroswski. El Sultán erigió importantes edificios en Omán, y fallecido recientemente, se le llora en todo el país. Circulamos con nuestro autobús a través de la zona de las embajadas (está prohibido hacer fotos en esta área). A continuación visitaremos la Ópera Real de Mascate, también levantada por el Sultán Qaboos, con preciosista arquitectura contemporánea omaní. Las instalaciones se componen de un teatro de conciertos, un auditorio, jardines, mercado cultural, restaurantes y un centro artístico. El Barrio Antiguo de Mascate concentra algunas de las principales visitas de la ciudad. Nos paramos frente a Al Alam Palace (Palacio del Sultán). Con oro en forma de embudo y pilares azules, este palacio es uno de los ejemplos de arquitectura islámica contemporánea omaní. Pertenece al Sultán Qaboos.

En nuestro recorrido tuvimos ocasión de contemplar (desde el exterior) los Fuertes de Al-Mirani y Al-Jalali. Ambos fueron levantados por los portugueses. El primero se yergue sobre un pequeño promontorio de Old Muscat. Al-Jalili se alzó sobre los restos de una fortaleza árabe y llegó a ser prisión. La entrada es muy empinada; alberga un museo y lamentablemente suele estar cerrado de continuo. Visitamos el Museo de Bait Al Zubair, una mansión típica omaní restaurada que alberga un museo privado enclavado en el casco viejo de Mascate (Old Muscat) con una atractiva colección de trajes tradicionales, joyas antiguas, armas, etc. Continuamos visitas en el Zoco de Muttrah, uno de los más antiguos e importantes mercados de Omán, que data de más de doscientos años. Quizás por su antigüedad ha incrementado su belleza, magia y atractivo. David y yo aprovechamos para recorrer la corniche de Mascate, o para que nos entendáis, el paseo marítimo al objeto de buscar la foto más típica de Mascate desde la parte central. En su parte final un grupo de pescadores finalizan su jornada de pesca preparando el pescado capturado y pescadores aficionados prueban suerte lanzando el sedal en la bahía. Al final del día nos fuimos los dos a correr desde nuestro hotel por la ciudad.

20/01/2020
Nos hemos despedido de este gran país de la Península Arábiga, el Sultanato de Omán, que nunca olvidaremos. Sin decir adiós totalmente, porque en la última etapa de nuestro viaje regresaremos a Omán en nuestra visita a Musandam. Después del vuelo, y tras una breve descanso, continuamos visitas, ahora en la moderna e internacional metrópoli de Dubái. Dubái es sinónimo de opulencia y hedonismo. Aquí los rascacielos crecen como árboles en la selva y la ciudad extiende sus tentáculos sobre el mar creando archipiélagos artificiales sobre aguas cálidas y verdiazules. Conocimos hoy el Dubái más futurista. Dubái está de moda y es el mejor momento para conocerlo. La gastronomía representa un gran valor en esta ciudad, donde los chefs más internacionales han abierto restaurante; también es bien conocida esta metrópoli por ser el paraíso de las compras. Y Dubai también tiene su historia. Al Qusais, al norte de la ciudad, esconde un asentamiento humano de hace diez mil años. En el s. XVII es ocupada por portugueses, holandeses y británicos. En el s. XIX se declara el puerto franco para Dubái y en pleno siglo XX la prosperidad y crecimiento de la ciudad se desarrolla de forma importante pasando a formar parte de los Emiratos Árabes Unidos en 1971. Nos admiramos con la esbelta y bella Burj Al-Arab, Torre Árabe símbolo representativo de la moderna Dubái. Se levanta sobre un islote artificial a casi 300 m de la playa, con 321 m de altura, inspirada en las velas de un dhow. Esta torre alberga el hotel 7* más lujoso del mundo.

Nos queda al lado el Madinat Jumeirah. Un resort sobre la línea costera, una especia de aldea de lujo artificial de arquitectura islámica preciosista donde se han instalado hoteles de lujo y un lago artificial, así como canales surcados por algunos puentes y embarcaciones, restaurantes, piscinas, un zoco bien reproducido, etc. Continuamos hacia Palm Jumeirah, The Palm. Una nueva figura icónica del moderno Dubái; una isla artificial construida en forma de palmera a partir de terreno ganado al mar, con una serie de archipiélagos artificiales. Alberga uno de los complejos más lujosos de Dubái con extraordinarias opciones gastronómicas y comerciales; con carreteras, túneles y transporte público.

Completamos esta visita en días posteriores subiendo a uno de los pisos elevados de un importante hotel en Dubai para ver desde lo alto la forma de palmera. Espectacular. También vimos desde el exterior el lujoso complejo Atlantis, The Palm, que alberga un hotel de lujo con 46 hectáreas inaugurado en septiembre de 2008. 17 de sus hectáreas está dedicada a un parque acuático. De allí nos trasladamos hacia la Marina de Dubai, para tomar nuestro Crucero en Dhow Tradicional por el Creek de Dubái con cena. Nos relajamos en este final de día navegando por el creek de Dubai a bordo del barco tradicional, disfrutando de la navegación, el horizonte iluminado de Dubái, contemplando la arquitectura moderna y tradicional de la metrópoli en la Marina, los antiguos comercios, los “Abras” (taxis acuáticos), yates de lujo y otros lugares de interés. Un día formidable en esta sorprendente ciudad de Dubái.

21/01/2020
Continuamos nuestras visitas en la vibrante y cosmopolita Dubái. Hoy dedicamos las primeras horas a conocer el antiguo Dubái. Al Bastakiya es su barrio antiguo e histórico, con sus casas tradicionales provistas de molinos, levantadas a principios del s. XX como viviendas de mercaderes persas. Además de los caserones, encontraremos galerías de arte, cafés y teterías ambientando la vieja Dubái. Aquí descubrimos el fascinante Museo de Dubái. Se halla en la fortaleza Al Fahidi, construida en 1778, el edificio más antiguo del emirato, de preciosista arquitectura. Las colecciones del museo ofrecen lecciones interesantes sobre la historia, cultura y tradiciones de Dubái. Este museo está muy logrado, con una inversión importante de recursos para recrear algunas de las historias vinculadas con el desarrollo dubaití. Por norma general aquí todo se hace a lo grande. Atravesamos el Creek a bordo de un abra, observando el día a día de sus habitantes en esta parte vieja.

Conocimos la Mezquita Jumeirah, con cabida para más de mil devotos y visitamos la flamante Gran Mezquita de Dubai, donde nos ofrecieron una instructiva charla.
Conocimos el Zoco del Oro, que merece la pena visitar aunque no tengamos previsto comprar metales preciosos. Es el mercado de oro más grande del mundo, que ofrece joyas y piedras preciosas de Dubái, la India y de otros lugares, con oro de 22 y 18 quilates. Aquí se encuentran varios records Guiness. Vimos hasta corpiños de oro a la venta, para señoras, claro. Es un mercado regulado por el Gobierno. El Zoco de las Especias lo tenemos al lado. Nuestro guía compartió su sabiduría sobre el mundo de las especias en el mundo árabe y los beneficios para nuestra salud. Paseamos por los puestos de los diatintos zocos. Aquí se venden también productos de uso común para los dubaitíes. Tras la sobremesa nos dirigimos a conocer el paraíso de las compras en la ciudad, el Mall of Emirates con tiempo libre, uno de los mayores centros comerciales del planeta. Aunque no lleves un euro encima, hay que conocer este complejo que incluye todas las marcas conocidas del mundo y locales comerciales inacabables (más de 1200). Inmenso y espectacular.

Vimos (desde fuera) Ski Dubai la pista de esquí indoor más grande del mundo. En verano es de suponer que muchos viajeros desearán meterse de cabeza en el complejo, por las altas temperaturas de Dubai. Continuamos visitas. Nos desplazamos al Dubai Mall, el mayor centro comercial del orbe, que pese a lo que pueda parecer es un destino de entretenimiento familiar para los dubaitíes; además de cientos de tiendas, incluye una pista de patinaje sobre hielo, un acuario que (tiene hasta tiburones), un zoológico subacúatico y clientes de todas partes del mundo. Disfrutamos del show con las fuentes danzarinas más espectaculares, Dubai Fountains que se despliegan alrededor del Dubai Mall; disfrutamos el espectáculo y descubrimos el edificio más alto del mundo al fondo. Las fuentes miden 275 metros de longitud (mayor que las del Bellagio en Las Vegas) y cuenta con 6600 focos y 50 video proyectores) y lanzan el agua a más de 150 m de altura. Nuestra siguiente parada lo fue para admirar el edificio más alto del planeta, Burj Khalifa (Torre Califa). Alcanza una altura de 828 m y en su construcción participaron más de 12.000 individuos de 30 países. Podéis imaginar su altura si tenéis en cuenta que Burj Khalifa es el doble de alto que el Empire State de Nueva York. Destaca por tener un gran número de plantas residenciales, algo insólito. Nosotros accederemos a la planta 124, a 442 m de altura siendo el mejor momento al atardecer. Ya por la noche una parte del grupo decidimos quedar para cenar en el restaurante Atmosphere en lo más alto del Burj Khalifa. Una cena exquisita y con vistas admirables. Lo disfrutamos enormemente. Una restauración de gran nivel, y de precio tan elevado como el mismo edificio.

22/01/2020
Se nos va acabando el viaje. Hoy disfrutamos una jornada especial, con una relajante actividad de navegación por los fiordos de Musandam, para conocer esta parte de Omán. Nos trasladamos a Khasab, población que se encuentra en la parte norte de los Emiratos Árabes Unidos. En el puerto de Dibba tomamos nuestro Crucero en dhow tradicional por los fiordos de Musandam, para contemplar unos de los parajes costeros más bellos del mundo, un fiordo que se extiende a lo largo de 16 km de longitud. Los picos de las montañas Al Hajar descienden bruscamente hasta la superficie del mar creando espectaculares fiordos, cuevas, bahías y playas a lo largo de la costa. La vida marina en el golfo de Omán muestra una gran biodiversidad, con peces, corales, tortugas e invertebrados. Tuvimos ocasión de hacer snorkeling, o dicho más claramente, buceo con gafas y tubo, contemplando la biodiversidad marina en alguna de las paradas de nuestro crucero tradicional. Vimos también muchos erizos por lo que tuvimos cuidado en no poner pie cerca de la playa. En el crucero los delfines nos acompañaron parte de nuestro recorrido. Podéis ver algunos videos y fotos en nuestras Redes Sociales, Instagram, Facebook e Instagram Stories.

Nos dimos más de un baño en estas cálidas aguas, admirando en todo momento el entorno. A mí me recordó el paisaje de la Bahía de Halong, un tanto las sensaciones. Claro que aquí las montañas están peladas, sin vegetación, pero hermosas. Al finalizar el día nos fuimos al hotel y a la hora acordada quedamos todo el grupo para trasladarlos al lugar de la cena de despedida, un lugar de moda en Dubai cerca de la Marina. ¡Se nos acabó este extraordinario viaje!
Alberto Bermejo
ONEIRA club de viajeros
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